Champions League

¿Quién tiene más suerte en los sorteos: el Madrid o el Barcelona?

El cruce con el Wolfsburgo difundió un mensaje que sembraba dudas sobre la suerte del equipo de Florentino Pérez. Estos tres gráficos demuestran que la verdad es más compleja.

Miles de personas vieron este viernes en Twitter, WhatsApp o Facebook un mensaje sobre el sorteo de la Champions League. La idea del autor del mensaje es que el Real Madrid había sido especialmente afortunado desde el retorno de Florentino Pérez a la presidencia en julio de 2009. Aquí debajo incluimos un tuit donde se puede leer.

El mensaje lo compartieron sobre todo los hinchas del Barcelona y del Atlético y nos llevó a preguntarnos hasta qué punto lo que decía era verdad.

La pregunta clave es la siguiente: ¿cómo medir si un equipo ha sido afortunado en un sorteo de la Champions League? En ocasiones equipos a priori mediocres dan una sorpresa. Ocurrió con el Borussia Dortmund que llegó a la final en 2013 o con el Olympique de Lyon que llegó a las semifinales en 2010.

Lo primero que hicimos fue replicar el cálculo del mensaje. Según su autor, los cruces difíciles son los que enfrentan a estos 10 equipos: Real Madrid, Juventus, Bayern, Chelsea, Inter, Barcelona, AC Milan, PSG, Arsenal y Manchester City.

El gráfico siguiente muestra cuántos cruces difíciles ha tenido cada equipo según ese criterio desde la temporada 2009/2010.

Kiko Llaneras

Kiko Llaneras

Estos datos reflejan los sorteos de octavos y cuartos de final. En el primer caso hay un elemento que puede influir en el resultado: los equipos que quedan primeros de grupo suelen tener mejores cruces en octavos de final.

Según los datos del mensaje, el Madrid es un equipo con mucha suerte: ha participado en 11 sorteos y en ninguno ha tenido que enfrentarse a esos equipos. En cambio, el Bayern ha tenido que hacerlo en cuatro ocasiones (36%) y el Barcelona en ocho (67%).

Si consideramos que esos 10 equipos son los más difíciles, parece claro que el Barcelona ha tenido que peor suerte que el Real Madrid. ¿Pero son de verdad esos 10 equipos los más difíciles?

En esta otra tabla hemos hecho el mismo cálculo con un criterio objetivo: aquí los rivales más difíciles son los nueve equipos que han disputado alguna final de Champions desde 2010. Con ese criterio los resultados son bien distintos.

Kiko Llaneras

Kiko Llaneras

Con este criterio los resultados son bien distintos. El Real Madrid sigue siendo razonablemente afortunado: sólo se ha enfrentado a tres rivales duros en 11 sorteos. Pero otros equipos tienen aún más suerte que el Madrid: el Chelsea y sobre todo el Barcelona, que sólo se ha enfrentado a uno de estos equipos durante estos seis años.

El mejor criterio para decidir qué cruces son más difíciles no es evidente y la medida de la suerte de cada equipo es muy sensible a ese criterio. Por ejemplo, suponed que decidimos que los cruces difíciles son los nueve finalistas pero añadimos también los dos nuevos ricos del fútbol europeo: Manchester City y PSG.

Kiko Llaneras

Kiko Llaneras

Con este otro criterio, el Real Madrid vuelve a ser el más afortunado y el Barcelona pasa a ser el cuarto con más suerte. El Barcelona sube y baja en el ranking porque se ha enfrentado dos veces al PSG y otras dos al Manchester City.

Los datos sugieren que el Real Madrid sí ha tenido cierta fortuna en estos años: aparece en la parte superior de los tres rankings. Pero hubiesen bastado una bola o dos cayendo de otro lado para convertir su suerte en algo corriente.

Los distintos cálculos demuestran también que nuestras métricas para medir la suerte son muy sensibles al criterio con el que decidimos qué rivales son fáciles y cuáles no. Si decidimos que el PSG y el City no son rivales tan difíciles (y no han jugado ninguna final), el Barcelona deja de ser un club con fortuna y pasa a ser uno del montón. Y si añadimos al Arsenal y al Milan, el club catalán se convierte en un equipo con mala suerte. Que nuestro ranking sea tan sensible a factores discutibles debería ponernos en guardia: nos sugiere que no es muy bueno. Sugiere que hay mucho de azaroso en los datos que manejamos.