Rossy de Palma en la presentación de El Intercambio.

Rossy de Palma en la presentación de El Intercambio. Pipo Fernández Festival de Málaga

Festival de Málaga

Rossy de Palma: “Sólo creo en las fronteras gastronómicas”

La actriz hace doblete en el certamen con las comedias 'El intercambio' y 'Señor, dame paciencia'.

Javier Zurro

Donde Pedro Almodóvar pone el ojo pone la bala. Con Rossy de Palma lo tuvo claro. Primero con un pequeño papel en La ley del Deseo y luego con maravillosos secundarios en Mujeres al borde de un ataque de nervios o Kika. Era una actriz diferente, que rompía los cánones de belleza que marcaban la sociedad, pero que decía las frases como dardos envenenados. Lo que Almodóvar vio se contagió al mundo, que rápidamente quedó prendado de su encanto. Que se lo digan a Jean Paul Gaultier, que la convirtió en su musa, o a George Michael, para el que actuó en uno de sus videoclips.

Tras años perdida y en los que trabajaba más en Francia que en España, Rossy de Palma ha vuelto a por todas. No para de encadenar proyectos de cine y teatro. Sólo en este Festival de Málaga aparecen en dos de sus títulos a Sección Oficial, Señor, dame paciencia, el filme de clausura, y El intercambio, una comedia de Ignacio Nacho de la que ella destaca su “sarcasmo y originalidad”. Una vuelta de tuerca a los cambios de parejas sexuales que demuestra que ella puede con todo.

El año pasado Kiki, ahora El intercambio, ¿se han acabado los prejuicios para reírnos del sexo?

Kiki me encantó, me gustó muchísimo. Y es que yo creo que son películas que en el fondo no tienen ni que ver con el sexo. Lo usan como excusa pero tratan de indagar en los misterios del ser humano, en los entresijos. Te hacen reflexionar. Aquí también está esa mirada especial sui géneris que implica personalidad y que sale de la norma.

¿Entonces no se han dado pasos atrás al tratar el sexo?

Yo creo que no. En el cine no hemos dado pasos atrás. Mira Bigas Luna. Todo eso es historia del cine y nos ha abierto los ojos. Mira cuando la gente se iba a París a ver El último tango en París. Esta película no es tan osada.

Las comedias te ayudan a través de la risa a tocar temas que de otra forma serían intocables y con el humor los trasladas a la gente y haces que se autocuestionen

Este año presenta dos películas en Málaga, también ha rodado Toc-Toc... un año intenso.

Estoy rodando mucho, ha coincidido. Acabo de terminar otra de la que no me dejan hablar todavía, ahora me voy a rodar otra y luego tengo en noviembre Madame, una película en inglés con Harvey Keitel y Toni Collette, un protagonista escrito para mí. Mucho trajín. Hay épocas que vienen más cine, pero también tengo proyectos teatrales, una opereta después del verano… Mucho movimiento.

Y acaba de rodar con Terry Gilliam.

Sí, esa era de la que no podía hablar. Me has pillado.

Por fin.

Sí, por fin. Yo estaba en el proyecto inicial y he sido fiel a Terry que se lo merece mucho por esa perseverancia y va a ser genial.

El equipo de El intercambio en Málaga.

El equipo de El intercambio en Málaga. Pipo Fernández Festival de Málaga

Parece que sólo se hace comedia en España.

Sí, pero son comedias con una excusa para reflexionar. No es una comedia banal tipo montaña rusa que digas qué bien me lo he pasado, me he reído pero no tengo nada más, sino que te ayudan a través de la risa a tocar temas que de otra forma serían intocables y con el humor los trasladas a la gente y que se autocuestionen.

¿Nos hacía mucha falta reírnos?

Tenemos bastante sentido del humor, pero es muy necesaria la risa, es muy liberadora y muy terapéutica.

Siempre se dice que Pedro Almodóvar y Rossy de Palma son iconos en Francia, o que se les valora mas que aquí, ¿Qué pasa aquí con el producto nacional?

No lo sé porque no me paro a hacer estos análisis. Yo como soy mundial, soy afronteriza, sólo creo en las fronteras gastronómicas. Nunca veo las cosas reducidas, sino ampliadas. Ninguno de nosotros ha venido de Marte, tenemos más cosas que nos unen que nos separan. Yo aunque viniera un desastre al mundo no me iría, me quedaría aquí, soy terrestre. Lo que le pase a otra persona en otro continente no me es ajeno. Me gusta lo afronterizo. Yo me siento bien en muchos sitios diferentes y empatizo con todas las culturas. Hay que ampliar y no limitar.

Lo que le pase a otra persona en otro continente no me es ajeno. Me gusta lo afronterizo. Yo me siento bien en muchos sitios diferentes y empatizo con todas las culturas. Hay que ampliar y no limitar.

Cuidado que por decir algo así a Trueba le hicieron un boicot.

No, Trueba no dijo eso. Yo entiendo lo que quería decir, pero claro cuando te están dando un Premio Nacional la gente no lo entendió. Mira, mi padre que es asturiano de pequeña decía mucho 'Yes mundial', y yo me lo creí. Todos somos mundiales. Las religiones, por ejemplo, son una invención del hombre, a algunos le gusta tener su fe y sus creencias, pero se las ha inventado el ser humano. No te lo creas a pie juntillas porque es un invento. Quién se va a creer esto de que la virgen fue concebida milagrosamente sin ningún varón. Yo por eso no me gustan, porque son inventos que la gente se las cree a pie juntillas, y las fronteras también. ¿Quién decide que un país empieza aquí y acaba aquí?

Es curioso que todos los africanos que intentan venir aquí se les pongan pegas, y tengan que sacrificar su vida y morir en el mar o pagar a mafias cuando todo occidente se ha construido con trabajo de esclavos que fueron robados de sus casas. Y África está siendo expoliada y Occidente disfruta de las riquezas de un país cuyos habitantes no pueden venir libremente. ¿Qué es esto? Yo comulgo con el sentido común y con autocuestionarme, porque mucha gente persiste en la necedad. Mira los gobernantes que tenemos, 'all over the world'. Esto no es sólo aquí. Es como si fueran los peores elegidos.

Es curioso que se ponga pegas a los africanos que intentan venir aquí, y tengan que sacrificar su vida y morir en el mar, cuando todo occidente se ha construido con trabajo de esclavos

¿Cree en la labor del arte y de los actores para denunciar todo esto que ocurre?

Hombre, son más necesarios los Médicos sin Fronteras, o las ayudas a los refugiados, pero los artistas tenemos conciencia social. Yo tengo mucha conciencia social y cada vez que puedo en mi trabajo intento calzar algo, si no es de una manera es de otra y también ocuparme de cosas para reactivar la conciencia social. Eso lo llevo en la sangre, me enerva ver injusticias tan flagrantes y que años después se persista en ellas.

¿Ha perdido la conciencia social el artista actual?

No, el artista es concienciadísimo. Hay otros que a lo mejor no han despertado, es una cosa de estar despiertos. Hay gente que está dormida y un día se despierta y dice: madre mía, es mejor ser tonto y estar dormido. Te ahorras muchos disgustos, pero yo prefiero estar despierta, bien despierta.

Con el cine español hay mucho 'hater', pero también hay mucho 'lover'

Siempre ponemos de ejemplo el modelo de cine francés. ¿Es tan bueno como lo pintan?

Es que es una industria de verdad, una industria fuerte. El público apoya mucho… es una verdadera industria. Se hace mucho cine, el Gobierno apoya muchísimo y no mete un IVA asesino como el nuestro. Nosotros tenemos que enfocarnos en ser eso.

¿Va a mejor?

Sí, sí. Mira, cuando yo era jovencita hubo una época en la que la gente que trabajaba en tele estaban repudiados en el cine y ahora el cine se nutre de muchos actores de televisión, y las series ahora son muy buenas. Ya no hay esas fronteras, ¿ves?, las fronteras borradas, menos mal. Y luego hay una conexión que antes no existía. Antes eran pocos los directores que conectaban con el público, ahora hay muchos que cuentan historias que llaman la atención de la gente. Hay mucho 'hater', pero también hay mucho 'lover'.