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Hay lugares donde el mar no es solo parte del paisaje, sino también de su historia y sus tradiciones. Pueblos y ciudades que han crecido mirando al Mediterráneo y donde los antiguos oficios marineros todavía forman parte de su identidad.

Uno de esos destinos es Torrevieja, en la provincia de Alicante, que del 23 al 25 de octubre celebrará una nueva edición de su Mercado Marinero, una cita que llenará de artesanía, decoración náutica y actividades familiares uno de sus paseos más conocidos.

Durante tres días, el Paseo de Vistalegre, junto al Real Club Náutico, se transformará en un pequeño mercado inspirado en la vida junto al mar, con puestos, animación y propuestas para disfrutar de un fin de semana diferente.

Artesanía en el Mediterráneo

El gran atractivo de este mercado será su ambiente marinero. Los puestos de artesanos se instalarán junto a la zona portuaria, rodeados de una decoración inspirada en la navegación y las antiguas tradiciones del Mediterráneo.

Entre los productos que podrán encontrarse habrá artesanía, bisutería y diferentes artículos de elaboración artesanal, una oportunidad para descubrir el trabajo de pequeños comerciantes y llevarse algún recuerdo especial.

El paseo también contará con animación y diferentes propuestas de entretenimiento, convirtiendo la visita en algo más que una mañana de compras.

Todo ello en un escenario especialmente atractivo, con el puerto a pocos pasos y el Mediterráneo como telón de fondo.

Talleres y juegos infantiles

Las familias también tendrán su espacio durante la celebración. El programa incluirá talleres, juegos y atracciones infantiles, además de actividades pensadas para que los más pequeños disfruten del ambiente festivo.

La animación recorrerá el mercado durante el fin de semana, acompañando a los visitantes entre puestos y propuestas de ocio.

La cita está organizada por La Fragua de Vulcano y busca recuperar la estética de los antiguos mercados vinculados a las localidades costeras, donde comerciantes y artesanos compartían espacio junto a los puertos.

Un paseo con historia

La elección del Paseo de Vistalegre no es casual. Este espacio forma parte del frente marítimo de Torrevieja, una ciudad cuya historia ha estado estrechamente relacionada con la pesca, la navegación y el comercio de la sal.

Durante generaciones, el puerto y las salinas fueron fundamentales para su desarrollo, convirtiendo a esta localidad alicantina en uno de los enclaves marítimos más representativos de la Costa Blanca.

Hoy, sus paseos, playas y terrazas mantienen esa relación con el Mediterráneo, ofreciendo un escenario perfecto para una celebración dedicada precisamente a la tradición marinera.

Qué visitar en Torrevieja

La visita al mercado puede ser también una buena excusa para descubrir algunos de los rincones más especiales de Torrevieja, una localidad que combina playas, patrimonio histórico y paisajes naturales sorprendentes.

Uno de sus grandes atractivos es la Laguna Rosa, situada dentro del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja. Su característico color, provocado por microorganismos adaptados a la elevada salinidad, ofrece una de las imágenes más curiosas de Alicante.

Otro lugar que merece una parada es la Torre del Moro, una antigua torre de vigilancia del siglo XVI que recuerda los tiempos en los que la costa debía protegerse de los ataques piratas. Desde su entorno se pueden contemplar bonitas vistas del Mediterráneo.

Para quienes prefieran descubrir la costa, Cala Ferris sorprende por sus palmeras y su pequeño arenal, mientras que el Parque del Molino de Agua permite pasear entre pinares y dunas hasta las proximidades de la playa de La Mata.

Vista aérea de las salinas de Torrevieja en la provincia de Alicante. iStock

También merece una visita la iglesia de la Inmaculada Concepción, situada en la céntrica plaza de la Constitución, uno de los edificios más representativos de la ciudad.

Y si todavía queda tiempo, una excursión por las salinas de Torrevieja permite conocer la importancia de la producción de sal en la zona y contemplar sus enormes montañas blancas.

Así, un fin de semana que comienza entre puestos de artesanía y decoración marinera puede terminar descubriendo lagunas de colores, antiguas torres defensivas y algunos de los paisajes más singulares de la Costa Blanca.