En el extremo norte de Noruega, donde el mar abierto se encuentra con una costa de roca, viento y horizontes interminables, una nueva construcción está a punto de emerger directamente del paisaje.
Se trata de The Whale, un museo y centro de conocimiento dedicado a los gigantes marinos que abrirá sus puertas el 4 de junio de 2027 en Andenes, en el archipiélago de Vesterålen.
El proyecto, concebido por la arquitecta danesa Dorte Mandrup, busca que el edificio no compita con el espectacular entorno ártico, sino que forme parte de él. Su cubierta ondulada recuerda al lomo de una ballena o a una enorme ola detenida en el tiempo.
La propia arquitecta ha descrito la intervención como si un gigante hubiera levantado la fina piel de la corteza terrestre y excavado bajo ella para descubrir otro mundo.
El lomo de la ballena se levanta como un mirador por el que pasear..jpg
Y algo de esa sensación habrá cuando el visitante llegue al museo. La cubierta será transitable y funcionará como un gran mirador sobre el mar de Noruega.
Desde allí se podrán contemplar algunos de los grandes espectáculos naturales de esta latitud: el sol de medianoche durante el verano y las auroras boreales en los meses de invierno.
Pero si el exterior promete un diálogo constante con el paisaje, el interior llevará al visitante directamente al universo de los cetáceos. Uno de los grandes atractivos será la Species Gallery, una instalación artística que reunirá a las 90 especies de ballenas que viven actualmente en el planeta y explicará cómo estos animales pasaron de habitar la tierra a conquistar los océanos hace unos 50 millones de años.
También habrá lugar para la anatomía. En la exposición Under the Skin, los visitantes podrán acercarse a especímenes y elementos biológicos que normalmente quedan fuera de nuestra vista: desde recipientes que contienen sangre de ballena hasta barbas suspendidas del techo y enormes costillas que construirán una suerte de catedral gótica dedicada a la anatomía de estos animales.
La sangre de las ballenas o sus barbas como nunca se había visto.
La experiencia será también sonora. En Soundscape, una sala inmersiva reproducirá las frecuencias de las vocalizaciones de las ballenas. Algunas son tan graves que no solo se escuchan: pueden llegar a sentirse físicamente en el cuerpo.
La intención es trasladar al visitante, aunque sea por unos minutos, a un mundo acústico que normalmente permanece oculto bajo la superficie del océano.
Otra de las instalaciones será Horizon Room , que permitirá visualizar las rutas migratorias de las ballenas y comprender cómo sus hábitats atraviesan fronteras y conectan ecosistemas aparentemente alejados.
Una bienvenida inusual por los gigantes del mar.
La Library of Relations repasará la historia de los vínculos entre humanos y ballenas, desde los mitos y relatos de las antiguas civilizaciones hasta la explotación industrial de los cetáceos y las actuales preocupaciones por su conservación.
Incluso habrá un guiño a los ejemplares que pueden encontrarse en las aguas noruegas. Cinco orcas reales que frecuentan la zona estarán representadas a tamaño natural mediante esculturas de madera, una forma de recordar que el museo no pretende ser únicamente una exposición sobre animales lejanos: está situado en uno de los lugares donde es posible observarlos en libertad.
Las cinco orcas reales que sí se pueden tocar durante la visita al museo.
El museo se levantará junto a Ravnholmen, un pequeño islote rocoso conectado a tierra por un rompeolas, y cerca del histórico faro de Andenes, que guía a los barcos desde 1859. La combinación permite imaginar una escapada en la que la visita arquitectónica y cultural termine, literalmente, mirando al mar en busca de ballenas.
Financiado mediante aportaciones públicas y privadas, el proyecto también pretende implicar a la comunidad local antes incluso de su inauguración, a través de talleres, conversaciones y diferentes iniciativas de participación.
Su verdadera apuesta está en utilizar la belleza del edificio, la tecnología y la experiencia sensorial para contar una historia sobre uno de los animales más fascinantes del planeta y, al mismo tiempo, sobre nuestra relación con el océano. Cuando abra en junio de 2027, el viaje hasta Andenes tendrá un nuevo motivo.
