Astronomía

La estrella Cervantes ya brilla en su altar celeste

Una propuesta con más de 38.500 votos rebautiza a la estrella μ Arae con el apellido del escritor español más universal.

La constelación de Escorpio; en el aguijón, a la izquierda, está Cervantes.

La constelación de Escorpio; en el aguijón, a la izquierda, está Cervantes. Flickr

  1. Astronomía
  2. Espacio
  3. Planetas
  4. Miguel de Cervantes Saavedra
  5. Universo
  6. Astros
  7. Astronáutica

Si tienen ustedes la suerte de vivir en Canarias, miren al cielo cualquier noche de verano en dirección sur. Busquen la constelación del Escorpión y, cerca de su aguijón, verán un grupo de estrellas que forman un altar celeste. Una de ellas, no especialmente brillante, es desde esta mañana la estrella Cervantes. Y los planetas que la rodean, Quijote, Sancho, Dulcinea y Rocinante.

Pese a estar a 50 años luz de nuestros ojos, "la estrella se ve a simple vista, especialmente desde el hemisferio sur", dice a EL ESPAÑOL Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona, uno de los centros -junto a la Sociedad Española de Astronomía y el Instituto Cervantes- que han impulsado la nominación de Cervantes para bautizar al que hasta entonces era el planeta μ (mu) Arae.

Impresion artistica de la estrella Cervantes y sus planetas.

Impresion artistica de la estrella Cervantes y sus planetas.

Había 20 estrellas descubiertas en los últimos años que aún no tenían nombre, así que la Unión Internacional de Astronomía decidió organizar un concurso para que aficionados a la astronomía y ciudadanos en general decidieran sobre su nomenclatura. La opción de Cervantes logró 38.500 votos, muy por delante de Lusitania, Riza o Humantahu, opciones presentadas en otros países.

"De las 20 estrellas que se propusieron, se ha dado nombre a 19 porque la propuesta india que ganó para una de las estrellas no cumplía las condiciones de la UAI", dice Armentia, "ya que representaba a un personaje histórico que se significó por otro tipo de acciones, más bien militares". Se refiere a Shriram Sharma, un revolucionario indio que estuvo en la cárcel varias veces por su lucha contra el imperio británico. Un grupo de astrónomos pretendía bautizar con su nombre y apodo, Matt, a la estrella Tau Boötis.

En total, la UAI recibió 573.242 votos procedentes de 182 países para nombrar a esta veintena de cuerpos celestes. Además de la estrella Cervantes, España tuvo una participación decisiva en el bautismo del exoplaneta Hypatia -anteriormente llamado iota Draconis b- gracias a la propuesta de una asociación cultural creada por unos estudiantes de la Facultad de Físicas de la Universidad Complutense de Madrid.