PORTAVOZ ADJUNTO EN MADRID

La mano derecha de Aguirre: “Si el PP no se renueva, languidecerá hasta dejar de existir”

Íñigo Henríquez de Luna critica el "inmovilismo" del PP de Mariano Rajoy y pide cambios de manera urgente.

Aguirre y Henríquez de Luna en la Copa de Navidad del PP de Villaverde en 2013.

Aguirre y Henríquez de Luna en la Copa de Navidad del PP de Villaverde en 2013.

Íñigo Henríquez de Luna, portavoz adjunto de Esperanza Aguirre en el Ayuntamiento de Madrid, pide a Mariano Rajoy reformas urgentes para que el Partido Popular vuelva a resurgir de las cenizas. “El PP ha hecho muchas reformas económicas, pero en materia política ha tenido un inmovilismo que nadie entiende. Creo que si nuestro partido no se renueva va a terminar languideciendo hasta dejar de existir”.

El que fuera portavoz de la Asamblea de Madrid con Ignacio González como presidente ha hablado claro sobre la situación tan complicada que atraviesa el Partido Popular en estos momentos y cree que su partido tiene ante sí unos retos que exigen la renuncia a los intereses “políticos personales” en beneficio de los “intereses generales” de una formación cuyos “principios y valores” son “más necesarios que nunca” para la democracia española. En una conversación de doce minutos con la red Floridablanca, Henríquez de Luna confiesa, en contra de lo que opina la cúpula de su partido, que hay “un clamor” entre militantes y votantes para que haya un congreso abierto y todos puedan elegir a su líder. “Son reformas que, si no se hacen por convencimiento, al menos que se hagan por instinto de supervivencia”.

El concejal del consistorio madrileño puso la primera semilla a la apertura del partido en el 2008, justo cuando Mariano Rajoy tomó el relevo a José María Aznar. “Iniciamos un proceso de cambio imparable que va a ver la luz. Aunque entonces teóricamente fracasamos, creo que esa semilla va a fructificar mucho antes de lo que pensamos”. Henríquez de Luna reconoce que en el Partido Popular “hemos sido muy liberales en lo económico y muy poco en lo político, y son dos caras d ella misma moneda”.

Además, confiesa que la cúpula de su partido no cambia la forma de elegir a sus representantes “porque supone perder poder”. Sin embargo, el sistema cerrado de las listas favorece la corrupción. “El agua que nunca se renueva se corrompe. La corrupción que estamos viendo tiene su origen en el sistema político y electoral”. Como ejemplo pone el caso de un alcalde al que se le da todo el poder, “el político para confeccionar las listas y a la vez tiene potestad para operaciones urbanísticas. Mientras no haya nadie que lo vigile, la corrupción está servida”.

La autocrítica de Henríquez de Luna ha ido un poco más allá y reconoce abiertamente como pocos que el Partido Popular “no ha sido coherente en la defensa de sus principios. Se ha equivocado”. Y por esa puerta se ha dejado escapar millones de votos que han ido a parar a formaciones nuevas como Ciudadanos.