REDADA ANTICORRUPCIÓN

La mujer de Rus: la cuarta 'Suprema de Móstoles'

A Begoña Ricart la definen como divertida, gastona y obsesionada con el maquillaje. Su obsesión: figurar en todos los actos públicos. Ahora atraviesa su peor momento. 

Alfonso Rus y Begoña Ricart un matrimonio muy popular

Alfonso Rus y Begoña Ricart un matrimonio muy popular

  1. Alfonso Rus
  2. Begoña Ricart
  3. PP Valencia
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  5. Corrupción
  6. Valencia

Begoña Ricart o de Rus, apodada La Rusa, es fan confesa de Las Supremas de Móstoles y, a juzgar por su imagen, ella podría encarnar a la cuarta del grupo, aunque dicen que lo de cantar no se le da bien. 

Conoció de joven a Alfonso Rus, y le apoyo en toda la carrera política. Primero ejerció de primera dama de la ciudad, cuando éste fue alcalde de Xátiva y luego se trasladó a Valencia como segunda dama, mientras su marido, detenido este martes en una operación anticorrupción de la Guardia Civil, presidía la Diputación de Valencia.

Begoña y su marido con el Litri y su mujer Carolina Herrera en un acto público

Begoña y su marido con el Litri y su mujer Carolina Herrera en un acto público

Begoña decidió, junto a sus hijos, traerse género made in China para la tienda de ropa familiar Stefano Russini que abrieron en Xátiva y que ella mismo regentó durante muchos años. A pesar de lo sofisticado del nombre, en la tienda se vendían trajes italianos fabricados en China, pero que a los clientes les parecía lo más chic. Russini Quality SL fue creada en 2003 y generó unos ingresos medios anuales de 100.000 euros, aunque la crisis y los escándalos políticos que les rodean afectaron directamente a los negocios. 

Begoña siempre en primera fila de todos los actos oficiales

Begoña siempre en primera fila de todos los actos oficiales

Stefano Russini lo regenta ahora mismo Bárbara, la hija de la pareja, cuyo marido, Elio Boils, se ocupaba de los negocios de su suegro Rus antes de que éste le buscara un hueco en la empresa pública Impulso Económico Local (Imelsa),  ligada a la Diputación de Valencia. 

Folclórica y divertida

"A Begoña le encanta maquillarse y que se note. Su modista de Xátiva era la que le hacía los trajes a medida siguiendo los patrones de las últimas tendencias. También compraba a algunos diseñadores de la capital como Amparo Chordá y le volvían loca los complementos de marca", explican fuentes cercanas a EL ESPAÑOL.

Rus y Begoña durante una procesión

Rus y Begoña durante una procesión

"El extravagante estilo y color de su peinado se lo debe a Tono SanMartín, el peluquero al que acuden las pijas de Valencia", añaden. "Siempre ha pagado, nunca se ha aprovechado del cargo de su marido, ni ha querido que le regalaran nada. Lo único que le gustaba era figurar en los desfiles y actos públicos. Es una mujer muy divertida, que estaba muy involucrada en la society valenciana", concluyen.