No falla, cuando llega el verano pocos platos representan mejor el espíritu del Mediterráneo que un buen espeto cocinado a la brasa.
Tradicionalmente asociado a los chiringuitos de la costa malagueña, este icono de la gastronomía andaluza encuentra ahora una nueva interpretación en Barcelona gracias a Molino de Pez.
Con el arranque de la temporada estival el restaurante de Nino Redruello ha hecho de los los jueves una cita imprescindible para quienes buscan sabores de temporada con producto de calidad.
Las brasas son el hilo conductor de uno de los templos culinarios de La Ancha en Barcelona.
El establecimiento, perteneciente a Familia La Ancha, estrena una propuesta estival que toma el relevo de sus populares Jueves de Cocido.
Con la llegada del buen tiempo, el restaurante apuesta por los Jueves de Espetos, un menú cerrado que rinde homenaje a una de las técnicas culinarias más representativas de Málaga, adaptándola a la filosofía gastronómica que caracteriza al grupo.
Un viaje gastronómico entre Málaga y Barcelona
Desde su apertura en Barcelona en 2022, Molino de Pez ha logrado consolidarse como una de las casas de comidas más interesantes de la ciudad.
El proyecto recoge la tradición de La Ancha, histórico restaurante madrileño de la familia Redruello, pero la combina con la identidad culinaria barcelonesa, donde el producto, las brasas y el respeto por el recetario clásico son protagonistas.
La propuesta busca tender puentes entre dos culturas mediterráneas unidas por su estrecha relación con el mar.
Salmonete al espeto, una maravillosa alternativa a la clásica sardina.
Si el espeto nació en el siglo XIX en el barrio malagueño de El Palo como una forma sencilla de cocinar pescado sobre cañas y brasas, en Molino de Pez se reinterpreta sin perder la esencia de esta técnica.
La clave continúa siendo el fuego de leña y una cuidada selección de materias primas capaces de soportar este tipo de cocción.
Entre las opciones marinas destacan el espeto de parpatana de atún, el pargo roteño con asadillo de pimientos y el chipirón, tres elaboraciones que mantienen el protagonismo absoluto del producto.
Alcachofas espetadas, otra genialidad que mejora tras minutos en la brasa.
Además, el restaurante amplía el concepto tradicional incorporando versiones de carne que se alejan de la simple brocheta.
Así, el comensal puede elegir también un espeto de mollejas de ternera, otro de pollo picantón a la brasa con pisto manchego o una propuesta de alcachofas con láminas de ternera, demostrando la versatilidad de esta forma de cocinar.
Un menú pensado para el verano
Disponible únicamente durante los almuerzos de los jueves hasta la llegada del otoño, el menú tiene un precio de 45 euros por persona, bebidas aparte, e incluye un recorrido completo por diferentes sabores del Mediterráneo.
Pescados, carnes e incluso verduras se ensartan para un menú único que se apellida verano.
La experiencia comienza con un aperitivo de aceitunas acompañado de pan y mantequilla ahumada, seguido de dos entrantes fríos: una zamburiña con emulsión de piparra y una ensalada de tomates dulces de la huerta.
Después llega una fritura andaluza protagonizada por el clásico cazón en adobo, antes de que el comensal pueda escoger dos espetos entre las seis opciones disponibles.
El final mantiene el nivel con tres postres entre los que elegir: melocotón a la brasa con yogur helado y jarabe de arce, la ya célebre tarta de queso de Fismuler o un cremoso de chocolate blanco con cítricos.
Mucho más que espetos
Aunque la propuesta veraniega acapara el protagonismo, Molino de Pez mantiene una carta fiel a la cocina tradicional que ha convertido a Familia La Ancha en uno de los grandes nombres de la restauración española.
No faltan platos como las judías salteadas con ajitos y jamón, el pastel de cabracho o su reconocida tortilla de patatas a la Velazqueña, además de una amplia oferta de carnes y pescados a la brasa, una cuidada selección de vinos y una coctelería clásica.
Más allá de la cocina, el restaurante sigue apostando por uno de los rasgos distintivos del grupo, basándose en un servicio de sala cercano y atento, donde el objetivo es que cada cliente se sienta como en casa.
