Melania Capitán, en una de las fotos que subía a redes sociales.

Melania Capitán, en una de las fotos que subía a redes sociales. E.E

España Concentración por Melania Capitán

Los cazadores se echan a la calle: "El suicidio de Mel ha desbordado el vaso"

Claman contra "la impunidad en las redes sociales" y el acoso de los "animalistas radicales".

Daniel Ramírez

La tarde que Melania Capitán se pegó un tiro, Ángel López conducía camino de casa tras una reunión en La Rioja. Poco después de ponerse el sol, el móvil del presidente de la Real Federación Española de Caza comenzó a vibrar. Un mensaje tras otro. Paró en una gasolinera. "Leí que Mel se había suicidado, me quedé de piedra. Escribí a un íntimo amigo suyo para confirmarlo. Era verdad".

Revivió aquella llamada de treinta o cuarenta segundos. Fue hace cuatro o cinco meses. "Yo acababa de ser nombrado presidente, me puse a su disposición. Le pregunté por el acoso que venía sufriendo. Dijo que estaba mejor, que había remitido... Y fíjate". Ángel insiste en no vincular directamente el suicidio de Melania Capitán -bloguera de Jara y Sedal y una de las cazadoras más mediáticas del país- con los insultos y las amenazas que sufría por practicar la cinegética. "No sé qué pasaría por su cabeza, seguro que había otros motivos, pero esta gente no la dejaba vivir, supongo que habrá sido un cúmulo de circunstancias".

Ángel López, presidente de la Federación española de Caza.

Ángel López, presidente de la Federación española de Caza. A.L

"Basta ya de animalistas radicales"

Con el lema de "Basta ya de animalistas radicales", los cazadores se echan a la calle. "Melania es la gota que ha desbordado el vaso". Leerán un manifiesto este domingo en la Puerta del Sol cuando el reloj marque la una del mediodía y guardarán un minuto de silencio por su compañera.

Santiago Iturmendi, presidente de la Oficina Nacional de Caza, coincidió con Melania en varios actos. Cuando le informaron de su suicidio, recordó las conversaciones con el letrado de la institución que dirige: "Trabajó mucho para salvaguardar su honor... Inmediatamente pensé en las amenazas, pero me dijeron que no tenía exactamente que ver con eso. Aún así, reviví su sufrimiento".

"¿Por qué una joven debe sufrir ese martirio?"

"¿Adónde hemos llegado? ¿En qué sociedad vivimos? ¿Por qué una joven debe sufrir tal martirio? O lo que es peor, ¿por qué su familia debe aguantar esas bromas tan repugnantes después de muerta?", coinciden Ángel y Santiago.

Santiago Iturmendi preside la Oficina Nacional de Caza.

Santiago Iturmendi preside la Oficina Nacional de Caza. S.I

Como Melania, relata Ángel, varios cazadores blogueros sufren acoso por desempeñar una afición que está "absolutamente reglada". "Salimos a la calle para exigir respeto y que esto se acabe de una vez. Esta gente llegó a presentarse en el trabajo de Mel para pedir a sus jefes que la despidieran. ¿Nos hemos vuelto locos?".

"Contra la impunidad en las redes sociales"

Otro de los letreros que encabezará la pancarta reza: "Contra la impunidad en las redes sociales". "¡Se han convertido en un pozo sin fondo donde entra lo peor de nosotros! Debemos ponerle límite cuanto antes, para eso salimos a la calle", espeta Santiago. El presidente de la Oficina Nacional de Caza anuncia que pedirán a los políticos una modificación legislativa para que lo sufrido por Melania Capitán y otros cazadores se tipifique como "delito de odio".

"Este es un país en el que algunos pueden apretar a una persona hasta que se quita la vida. Las redes son una anarquía en la que cada uno puede decir lo que quiera. Debemos ponerle fin", coincide Ángel.

"Presumen de animalismo, pero carecen de raciocinio"

El máximo mandatario de la Federación detalla que trabajan en varias querellas contra los usuarios que profieren estos ataques: "Ya están cambiando de nombre los perfiles y borrando cuentas. Esa es la valentía, claro que sí...".

"Presumen de animalismo, pero carecen de raciocinio. Han convertido esto en una selva. Son minorías radicales que tratan de imponer sus criterios con tácticas de una bajeza moral... Que se pongan en manos de un especialista, de verdad, no lo veo ni siquiera humano", apostilla Santiago Iturmendi.