Negociaciones de investidura

La última ocurrencia de Rajoy: vicepresidencias para Sánchez y Rivera

El presidente en funciones lanza una oferta imposible, mientras le dice a Cameron que las elecciones serán el 26J.

Rajoy, a su llegada al Consejo Europeo.

Rajoy, a su llegada al Consejo Europeo. Reuters

Todavía no sabe si el Rey le propondrá intentar formar un Gobierno en el hipotético caso de que Pedro Sánchez no lo consiga, pero el Partido Popular ya tiene en la cabeza cómo quiere que sea el próximo Ejecutivo: presidente Mariano Rajoy y vicepresidentes Pedro Sánchez, Albert Rivera y otra persona del PP que podría seguir siendo Soraya Sáenz de Santamaría. Casi al mismo tiempo que el presidente del Gobierno en funciones hacía una declaración pública en Bruselas, el vicesecretario de Sectorial del PP, Javier Maroto, esbozaba en la sede de Génova el organigrama que representaría el tripartito entre fuerzas constitucionales que pretenden encabezar. Es el modelo de Estado que defienden desde el 21 de diciembre.

En el Partido Popular se mueve a un ritmo diferente al de los demás partidos políticos. El equipo del presidente del Gobierno en funciones ya trabaja con el escenario de que Pedro Sánchez no consiga la investidura ni siquiera con el apoyo de la mayoría simple del Parlamento. Se lo dijo el propio Mariano Rajoy en una conversación informal a David Cameron este jueves: “Lo más probable es que tengamos elecciones”, con una seguridad que dejó de piedra hasta a sus propios compañeros de filas. “El sentido común”, indicó el líder del PP en Bruselas, es que en España se forme “una gran coalición” como en Alemania o Austria. “Daría un mensaje magníficamente bien recibido dentro y fuera de España. Lo llevo diciendo desde el 21 de diciembre”, concluyó.

Sobre la posibilidad de que el Rey Felipe VI no propusiera a Mariano Rajoy en un segundo intento de formar Gobierno, Maroto salió en defensa de su líder. “El Rey no sacó la calculadora a la hora de proponer a Sánchez, y es un criterio acertado”. No sería justo, a juicio de los conservadores, que Felipe VI dejara correr el tiempo para que se celebrasen nuevas elecciones si el líder del PP quisiera intentar, al menos, buscar apoyos.

En Bruselas pero no revueltos

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez coincidieron en Bruselas, pero los dos se evitaron porque ninguno quiere escenificar ahora un mínimo acercamiento. El PP sigue empeñado en votar 'no' a la investidura del socialista aunque consiga el voto favorable de Ciudadanos. El PSOE, por su parte, busca cerrar un acuerdo con Albert Rivera y forzar la abstención de los conservadores o Podemos. El PP confía en que, tras el fracaso de Pedro Sánchez, los socialistas “reflexionen sobre qué han hecho mal para no conseguirlo” y compren la oferta que los conservadores guardan en un cajón hasta que llegue su momento.

Los socialistas, por su parte, reciben atónitos la oferta lanzada desde Génova de que Sánchez sea el 'número dos' de Mariano Rajoy en un Gobierno en coalición. “Pero si estamos diciendo día sí día también que queremos hacer una enmienda a la totalidad a lo que ha hecho el PP estos cuatro años”. Además, critican que ahora lancen este 'caramelo' envenenado cuando se acerca la hora de la verdad para ellos. “No tiene ningún sentido. Pedro (Sánchez) está luchando por ser presidente. Rajoy tuvo su momento y no lo aprovechó”, reconocen fuentes socialistas.

La escasa relación que existe actualmente entre los líderes de las dos fuerzas mayoritarias desde que Pedro Sánchez llamó “indecente” a Mariano Rajoy en el debate a dos que protagonizaron durante la campaña electoral podría recomponerse pasada la investidura de Sánchez. “Si tenemos que vivir de lo que dicen las hemerotecas, no se podría formar gobierno nunca”, reconocía Maroto, tras poner un ejemplo muy característico: “Pedro Sánchez dijo en campaña que Podemos nos llevará al corralito y ahora que sus votantes no entenderían que no pactaran”.

“Un no es un no”

Maroto lanzó este órdago a PSOE y Ciudadanos en plenas negociaciones entre los dos partidos con los que el PP anhela pactar. De momento, la posición férrea de los conservadores es votar en contra de este pacto a dos. Utilizó de nuevo el “qué parte del no pactaremos ni permitiremos el apoyo” para apagar también el fuego abierto en el seno del propio Partido Popular, que entienden que con un pacto consumado entre PSOE y Ciudadanos la presión al PP para permitir ese Gobierno sería insostenible. “Un no es un no”. En la misma línea se manifestó Mariano Rajoy en Bruselas, donde rechazó cualquier opción que no sea un voto negativo a la investidura de Sánchez. Un acercamiento es “un escenario imposible”.