INVESTIDURA

Las propuestas de Sánchez coinciden más con Podemos que con C's

El líder del PSOE propone cuatro pilares básicos para el gobierno. El problema catalán, el más complejo. 

Pedro Sánchez este miércoles en el Congreso.

Pedro Sánchez este miércoles en el Congreso.

Pedro Sánchez lleva meses insistiendo en cuáles son sus grandes prioridades para España. Son las mismas que mencionó en su comparecencia de este martes, minutos después de que Felipe VI decidiera designarlo como candidato a la investidura. El líder del PSOE plantea estos cuatro grandes desafíos para España: la falta de oportunidades, la desigualdad, la corrupción que mina la confianza de los ciudadanos en el sistema y el problema territorial en Cataluña. Para solventar estos problemas, propondrá a sus interlocutores ocho grandes acuerdos. Si se tienen en cuenta sus propuestas tanto en sus programas electorales como en sus declaraciones, hay más similitudes del PSOE con Podemos que con Ciudadanos, aunque las diferencias son sustanciales entre todos. 

El secretario general del PSOE insiste en que buscará un pacto "a derecha e izquierda", en que "no es el momento de los sillones, sino de las soluciones" y en que "antes del con quién va el para qué". En suma, se pone un tanto enigmático para decir, con otras palabras, que dialogará tanto con Podemos como con Ciudadanos para buscar el acuerdo que le permita ser investido como presidente del Gobierno.

En estos convulsos e inciertos tiempos de negociación quizás la táctica se imponga a los programas para tomar una decisión, pero, a priori, si se comparan las propuestas y las promesas de unos y otros, parece haber más opciones de llegar a un pacto con la formación liderada por Pablo Iglesias. Eso sí, en la cuestión más compleja, la del encaje de Cataluña en España, lo cierto es que las intenciones del PSOE chocan con las de sus dos hipotéticos socios. 

La reforma laboral y otras políticas de empleo

En el marco de sus ocho grandes pactos para resolver los problemas de España, Pedro Sánchez quiere derogar la reforma laboral que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy. Además, pretende poner en marcha un nuevo estatuto de los trabajadores y lanzar una nueva reforma fiscal "que defienda a las clases medias y trabajadoras". En esta parte de políticas de empleo, solo hay que echar un vistazo a los programas para ver que Podemos tiene más parecidos con el PSOE. Prueba de ellos es que desde el partido de Albert Rivera se han apresurado a decir que la derogación de la reforma laboral no genera empleo. Eso sí, en el partido morado quieren ir más allá que Sánchez y desean acabar también con la reforma laboral previa, la del Gobierno de Zapatero.

Para combatir las desigualdades sociales, el PSOE plantea medidas como revitalizar la Ley de Dependencia, acabar con los recortes en la sanidad pública o impulsar un nuevo Pacto de Toledo para garantizar las pensiones. Este tema es el punto fuerte en el programa de Podemos, que incluso va más allá y ya ha planteado una ley, llamada de emergencia social, que incluye algunas de las propuestas delineadas por Sánchez en su primera comparecencia tras ser nominado para la investidura. En esta materia, tanto los portavoces de Ciudadanos como los de Podemos han insistido en que sus ideas son antagónicas. 

La regeneración, común en los tres

El capítulo de la lucha contra la corrupción es el que genera más coincidencias entre los tres partidos. Las promesas que ha hecho el candidato socialista -impulsar las primaras, acabar con los aforamientos, etcétera- están en una línea similar a la regeneración que propulsan Podemos y Ciudadanos. El PSOE quiera acabar con las puertas giratorias. El partido liderado por Pablo Iglesias también apuesta por el final de esta práctica, pero incluye que sea con carácter retroactivo. Y ahí se intuye una fricción que será difícil de solventar, dado que algunos ex dirigentes del PSOE aún están en consejos de administración de grandes corporaciones.

Cualquier posible acuerdo para formar gobierno que posibilite la investidura de Pedro Sánchez tendrá que incluir uno de los asuntos políticos más candentes: el encaje de Cataluña en España. El líder del PSOE insiste en que su partido defenderá siempre "la integridad de España" así como "el respeto a la Constitución y a la legalidad". Para ello, propone una reforma constitucional de carácter federalista. Sin embargo, este Estado federal que viene defendiendo el principal partido de la oposición choca con las intenciones de Ciudadanos y Podemos.

La formación dirigida por Albert Rivera apuesta por reformar la Carta Magna, sí, pero sin cambios en el modelo de las autonomías y sin ningún régimen especial para Cataluña. En el otro extremo está el partido de Pablo Iglesias, que apuesta por "un nuevo encaje territorial" para la comunidad catalana que incluiría, además, la celebración de una consulta soberanista de carácter vinculante. En otras palabras, en este punto las diferencias son abismales entre los tres. Y un pacto al respecto se antoja más que complejo. 

Girauta y Errejón: imposible el acuerdo a tres

El portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, decía este miércoles en el Congreso que su formación no acude a esas negociaciones con líneas rojas ni "cordones sanitarios" porque de lo que se trata ahora es de avanzar en todo lo que les une e ir resolviendo los "escollos" que se vayan presentando. Pero, eso sí, advertía, en alusión al PSOE, que no se puede ir a negociar "solo con el yo derogaré" refiriéndose, por ejemplo, a la reforma laboral del PP que los socialistas quieren derogar.

Programas aparte, los dos posibles socios del PSOE sí siguen coincidiendo en que es imposible que haya un acuerdo a tres bandas. El propio Girauta decía que no le parece mal que Sánchez negocie con ambos, pero le decía que "pierda toda esperanza" si quiere que unos y otros se sumen al PSOE. "O bien estaremos nosotros o bien Podemos, sin acritud, con toda la cordialidad del mundo. Podemos tiene una concepción de España y de la UE que es antagónica con la nuestra", remachaba. Justo en la misma línea que el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, quien, al igual que el propio Iglesias -"o con nosotros o con Ciudadanos"-, repite una y otra vez que la opción de una alianza de las tres formaciones es imposible. En efecto, Sánchez tendrá que elegir.