Goya antitaurino

“Los toreros son psicópatas”, el arte se rebela contra los toros

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando inaugura la primera exposición antitaurina de la historia, con Goya como el primer pintor contrario a la tauromaquia.

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El busto del torero chorrea sangre, junto al cuadro una explicación que argumenta su vínculo con un psicópata: “Hay un consenso general acerca de ciertas características evidentes y comunes en los psicópatas, como por ejemplo: si falta total (o muy elevada) de empatía, culpa o remordimiento”. La “pintura digital” es obra de Eider Agüero. “Los toreros son psicópatas. Ésta es mi visión. Alguien que se dedica a torturar de esa manera y sin escrúpulos, es un psicópata. Algunos vemos algo monstruoso en ellos y otros los idolatran. Que se hagan llamar “matador” ya dice bastante de ellos”, explica la artista.

Los trazos espontáneos del cuadro de la joven bilbaína forman parte de las obras de otros 24 artistas que participan en la primera exposición antitaurina que se monta en una institución pública. Las salas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando reciben el capital artístico. “Esta exposición se la debíamos a Goya”, ha dicho Juan Bordes, responsable de la Calcografía Nacional y del programa de exposiciones de la Academia, en la presentación de la muestra.

Hay que devolverle a Goya el espacio crítico que tiene su trabajo. Retrató monstruos, tanto el público como los que torean

El académico se refiere a los dos siglos que se cumplen ahora desde la publicación de la serie de grabados de la serie dedicada a la tauromaquia de Goya. “Doscientos años de uso y abuso de una iconografía que sólo se ha leído desde el punto de vista taurino”, explica a este periódico el comisario de la muestra Rafael Doctor. De hecho, en las salas las obras contemporáneas se relacionan con las últimas cuatro estampas de la serie, hechas en Burdeos, en 1824, y expuestas por primera vez.

Goya, el primer antitaurino

“Las últimas litografías que hizo Goya sobre la tauromaquia cuestionan por completo la corriente que asegura que Goya era taurino. Es falso. Goya no tiene nada que ver con los taurinos y estos grabados lo demuestran”, explica Doctor, que los vincula a los Desastres de la guerra. “Hay que devolverle a Goya el espacio crítico que tiene su trabajo. Retrató monstruos, tanto el público como los que torean. Los pinta como si fueran aberraciones. Reservó la ternura para los toros, las víctimas”, añade.

Hace dos meses, en el mismo espacio, se montó la exposición que Miquel Barceló dedicó a los toros, apoyándose precisamente en la obra de Goya. Dos visiones enfrentadas, un pintor entre medias. En este caso, se podrá ver obra de El Roto, Forges, Santiago Talavera, entre muchos, y un vídeo del cantante Niño de Elche, rodado por Chus Gutiérrez.

J. M. Coetzee acudirá al Museo Reina Sofía a dar una conferencia antitaurina el 30 de junio 

Con esta exposición se pone en marcha un programa cultural muy ambicioso contra la tauromaquia, que parará en otros espacios como La Casa Encendida y el Museo Reina Sofía. En la primera se inaugurará otra muestra el próximo 15 de mayo. Y el 30 de junio, el Premio Nobel de literatura, J. M. Coetzee acudirá a dar una conferencia antitaurina y animalista. Detrás de la iniciativa se encuentra Capital Animal, una asociación creada para defender los derechos de los animales y poner fin al toreo.

“Capital Animal trata de luchar por causas animales desde la cultura y pensamiento”, cuenta Doctor. “No es arte, es una aberración. El toreo es como la ablación. El arte nunca puede ser una tortura. El argumento que han mantenido es que Goya miró y admiró los toros, ignorando que el objeto del arte puede ser cualquier cosa, como la guerra. Eso no quiere decir que la guerra sea arte. Cómo es posible que durante dos siglos no hayamos podido dar una visión del espanto que dibujó Goya”.

El colectivo resalta que esta batalla la hacen desde la cultura y no desde la violencia, que quieren denunciar los 629 millones de euros que todas las administraciones conceden a la tauromaquia anualmente y que Europa "ya ha cortado el grifo de las subvenciones". Este es el primer movimiento en una gran institución, reticentes por costumbre a romper el consenso y plantear un asunto importante de debate social.