Mobile World Congress

La lenta agonía de la tarjeta SIM

Estamos ante el final de las tarjetas SIM, esos chips necesarios para que tu teléfono se conecte a las redes móviles. Pronto se sustituirá por software, pero nadie se aventura a decir cuándo.

En el MWC se ha entonado un réquiem prematuro por las tarjetas SIM.

En el MWC se ha entonado un réquiem prematuro por las tarjetas SIM. Getty Images

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Poco antes de que arrancara el Mobile World Congress, la GSMA anunció el estándar para el desarrollo de tarjetas SIM virtuales o eSIM. Ahora, en Barcelona, se han mostrado las primeras pruebas y se ha hablado de los dispositivos que se lanzarán próximamente al mercado como avanzadilla.

La eSIM vendrá integrada en el hardware del dispositivo, de manera que el usuario no necesitará introducir una tarjeta. Sencillamente, tendrá que asociar su terminal a una cuenta y en ella estará almacenado su número de teléfono, el identificador y las claves de seguridad. El usuario pasará de comprar una SIM, donde se encuentra toda la información necesaria para funcionar con un terminal, a descargarse esta información en su dispositivo.

Gemalto, el principal proveedor de los chips de tarjetas SIM, seguirá fabricando este componente pero ahora se lo venderá a los fabricantes de dispositivos, para que lo integren en el interior de sus productos.

Entre los conejillos de indias que probarán esta tecnología está el reloj inteligente Samsung Gear S2. La compañía coreana ha llegado a un acuerdo con operadores y fabricantes de chips y tarjetas inteligentes, como Gemalto o Giesecke & Devrient, para lanzar su smartwatch con eSIM.

Desde Gemalto anticipan un lanzamiento temprano, para el mes de marzo, de este Gear S2 con eSIM, mientras que Telefónica tiene previsto sacarlo con su filial alemana en abril. En España aún no hay una decisión tomada sobre la fecha, tal y como apunta un portavoz de la compañía; el operador quiere estudiar antes cómo se sucede el despliegue en Alemania.

En todo caso, serán los wearables -ropa o complementos inteligentes- los primeros dispositivos que reciban la eSIM. "La implementación del estándar este año se dividirá en dos fases", explica Emmanuel Legros, responsable de desarrollo de negocio de Gemalto. "La fase uno, que estamos mostrando en el Mobile World Congress, es la que permite una sincronización entre un wearable y un smartphone". Sólo hay que descargar la suscripción que proporciona la operadora en el dispositivo wearable para que este disponga de la misma identificación y conexión que tu smartphone.

La fase dos está debatiéndose en estos momentos, pero Legros no revela en qué consisten las conversaciones. Únicamente se sabe que llegará en junio y que implicará la suma de otros dispositivos a la eSIM, como las tabletas.

¿Y yo qué gano?

"Para un usuario la ventaja principal es la facilidad de poder cambiarse de un operador a otro de una manera muy sencilla", comenta Nacho Nieto, responsable de tecnología de Samsung España. "Además, el tener la conectividad sin necesidad de tener un slot o de llevar una tarjeta dentro ahorra espacio", añade, en referencia al diseño de los dispositivos.

A una misma cuenta se pueden asociar varios dispositivos y tener el mismo servicio de conectividad en cada uno de ellos, sin necesidad de andar trasegando con la tarjeta SIM o con duplicados de la misma.

El Gear S2 de Samsung, candidato a estrenar eSIM.

El Gear S2 de Samsung, candidato a estrenar eSIM.

Legros, de Gemalto, destaca la continuidad de servicios que permitiría la eSIM y recuerda que el porcentaje de tabletas conectadas a la Red son una minoría, en gran parte debido al engorro que supone darlas conectividad más allá del WiFi.

El caso de las tabletas se puede extrapolar a otros dispositivos, especialmente los que forman parte de esta maraña que se ha dado en llamar Internet de la cosas, como coches o sensores conectados. "En Internet de las cosas es donde más sentido tiene que el dispositivo disponga de conectividad y no necesite un tercer elemento para mantenerlo online", declara Nacho Nieto, de Samsung.

Despacio y con dudas

El usuario tiene que descargar la suscripción de los servicios de la operadora a su smartphone y de ahí pasarlos a su dispositivo wearable. Aunque se prevé que este engorro se simplifique a medida que avance la tecnología, de forma que solo sea necesaria una conexión por WiFi para activar la eSIM.

La idea es que cualquier usuario pueda elegir el operador que desee. Desde Samsung recuerdan que la UE obliga, mediante directiva, a que los usuarios tengan la posibilidad de cambiar de operadora pasado un año, independientemente de su contrato de permanencia. Y esta facilidad aún no está pulida en la eSIM hoy por hoy. De momento muchas empresas están trabajando fuera del estándar mientras éste termina de definirse, para poder hacer pruebas en algunos países.

Otra funcionalidad que debería brindar este nuevo avance es la posibilidad de contar con dos números de teléfono en la misma cuenta de eSIM, pero a día de hoy esta característica aún no está disponible.

Por ultimo, y en cuanto a los propios smartphones, los expertos consultados creen que queda camino por recorrer para que el chip se integre en el hardware, y la razón es tan simple de explicar como compleja de solucionar, al menos desde el lado de la industria: los fabricantes venden en todos los países, y lo cierto es que no todos las operadores se van a sumar al estándar con la misma premura.