Ayna Ziordia Botella es campeona del mundo de silbido. Este martes 29 de julio, sin haber competido nunca en Pokémon, se subirá a un escenario en Londres para intentar convertirse en Campeona de Campeones. No estará sola: junto a ella competirán un campeón de acrobacias con pizza, uno de pelea de almohadas y otro de "no hacer nada". El denominador común, más allá de Pokémon, es la idea que vertebra el torneo: cualquiera puede llegar a ser campeón, venga de donde venga.
El evento, que se jugará en el título Pokémon Champions, lanzado este año, contará con la preparación previa de Ray Rizzo, tricampeón mundial de Pokémon, encargado de nivelar y entrenar a un grupo de competidores que no podrían ser más distintos entre sí.
EL ESPAÑOL habla con Ziordia sobre cómo se prepara alguien que domina el silbido instrumental para enfrentarse a la estrategia Pokémon, y sobre qué tienen en común, en el fondo, disciplinas que parecen no tener nada que ver.
Pregunta: ¿Qué similitudes encuentras entre competir en Pokémon y tu especialidad, el silbido, que en principio parecen mundos totalmente distintos?
Respuesta: Principalmente, para mí, desde fuera, lo que veo es gente uniéndose por algo que le gusta, que le apasiona, y con ese objetivo común. Eso también pasa en los concursos de silbido: aquí el hilo conductor es Pokémon y la competición, y allí es el silbido instrumental.
"Lo que veo es gente uniéndose por algo que le gusta, que le apasiona, y con ese objetivo común"
P: Partes desde cero en el competitivo, ¿ya conocías algo de Pokémon? ¿Tienes un favorito?
R: Conozco Pokémon desde pequeña, creo que todos hemos crecido con Pokémon. Tengo 30 años, así que además coincide con el aniversario. Competir como tal no, pero sí he jugado. Y mi Pokémon favorito no tiene que ver con la competición: es Meloetta. Canta melodías y hace sentir feliz a todos. Es precioso.
P: ¿Has empezado ya con el entrenamiento?
R: No, todavía no. He estado mirando cosas por mi cuenta, pero el coaching lo tendremos allí.
P: ¿Qué crees que puedes aportar a un torneo así viniendo de una disciplina tan diferente?
R: Creo que, al venir de una competencia poco habitual como el silbido, aporto esa atracción por lo nuevo. No tanto Pokémon en sí, sino el hecho de competir, y además con personas de disciplinas tan distintas.
P: El evento insiste en que cualquiera puede convertirse en campeón. ¿Qué significa para ti ese mensaje?
R: Que el propósito que quieras alcanzar, puedes hacerlo. Tiene mucho que ver con el silbido. Son niveles diferentes, pero muy similares en ese sentido. Si trabajas y te preparas, puedes conseguirlo. Es un mensaje muy bonito.
" Si trabajas y te preparas, puedes conseguirlo. Es un mensaje muy bonito"
P: En lo que has aprendido por tu cuenta, ¿te ha parecido fácil? ¿Te ha sorprendido algo?
R: Al principio pensaba que sería más fácil, pero luego he visto que hay bastante estrategia, y eso me parece muy divertido. He pasado de pensar que era sencillo a ver que tiene más complejidad. Al final es entender qué domina a qué y tener conocimiento.
P: ¿Crees que Pokémon y el silbido pueden considerarse deportes?
R: El silbido no lo consideraría un deporte, sino más bien un concurso de canto lírico. Pokémon... no lo sé. Es algo muy mental, estratégico, casi matemático. Si consideramos el ajedrez un deporte, entonces sí, podría considerarse.
P: ¿Qué le dirías a alguien que cree que no es lo suficientemente bueno para competir en Pokémon o en general?
R: Que nadie nace sabiendo. La ignorancia es buena, hay que abrazarla. Ningún maestro ha nacido sabiendo.
P: Te enfrentarás a perfiles muy distintos, como el campeón de "no hacer nada". ¿Qué crees que aportan estos perfiles, y cómo se compite contra alguien así, aparentemente imperturbable?
R: Me parece especialmente interesante ese caso. Desde fuera parece fácil, pero creo que requiere una capacidad de concentración y autocontrol enorme. Es algo muy complejo en realidad. Todavía no sé cómo enfrentarme a él: creo que tendré que verle en persona, hablar con él y entender cómo es. Alguien con tanto autocontrol no es fácil de interpretar.
P: ¿Qué crees que hace de Pokémon un punto de unión para campeones tan distintos, y crees que lo que aprendas aquí te servirá para tu disciplina?
R: Se nota la fuerza que tiene Pokémon y su capacidad de unir a personas muy diferentes. Que alguien como yo, otro que es campeón de almohadas o de pizza podamos coincidir en esto demuestra ese poder de conexión. No sé aún si me servirá para el silbido, tendré que verlo después, pero la estrategia seguro que es un punto en común. Es algo importante en cualquier competición.
"Se nota la fuerza que tiene Pokémon y su capacidad de unir a personas muy diferentes"
P: ¿Cómo te sentiste cuando te invitaron? ¿Crees que hay un componente de humor en el evento?
R: Creo que depende de cada persona. En mi caso, me preocupa que el silbido se vea como algo humorístico, porque la línea con la falta de respeto es muy fina. El humor es importante, pero hay que mantener el equilibrio. Espero que en este torneo también lo haya. Disfrutar del proceso es importante, pero sin cruzar esa línea.
P: Por último, ¿crees que este formato ayuda a acercar Pokémon competitivo a nuevos públicos?
R: Sí, totalmente. Ver a personas de diferentes disciplinas prepararse y competir genera cercanía. Hace que el público vea que es posible y accesible.
A falta de poco tiempo para que comience del torneo, Ziordia afronta Londres sin presión de resultado: no llega para ganar, sino para entender un juego que hasta ahora solo conocía de niña. Si algo comparte con el resto de campeones eclécticos que subirán al escenario —el de la pizza, el de las almohadas, el del "no hacer nada"— es esa disposición a empezar de cero delante de todo el mundo.
