Publicada
Actualizada

Sotogrande está de moda. Ha renacido de unas cenizas que nunca llegaron a ser un gran fuego, de la mano de una oferta hotelera meticulosamente cuidada. Hecha a medida de este triángulo mágico, con marcas nacionales e internacionales que buscan hacerse un hueco en la auténtica gallina de los huevos de oro del litoral andaluz.

Lejos de la ostentación de otros nombres vecinos, Sotogrande ha forjado su alma en un sueño de lujo y libertad y en una tierra que mezcla los verdes, marrones y azules como colores primarios.

Lo primero que hay que saber es de Sotogrande es que no es un pueblo, aunque en los últimos años haya recibido más de medio millón de turistas. Sotogrande es una urbanización de 1.800 hectáreas que pertenece a San Roque (Cádiz) y que nació de la ambición del coronel filipino-estadounidense Joseph McMicking.

El golf, junto con el polo y la vela, son los impulsores de Sotogrande.

El golf, junto con el polo y la vela, son los impulsores de Sotogrande. E. E.

Este emprendedor estaba casado con Mercedes Zóbel de Ayala, una de las herederas de Ayala, la poderosa corporación filipina de origen español que se propuso crear en el Mediterráneo un resort a mitad camino entre Palm Springs y Manila.

Joseph McMicking, el coronel que creó Sotogrande.

Joseph McMicking, el coronel que creó Sotogrande. Sotogrande

Al principio buscaron terrenos en Formentera, otro paraíso. Pero fue el viaje en motocicleta del colaborador de McMicking, Fredy Melian, el que inclinó la balanza para comprar cuatro fincas junto al río Guadiaro con la aspiración de convertirse en una de las zonas más exclusivas de España.

Era el año 1962 y esta imagen onírica siempre estuvo impulsada por el business del deporte, concretamente del golf, y el amor al lujo. De hecho, en 1964 se inauguraba el Real Club de Golf, obra del mejor diseñador de campos de la época, Robert Trent Jones, y el primero en usar un césped diferente en toda Europa, el Bermuda 419.

En 1975, le tocó el turno al Club de Golf Valderrama, al que bautizaron como Las Aves, y que en 1997 se convirtió en el único lugar hasta entonces fuera de Reino Unido, en acoger la Ryder Cup. Hoy acoge nueve campos de los mejores del mundo.

Las vistas desde So Sotogrande es una de las ventajas de este hotel ubicado en la zona alta.

Las vistas desde So Sotogrande es una de las ventajas de este hotel ubicado en la zona alta. E. E.

Pero Jones quería más. Quería polo y construyó la mítica cancha de "La Playa", epicentro internacional. Quería vela e inauguró el puerto deportivo en 1987; cerrando el triángulo de la Santísima Trinidad a la que rezan en todo Sotogrande.

También quería lujo y fueron apareciendo los primeros apartamentos sobre el agua, bajo las propuestas de grandes arquitectos de entonces como José Antonio Corrales, Rafael Manzano o Javier Carvajal, que marcaron el estilo Sotogrande.

Lejos de los grandes edificios u horrorosos adosados que se veían en la zona, crearon un aura nueva basada en el respeto al entorno natural, a los alcornoques, a los humedales, a las paredes blancas... para servir a una sola misión: respirar bajo la filosofía del placer silencioso incluso antes de que se inventara el concepto.

La Marina de Sotogrande vista desde la piscina del MIM, uno de los puntos de este triángulo mágico.

La Marina de Sotogrande vista desde la piscina del MIM, uno de los puntos de este triángulo mágico. E. E.

"Tanto el polo como el golf y la vela, junto a las competiciones internacionales que han tenido lugar en Sotogrande desde hace años, lo han vuelto a colocar en el mapa y durante el verano tenemos más cliente nacional, muy fiel, pero el resto del año, el cliente de Estados Unidos regresa con mucha fuerza", reconoce el director de uno de los hoteles dentro del triángulo mágico que se han convertido en el motor de esta resurrección.

Y es que, aunque muchos crean que hay que tener una villa o mucho dinero para veranear en Sotogrande, la red hostelera actual permite a mucho turista nacional volver a pasar sus veranos en esas playas y esos campos y, sobre todo, se ha lanzado a la caza del turista estadounidense, la joya de cualquier negocio de la Costa del Sol.

La fuerza de un hotel

En su nacimiento, en Sotogrande sólo había un hotel para dar cobijo a los deportistas que acudían a Sotogrande, el Tennis Hotel, que se abrió en 1965. Hoy es el Encinar de Sotogrande, uno de los tres complejos dentro de la urbanización, con cuatro estrellas, que durante años fue gestionado por el grupo NH y ahora lo hace Anpora.

El hotel So Sotogrande fue el primero cinco estrellas que abrió en esta zona.

El hotel So Sotogrande fue el primero cinco estrellas que abrió en esta zona. E. E.

Las vistas desde la piscina del So Sotogrande son increíbles tanto al mar como al campo de golf.

Las vistas desde la piscina del So Sotogrande son increíbles tanto al mar como al campo de golf. E. E.

Conforme fueron construyéndose hoyos y más hoyos, los amantes del swing seguían necesitando un lugar donde hospedarse en la zona alta para estar centrados en su pasión. Así nació uno de los hoteles más emblemáticos de Sotogrande: el entonces Almenara y hoy SO/ Sotogrande, con un campo propio de 27 hoyos y la forma de un cortijo andaluz de lujo y villas dispersas de increíbles vistas.

La transformación de este hotel por el grupo Accor tuvo lugar hace apenas cinco años, en 2021, y marcó el inicio de este renacer del lujo más exclusivo puesto que fue el primer hotel de cinco estrellas en la urbanización.

Melia se ha hecho cargo de la gestión del MIM situado en plena Marina de Sotogrande.

Melia se ha hecho cargo de la gestión del MIM situado en plena Marina de Sotogrande. E. E.

La terraza de la suite de Messi es uno de los lugares más lujosos del MIM.

La terraza de la suite de Messi es uno de los lugares más lujosos del MIM. E. E.

Una estela que ha seguido el MIM Sotogrande, el antiguo Hotel Club Marítimo que, de la mano de Meliá, ha conseguido auparse también a esos cinco astros y al lujo más exquisito en un edificio propiedad del futbolista argentino Lionel Messi.

Inaugurado a finales de los 80, este edificio con sólo 45 habitaciones, está situado en el corazón de la Marina y ha mantenido la fachada y la esencia de sus raíces aunque con un toque mágico. Dentro hay hasta un balón de oro de los 8 que ha ganado Messi en el hall y todo el sabor mediterráneo y elegante de la zona.

La frontera

La receta de Sotogrande con hoteles boutique integrados y cortijos tradicionales en fincas de lujo ha creado escuela en los alrededores de esta zona. Dos hoteles han llegado a sus fronteras, más grandes y con el apoyo de cadenas internacionales, pero integrando su construcción en las leyes que rigen la exclusiva urbanización.

Entrada de La Hacienda de la Costa del Sol de Fairmont.

Entrada de La Hacienda de la Costa del Sol de Fairmont. Macarena Gross

Se trata de La Hacienda Costa del Sol, de la cadena Fairmont, propiedad de Accor y muy asentada en EEUU, y de Oku Andalusia, el grupo de hoteles de lujo que ha abierto varios establecimientos en España.

La Hacienda, con una oferta gastronómica que incluye a Benito Gómez y su Dalmar, ha sabido aclimatarse a uno de los mejores campos que lo rodea para crear un ambiente centrado en la playa, el descanso, el deporte y la gastronomía.

Los exteriores de Oku Andalusia son una oda al espíritu Sotogrande.

Los exteriores de Oku Andalusia son una oda al espíritu Sotogrande. E. E.

Por su parte el último en entrar en este universo privilegiado, Oku Andalusia, ha elevado la experiencia de los chiringuitos de pie en arena con Alma y apuesta como presentación privilegiada con un spa de 2.000 metros cuadrados que ayuda a preservar el equilibrio de Sotogrande del resto del mundo.

.