Se levanta el secreto de sumario

Vuelco en el caso que enfrenta a López Madrid y la doctora Pinto

Informes policiales apuntan a la inocencia del empresario. La dermatóloga habría fabricado pruebas.

La doctora Elisa Pinto durante su visita a la redacción de EL ESPAÑOL en marzo.

La doctora Elisa Pinto durante su visita a la redacción de EL ESPAÑOL en marzo.

En los primeros meses de 2015 estalló un escándalo que salpicaba al empresario Javier López Madrid, consejero delegado del OHL y amigo íntimo del rey Felipe VI. La dermatóloga Elisa Pinto aseguraba haber sido acosada y amenazada por él, así como apuñalada en dos ocasiones, una de ellas en presencia de su hijo, por alguien no identificado. Después, ella misma identificó en sede policial como el presunto agresor al famoso comisario José Manuel Villarejo. Sin embargo, dos informes policiales incorporados a la causa judicial y desvelados por El Confidencial apuntan a un giro de ciento ochenta grados en este oscuro asunto. Los investigadores de la Policía Nacional concluyen que la doctora se habría inventado el acoso y hasta habría fabricado pruebas falsas.

López Madrid está casado con Silvia Villar Mir, hija del célebre empresario Juan Miguel Villar Mir. Este matrimonio conoció a la dermatóloga Elisa Pinto en 2012, cuando los dos acudieron como pacientes a la clínica donde ella trabaja. Lo que empezó siendo una amistad acabó en los tribunales. En 2014 López Madrid y Elisa Pinto interpusieron denuncias cruzadas en los juzgados por acoso. Se abrieron sendas causas judiciales en los juzgados número 26 y número 39 de Madrid. La batalla judicial transcurrió en secreto hasta que el pasado febrero se hizo pública.

La doctora acusa a Villarejo

Una vez que el caso saltó a los medios, la propia doctora concedió dos entrevistas a EL ESPAÑOL y Vozpópuli. Y en ellas aseguró que había sido acosada por López Madrid de forma continuada durante varios años. Afirmó que el empresario le había contado que en su día había contratado a Villarejo porque así se lo había recomendado el político Francisco Granados, hoy encarcelado por su supuesto papel en el caso Púnica.

En las citadas entrevistas Elisa Pinto afirmó que el hombre que la había apuñalado en abril de 2014 era el mismo que tiempo antes había visitado su clínica junto a López Madrid. Un hombre misterioso, según ella, que se habría identificado como abogado del empresario. Tiempo después, ella reconoció en dos fotografías, una antigua y otra reciente, al presunto autor del apuñalamiento: el comisario José Manuel Villarejo, quien siempre ha negado tajantemente esta hipótesis.

A los largo de los últimos meses, otros muchos medios, entre ellos El País y El Mundo, también se han hecho eco de este caso. Y se ha publicado, entre otras cosas, que Villarejo evitó en dos ocasiones acudir a una rueda de reconocimiento, así como que las fiscales del caso habrían recibido presiones para cerrarlo.

Los dos informes policiales

Esta semana ha llegado el vuelco en el caso. El diario El Confidencial ha desvelado varios informes policiales que obran en las causas judiciales sobre este asunto. Uno de ellos apunta a que la doctora Pinto habría utilizado a su hijo, menor de edad, para elaborar un manuscrito que presentó cómo prueba del acoso del que decía ser víctima. Ahora, los agentes de la UDEV, coordinados por la Comisaría General de Policía Judicial, han analizado la letra del niño en varios exámenes de su colegio y la han cotejado con el citado manuscrito. Y la conclusión es que el hijo de la dermatóloga sería el autor de la nota amenazante.

En román paladino, ella habría utilizado a su hijo para fabricar una prueba falsa. En otros informes policiales también se pone en entredicho la versión que defiende la doctora y se apunta, por tanto, a la inocencia de López Madrid. Sin embargo, fuentes del entorno de la dermatóloga insisten a este diario en la tesis de que ella es inocente y una víctima de acoso. Según ha podido saber EL ESPAÑOL, se ha levantado el secreto de sumario en la causa abierta en el juzgado número 39 y se ha dado traslado a las partes de tres oficios policiales. Parece ser que es el paso previo al archivo del caso contra el empresario.