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Son muchos los sabios que han llegado a la misma conclusión: el viaje es la mejor forma de conocer y conocerse a uno mismo. En el caso del pintor Pablo Picasso, su viaje nunca tuvo la necesidad ni siquiera de ser físico. "Si lo imaginas, es real", solía decir sobre todo lo que le rodeaba.

Algo parecido debieron pensar María Porto y David Bardía hace dos años cuando empezaron a dar forma, en su galería en Madrid, a un itinerario que resumiera no solo el viaje artístico de Picasso sino también la inspiración espiritual con la que el pintor malagueño jugó toda su vida en esas conversaciones íntimas con los clásicos. Y la han llamado: Picasso contra el tiempo.

"Hemos buscado piezas romanas, griegas, góticas españolas y egipcias que nos permitan entender todas las referencias que Pablo ha tomado a lo largo de su vida, en la historia y en sus viajes", explica la propia María Porto en la inauguración de una colección que puede marcar época en el galerismo español por su valor e importancia.

Los 17 dibujos de Picasso dialogan con piezas egipcias, romanas y góticas en una colección que ha costado dos años reunir.

Los 17 dibujos de Picasso dialogan con piezas egipcias, romanas y góticas en una colección que ha costado dos años reunir. E. E.

Entre las 47 piezas que conforman este interesante viaje que salta tiempos y espacios de rincón en rincón, hay 17 dibujos del propio Picasso. Uno de los más destacados es una Maternidad de su Periodo azul, que les ha llevado mucho tiempo y gestiones poder exponerla.

"Queríamos hacer un homenaje a Pablo, que es un artista que cuando vamos a otros destinos tiene museos maravillosos y es una pena que haya más picassos en Estados Unidos o en Francia que en España. A partir de ahí empezamos a buscar piezas también de la antigüedad que tuvieran sentido, que dialogaran con él. Son piezas de museo que normalmente no están a la venta", advierte la galerista.

Para entender cuál era la relación de Picasso con las fuentes clásicas, podemos ver un impresionante torso romano nada más entrar a la galería, que acaba marcando una fuerte sinergia con sus propios dibujos. Es una de las mejores perspectivas para entender a Picasso frente al tiempo.

"Él también tuvo una pintura muy académica. Hay dibujos de cuando tenía 17 años que recuerdan a estos torsos", aclara Porto. Curiosamente, esta pieza de arte romano es la más cara de toda la exposición: "Alrededor de un millón de euros pero ya está vendida".

La Maternidad del Periodo azul de Picasso es uno de los cuadros más destacados de esta colección a la venta.

La Maternidad del Periodo azul de Picasso es uno de los cuadros más destacados de esta colección a la venta. E. E.

Otras obras con las que nos topamos en este homenaje al viaje son un Oscillum romano que se colgaba en la puerta de las casas como un elemento de protección o tanagras del siglo III antes de Cristo que escondían mensajes para el más allá. Y hasta una virgen gótica.

También hay una vasija griega de un pintor que no está identificado pero que se relaciona con otra gran vasija del Metropolitan de Nueva York y una escultura egipcia del siglo II que sobrevivió a los bombardeos de la II Guerra Mundial en Alemania.

"Como son todas del mercado secundario, han pasado por muchas manos y tienen una historia absolutamente magnífica, además de su valor artístico", aclara María Porto.

Otra de las piezas que más llaman la atención en la galería de María Porto y David Bardía es una Virgen Gótica.

Otra de las piezas que más llaman la atención en la galería de María Porto y David Bardía es una Virgen Gótica. E. E.

Por eso, la mejor forma de comprender las distintas estaciones que van marcando los dibujos de Picasso, estratégicamente colocados, es dedicarle un poco de tiempo a la galería, pasear sin prisa, leer de dónde viene cada pieza y disfrutar esa fuerza innata que irradian todavía.

"Por ejemplo, en la Maternidad de Picasso vemos a una madre enseñando a andar a un niño en esa Francia ocupada de la Segunda Guerra Mundial y es como un 'Volveremos a andar' o 'Volveremos a salir'". Un significado pasado que sigue muy vivo en la actualidad se mire por donde se mire el tiempo.

Lo más importante, como insiste la galerista, es que perdamos el miedo a entrar, a disfrutar y a preguntar. "También hay piezas de 1.000 o 2.000 euros. Hay que romper ese tabú de las galerías de arte igual que hay que romper el tabú del miedo a viajar a cualquier lugar. En España todavía tenemos como un cierto vértigo que en otros países del mundo no se tiene".

Por eso, Porto insiste en que "se puede visitar una galería sin tener dinero para comprar arte pero también hay que pensar que, tener un Picasso de su Periodo azul es caro, pero comprar a tus contemporáneos no tanto".

Precisamente ese es el consejo que quiere dar a quienes buscan unirse al viaje de un artista para llevarse un trocito de sus sueños a casa. Si buscamos algo con entidad y un presupuesto relativamente bajo, lo mejor es empezar por los contemporáneos, con esa gente que está haciendo carrera ahora. "Así empecé yo", confiesa Porto.

"Y luego está el grabado, que en España tampoco conocemos muy bien y que la gente habla de láminas, pero Durero o Goya grababan. Yo creo que el grabado también es una buena manera de empezar sin tener que coleccionar grandes nombres". El segundo consejo de una de las mejores galeristas de Madrid.