PATXI LÓPEZ, EL FAVORITO

El PP teme que el PSOE consiga la Presidencia de la Mesa

Mariano Rajoy reclama el puesto por ser la lista más votada, pero Pedro Sánchez lo negociará con Pablo Iglesias.

Rajoy, durante la entrevista en la Cope.

Rajoy, durante la entrevista en la Cope. Efe

El Partido Popular afronta con cierto escepticismo la formación de la Mesa de la Cámara, el primer órgano que se constituirá el próximo miércoles, el día que se configura el nuevo Parlamento. La elección de los miembros que la conformarán se va a convertir en el primer escollo que deberá sortear el presidente del Gobierno en funciones, empeñado en que la Presidencia tiene que ser para el PP. Sin embargo, en el seno del partido conservador temen que PSOE y Podemos pacten un presidente del Congreso socialista a cambio de que los de Pedro Sánchez permitan que Podemos se divida en cuatro grupos parlamentarios: el suyo y las tres mareas con las que confluyó en Cataluña (En Comú Podem), Galicia (En Marea) Comunidad Valenciana (Compromís-Podemos).

Altos dirigentes del Partido Popular y de Ciudadanos ya han dado su negativa a que la formación de Pablo Iglesias se desmiembre y piden que sus 69 diputados formen parte del mismo grupo. “¿Y por qué al PSC no se le dejó nunca formar grupo propio?”, se quejaban este martes en la sede nacional del PP, donde están desconcertados de que PSOE no se haya pronunciado abiertamente sobre este asunto, que permitirá a Podemos tener cuatro voces en todos los debates del Pleno, comisiones y en la Junta de Portavoces, además de más medios económicos.

La ecuación es muy sencilla: el PSOE busca dar el primer golpe de efecto a Mariano Rajoy arrebatándole la Presidencia del Congreso con el apoyo de Podemos y algún otro partido, ya que resultaría insuficiente en primera. “Si los socialistas apoyan la idea de que las mareas formen su propio grupo independiente, ¿por qué los 69 diputados que confluían en Podemos no van a elegir un presidente del Congreso socialista, con tal de llevar la contraria al PP?”, se quejaba un miembro del Comité de Dirección del PP tras la reunión que mantuvo este martes.

El Partido Popular sigue sin desvelar el nombre del candidato que propondrá a la Cámara para ser investido presidente del Congreso. Jesús Posada, que ha ostentado este cargo durante la legislatura de Mariano Rajoy, ha hecho pública su intención de continuar en el cargo. A los conservadores les gusta su figura, pero entienden que con el Parlamento tan fragmentado se necesitaría un candidato con un perfil más moderado para contentar a izquierda y derecha.

Ciudadanos ve con buenos ojos a Patxi López

Para que el presidente sea elegido en la primera vuelta, el candidato deberá obtener la mayoría absoluta, 176 votos. El PP (122 escaños tras pasar Pedro Gómez de la Serna al Grupo Mixto) está lejos de traspasar este umbral incluso aunque consiguiera el apoyo de los 40 diputados de Ciudadanos a cambio de una Vicepresidencia. El sueño de que la Presidencia fuera para el PSOE (90 escaños) también se quedaría corta con el apoyo de los 69 diputados de Podemos (159), aunque miembros del partido de Albert Rivera podrían bendecir la propuesta del socialista Patxi López, a quien ven "con buenos ojos".

Si ningún candidato consigue la mayoría se hará una segunda votación entre los dos diputados con más votos. De estos, saldrá elegido el que más apoyo reciba, por lo que entrarían en juego a dónde irían a parar los 9 votos de ERC, los 8 de CDC, los 6 de PNV y los 2 de Izquierda Unida. A esta elección concurrirán todos los diputados, por orden alfabético, que deberán depositar en una urna la papeleta con su voto.

Una vez elegido al presidente se conformará la Mesa entera a través de un mecanismo idéntico al anterior. Los diputados votarán alfabéticamente a un único candidato: los cuatro más votados serán vicepresidentes. La siguiente votación será para elegir a los secretarios, que también serán los cuatro que reciban más apoyos. La gran incógnita es si PP cederá una Vicepresidencia a Ciudadanos, la cuarta fuerza representada en el Parlamento, a cambio de apoyar a su candidato para la Presidencia, y qué está dispuesto a ofrecer el PSOE a Podemos y partidos minoritarios a cambio de arrebatar la Presidencia del Congreso al PP, lo que supondría el primer revolcón a los conservadores como paso previo al “no” a la investidura oficial de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno.

Rajoy reclama la Presidencia

A primera hora de la mañana, Mariano Rajoy anunció en una entrevista radiofónica que el PP presentará su propio candidato a presidir la Mesa de la Cámara, en un intento de disipar los rumores que apuntaban a que estaba dispuesto a ceder el puesto al PSOE para conseguir la ansiada investidura. “Es nuestro derecho porque somos el partido más votado”, justificó. A las pocas horas, el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, contestaba al líder del PP que se olvide de la gran coalición que pide día sí día también.

El presidente del Gobierno tendió la mano también a un gran pacto con PSOE y Ciudadanos. "Somos más de 200 diputados que coincidimos en los asuntos fundamentales, se puede hacer una reforma de consenso", recalcó, antes de anunciar que no descarta emprender grandes cambios institucionales si suma en su investidura los 253 diputados del PP, socialistas y de Ciudadanos. "Es una gran oportunidad, estaríamos obligados a pactar y ceder". Rajoy se refería a la reforma de la Constitución y otros grandes cambios que necesita España y que también pudo haber ejecutado en la legislatura ya caducada, cuando el PP ostentaba una mayoría absoluta que le permitía iniciar cualquier cambio. "Serviría para hacer reformas para muchos años y serían importantes", remachó. 

PSOE inicia los contactos el lunes

El PSOE iniciará su ronda de contactos con los demás partidos este mismo lunes, dos días antes de que se conforme la Cámara. Si finalmente Podemos confluirá con las mareas con las que se presentó al 20D es un asunto que le compete a la futura Mesa. Previamente, los partidos deberán acordar qué representación ocupa cada partido. El PP lucha por mantener tres sillas más la Presidencia, pero ninguno de los demás grupos lo convalidarán. La quiniela más aceptada por todos es dos asientos para PP, dos para PSOE, dos para Podemos y dos para Ciudadanos, con la Presidencia para los socialistas. El veredicto final se conocerá el miércoles en el primer Pleno de la legislatura.