El expresidente de Murcia, Alberto Garre, con Mariano Rajoy.

El expresidente de Murcia, Alberto Garre, con Mariano Rajoy. La Moncloa

CRISIS INTERNA

El expresidente de Murcia se plantea irse del PP y crear otro partido

Dos corrientes regionalistas han pedido a Alberto Garre que encabece sendas listas electorales.

Ana I. Gracia
Murcia sigue siendo un quebradero de cabeza para el Partido Popular. El presidente Pedro Antonio Sánchez protagoniza este fin de semana el congreso regional donde se hará con el control del partido al ser elegido presidente del PP en sustitución de Ramón Luis Valcárcel. Para respaldar públicamente su figura, desde Génova enviarán al cónclave en nombre de la dirección nacional al coordinador general, Fernando Martínez-Maillo. Sin embargo, la aparente tranquilidad que intentan transmitir desde Madrid puede saltar por los aires durante los próximos días.
Su antecesor en la Presidencia de Murcia, Alberto Garre, está muy descontento por la forma en la que el partido ha gestionado la crisis abierta en el PP murciano y en la región tras la imputación de Sánchez en el caso Auditorio. Según ha podido saber EL ESPAÑOL de fuentes muy cercanas al expresidente murciano, Garre está estudiando qué camino seguir una vez que Valcárcel traspase todos los poderes del partido regional a Pedro Antonio Sánchez.
Ciudadanos, el partido que también sustenta al PP en el Ejecutivo regional, dio de plazo hasta el 27 de marzo para que los conservadores cambien de presidente o, por el contrario, convoquen elecciones. La parálisis del PP, que no quiere ni una cosa ni la otra, ha provocado un movimiento interno que podría provocar la salida en estampida de militantes del partido que no comulgan con "el enrocamiento de Sánchez en la Presidencia de Murcia y el consentimiento de Génova", según han confirmado a este diario fuentes afines a esa corriente. 
En Murcia ya han surgido dos partidos regionalistas: Unidos por la Región y Alternativa Regional Murciana. Los integrantes de estas dos corrientes ya se han dirigido a Garre para pedirle que encabece sus listas. El expresidente no se ha decantado por ninguna de las dos propuestas. Sin embargo, últimamente ha declarado que "cada vez se hace más difícil militar en este partido", el Partido Popular en el que ingresó hace más de treinta años. 

Un partido regeneracionista

La afirmación ha sido interpretada por círculos internos del PP de Murcia reacios a que Pedro Antonio Sánchez siga como el "convencimiento" de que Garre "abandonará el PP" y se incorporará a las filas de otro movimiento. Fuentes cercanas al expresidente que prefieren mantener la cautela a la hora de adelantar los pasos que dará tras el congreso de este fin de semana. Sin embargo, reconocen que Garre cuenta "no solo con los apoyos de esos dos partidos", sino también con el respaldo de "un grupo de empresarios agroindustriales, conocidos representantes de la sociedad murciana y varios representantes de asociaciones juveniles, la mayoría de ellos con prestigio social pero sin experiencia política".
Quienes conocen de cerca a Garre aseguran que, "si finalmente da el paso hacia la formación de un partido", el nuevo partido que estaría dispuesto a liderar debería fundamentarse en tres pilares fundamentales: "la integración en el proyecto global de Estado español: un regionalismo alejado de posiciones nacionalistas; transversalidad y amplio espectro donde todos tengan cabida siempre y cuando antepongan el compromiso de que Murcia debe dejar de ser una autonomía aislada, abandonada, seca y maltratada por los gobiernos centrales de turno. Y que sea un proyecto regeneracionista con  una apuesta clara y contundente para luchar contra la corrupción". 

Escenario electoral

Si la amenaza de Ciudadanos se cumple y la oposición se alía para lanzar una moción de censura "instrumental" contra el presidente Sánchez, en el PP están convencidos de que con el mismo candidato mantendrán intacto su resultado electoral. Los seguidores de Garre, sin embargo, barajan la hipótesis de que los conservadores se dejen cuatro diputados por el camino en una nueva cita con las urnas. Un escenario a día de hoy impensable para Génova. La única manera de acelerar el proceso o calmar la tensión es conocer lo antes posible si el juez archiva la causa contra el presidente o, por el contrario, lo mantiene imputado. La dirección nacional del PP cree que "no será pronto", por lo que el futuro del partido murciano se antoja complicado.