Operación Púnica

Granados se montó una mansión de lujo con piscina interior, barra de bar y gimnasio

La casa, de 1.000 metros, estaba a nombre de una empresa. En esas fechas era la mano derecha de Esperanza Aguirre en la Comunidad.

El exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados.

El exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados.

El descaro de Francisco Granados mientras ocupó cargos públicos están quedando ahora en evidencia por la investigación del caso Púnica. A pesar de haber ocupado durante años cargos públicos y, por tanto, contar con un sueldo público, la ostentación de riqueza que mostraba era incesante. En la causa, declaró en calidad de testigo la decoradora que fue contratada para responder a los gustos de Granados y su mujer, Nieves Alarcón, aunque no fue el matrimonio quien le pagó.

Le pagaron 10.000 euros para atender las necesidades de la pareja. De una casa de 200 metros, el que fuera en esas fechas, 2009, consejero de Presidencia en la Comunidad de Madird, con Esperanza Aguirre, pasaba a una de 1.000 metros. Y no de parcela. Esos metros eran sólo de vivienda, a lo que habría que añadir el terreno. De la investigación se ha descubierto que esos terrenos estaban a nombre de una empresa, pero eso la decoradora lo desconocía.

Lo que sí explicó es que la mansión de Granados era la más grande de la zona. Todas por la región eran viviendas unifamiliares pero la suya había sido construida en el terreno de siete casas. No le faltaba ningún detalle. Amor y Lujo. Ropero para Granados, piscina interior climatizada, sala de juegos para adultos, con su barra de bar, y habitación para el servicio que le fuera a atender.

Granados había pedido una escalera de caracol para que uniera su dormitorio con el despacho que se encontraba una planta más abajo. “Todo se hacía 'ad hoc' para ella, con el tamaño de los muebles de su casa”, explicó ante el juez la decoradora, que fue citada a declarar en calidad de testigo.

Ella dijo que no tenía ninguna duda de que la casa que estaba decorando era para Alarcón y su marido. Es más, ella hizo a la vivienda unas 40 visitas y en todas estuvo presente la mujer de Granados. Sin embargo, él apareció en sólo dos ocasiones.

La prensa puso la voz de alarma

A preguntas del juez de la Audiencia Nacional que lleva la investigación, Eloy Velasco, la decoradora de interiores aseguró que no se les veía nerviosos sino todo lo contrario. Sin embargo, su trabajo se paralizó de golpe cuando en su última visita apareció la prensa a hacer fotos de la mansión, después de que empezara a rumorearse que era de Granados pero pagado por un empresario. “Fue una situación muy incómoda”, explicó Diana Dorrio.

A ella nunca le dijeron de quién era la casa pero ella siempre dio por hecho que era de Granados. “Me sorprendióeron muchos todos estos hechos y me encontré en una situación muy incómoda”.

Juez: ¿De dónde sacaban el dinero?

Testigo: No lo sé.

Juez: ¿No cree que es un poco escandaloso que un político pueda pagarse una casa de 1.000 metros cuadrados y por eso no le gustaba que estuviera la prensa?

AUDIO: El juez pregunta a la testigo si no le parecía escandaloso que un político tuviera esa casa.

Testigo: Es razonable pensar eso.

Después de la tormenta, retomaron la obra.