DETENIDO EN ASCAIN

El ‘casero’ del último jefe de ETA, un viejo conocido de la lucha antiterrorista

Javier Arín, tras ser detenido por la policía francesa.

Javier Arín, tras ser detenido por la policía francesa. EFE

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Javier Arín Bastarrica es la persona que le prestaba cobijo en su casa a Mikel Irastorza, el último jefe de ETA. Ambos han sido detenidos este sábado en el marco de la ‘operación Nerin’ desplegada por las autoridades francesas en colaboración con la Guardia Civil. Arín, de 59 años, es un viejo conocido de las fuerzas de seguridad por su vinculación con la banda.

Según informan a EL ESPAÑOL fuentes de la lucha antiterrorista, Arín forma parte de esa red de simpatizantes de ETA que presta apoyo e infraestructura todavía hoy en el sur de Francia a los pistoleros de la organización criminal. En la operación también ha sido detenida su pareja de 56 años y nacionalidad francesa con la que vivía en la misma casa de la localidad de Ascain, Departamento de Pirineos Atlánticos (64).

DETENIDO EN 1988

Nacido en Ataún (Guipúzcoa), Arín Bastarrica fue arrestado el 4 de junio de 1988 cuando tenía 31 años en la localidad francesa de San Juan de Luz. En ese momento, un hermano suyo era concejal de Herri Batasuna. Fue detenido por la gendarmería francesa siguiendo instrucciones del juez antiterrorista Michel Legrand. Fue puesto en libertad tras prestar declaración ante el magistrado.

Años antes, en febrero de 1979, Arín Bastarrica, cuyo alias en ETA era ‘Whisky’, había sido confinado por las autoridades francesas en la localidad alpina de Haute-Provence. Junto a él se encontraban otros integrantes de la organización criminal como Dolores González Cataraín, ‘Yoyes’, años después asesinada por sus antiguos compañeros. Dos años después, Arín fue confinado en la isla de Yeu acusado de no haber respetado una prohibición de residir en el suroeste francés. Yeu es una isla próxima a las costas atlánticas, al oeste de Francia.

ELEGIDO INTERLOCUTOR

Más recientemente, a mediados de 2013, su nombre figuraba dentro de un equipo de interlocutores elegido por el autodenominado "colectivo de exiliados políticos vascos". Mostraban su disposición a hablar "directamente" con las autoridades de España y Francia para, según decían, ser "partícipes" en el proceso de paz del País Vasco. Esta iniciativa fue presentada durante una rueda de prensa en Bayona (Francia) y el nombre de Arín figuraba junto a otros 13 interlocutores. El Gobierno no hizo caso alguno a sus pretensiones.

Ahora este veterano, habitual de los movimientos proetarras desde hace décadas, ha sido arrestado en una operación contra Irastorza que el Ministerio del Interior ha puesto en valor destacando que deja a la banda sin un “punto de referencia” para acometer el sellado de zulos, la última baza que le queda a ETA para sentar al Gobierno en una negociación.