Elecciones generales

Enconada pugna entre PSOE y Podemos por el segundo puesto

Los últimos sondeos apuntan un ascenso de Podemos, que le podría convertir en el segundo partido.

Rivera, Iglesias y Sánchez antes de iniciar el debate

Rivera, Iglesias y Sánchez antes de iniciar el debate Dani Pozo

36.510.953 millones de españoles están llamados a elegir entre la continuidad, encarnada en Mariano Rajoy, y tres variables distintas del cambio. A pesar de la ley que impide publicar encuestas, varios institutos de opinión hicieron trackings durante la jornada de reflexión que distribuyeron en privado a políticos y periodistas. Estas aproximaciones coinciden en pronosticar una mayoría del PP más amplia de la estimada por los últimos sondeos.

El ascenso de Podemos también es patente. Sin embargo, algunas de estas mediciones predicen un empate entre el partido de Iglesias y el PSOE, pero otras, a pesar de revelar también un incremento en la intención de voto de la formación morada, mantienen la preeminencia socialista. Por último, la totalidad de los trackings muestran a Ciudadanos como una formación que se ha descolgado de la pelea por el segundo puesto durante la última semana de campaña, aunque conserva la suficiente fuerza para ser determinante a la hora de los pactos.

Los 22.951 colegios electorales disponibles, abiertos entre las 9h y las 20h, permiten al ciudadano optar entre cuatro años más de Rajoy y tres distintas modalidades de cambio. El PSOE configura la prolongación del turnismo, la única forma de que el bipartidismo, a pesar de un hundimiento incuestionable, evite perder el Gobierno. Podemos, a pesar de su viraje al centro durante la campaña, ofrece la alternativa más izquierdista. Por último, Ciudadanos representa una opción regeneracionista colocada en el centro. Las urnas sólo estuvieron rodeadas de tanta incertidumbre en 1977.

La participación, clave para los emergentes

La Cocina de EL ESPAÑOL forjó su último pronóstico a partir de las encuestas disponibles hasta el 14 de diciembre y arrojó dos grandes conclusiones: con un 66% de probabilidad, PP y Ciudadanos lograrán el número de escaños suficientes para sumar los 176 escaños de la mayoría absoluta. Sin embargo, Rivera ha reiterado que no apoyará a Rajoy. Por otro lado, en un 91% de casos la suma de PSOE, Ciudadanos y Podemos supondría una mayoría absoluta. Pero Rivera ha descartado taxativamente pactar con Podemos por su apoyo a un referéndum en Cataluña.

Las cábalas y la aritmética apenas sirven para dilucidar la realidad que dejen las urnas este domingo ya que el voto útil es impredecible. Los electorales, tal y como explicaba Kiko Llaneras, no tienen claro cuáles serán las coaliciones que finalmente configuren los distintos partidos.

El color de los 350 diputados y los 208 senadores que están en juego podrá conocerse con cierta seguridad a partir de las 22:30, según ha previsto el Gobierno. A las 14:30 se dará el primer dato de participación, que se actualizará a las 18:30h. Los partidos emergentes, Ciudadanos y Podemos, han llamado a las urnas en todos sus mítines. Rivera ha dicho en más de una ocasión que, sin más de un 80% de participación, su victoria es imposible.

Distintas formas de llegar al esprint final

- El Partido Popular se ha visto ganador durante toda la campaña. Al tener la certeza de que su mayoría no será absoluta ha esgrimido una y otra vez su propuesta de hacer gobernar a la lista más votada. Con el triunfalismo económico como argumento principal, tendrá que buscar un aliado para sumar mayoría y lograr que Rajoy no sea el primer presidente de la democracia española que no repita en el puesto.

Tras la negativa de Rivera a un pacto con el actual líder del PP, saltó a la palestra la operación 'menina', según la cual Sáenz de Santamaría sería investida presidenta con el apoyo de Ciudadanos. La agresión al presidente y los atentados de Kabul han protagonizado los últimos días de campaña. La curva de la sección La Cocina de EL ESPAÑOL muestra una línea estable en el apoyo al PP que, a pesar de pegar un ligero bajón entre octubre y la primera semana de diciembre, ha repuntado en los últimos días de campaña.

- El PSOE ha tenido que mirar por el retrovisor todos y cada uno de los días de campaña. En un primer momento, parecía ser el partido de Rivera quien adelantaría a los socialistas, pero los últimos trackings revelan una remontada de Podemos que podría convertir al partido de Iglesias en la opción de izquierdas más votada. El liderazgo de Sánchez, cuestionado en más de una ocasión, podría peligrar si el fracaso de su partido es notable.

Fuentes del PSOE llegaron a asegurar que Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, podría tener comprados los billetes a Madrid como respuesta a una debacle de su partido. La confianza de los votantes en el PSOE, tal y como muestra el último promedio de encuestas de EL ESPAÑOL, lleva cayendo en picado desde agosto, aunque durante la última semana de campaña parece haber registrado un ligero aumento probablemente debido a la dureza mostrada por Sánchez ante el presidente del Gobierno en el cara a cara.

- Podemos ha hecho de la “remontada” su eslogan. A pesar de la imagen de líder cansado que se le atribuía durante los primeros días de campaña, Pablo Iglesias ha logrado situar a su partido entre el segundo y el tercer puesto a tenor de los últimos trackings. Al igual que hizo en las europeas, la formación morada estaría protagonizando un ascenso fugaz. La Cocina de EL ESPAÑOL muestra un partido cuya intención de voto no ha dejado de aumentar desde septiembre.

- Ciudadanos, al contrario que Podemos, se ha desinflado durante la última semana. Según los últimos trackings, el sorpasso de la formación naranja al PSOE no parece posible. El nerviosismo de Rivera durante el debate a cuatro y una campaña trepidante con varios días en los que el candidato dio más de un mitin al día pueden ser algunas de las causas del agotamiento del partido, que quizá haya podido transmitirse también a sus votantes potenciales.

Dicho esto, la montaña rusa que dibujan las tendencias y la volatilidad de los sondeos tiñen de incertidumbre unas elecciones que podrían presentar sorpresas de última hora debido al gran porcentaje de indecisos revelado por el CIS y las últimas encuestas.