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Carlos Herrera lleva casi cinco décadas siendo una de las voces más conocidas de la radio en España. Al frente de Herrera en COPE, el periodista mantiene una intensa actividad profesional que combina con escapadas a uno de sus destinos favoritos: Sanlúcar de Barrameda, una ciudad gaditana de alrededor de 70.000 habitantes donde el mar, la historia y la gastronomía forman parte de su atractivo.

Aunque nació en Cuevas de Almanzora, en Almería y pasó parte de su infancia y juventud en Mataró, el comunicador ha encontrado en esta localidad de la costa de Cádiz uno de sus refugios habituales. Un lugar al que ha regresado en distintas etapas de su trayectoria y que reúne muchos de los ingredientes para disfrutar de unos días de descanso en cualquier época del año.

Situada en la desembocadura del río Guadalquivir, frente al Parque Nacional de Doñana, Sanlúcar de Barrameda es mucho más que un destino de playa.

Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico Artístico en 1973, conserva palacios, iglesias y antiguas fortalezas que recuerdan la importancia que tuvo esta ciudad durante siglos.

A todo ello se suman sus extensas playas, sus tradicionales carreras de caballos sobre la arena y una gastronomía que ha convertido a Sanlúcar en uno de los grandes referentes culinarios de Andalucía. Una combinación que invita a descubrirla sin prisas, especialmente fuera de los meses de mayor afluencia turística.

Un castillo del siglo XV

Uno de los grandes símbolos de Sanlúcar de Barrameda es el Castillo de Santiago, una imponente fortaleza levantada a finales del siglo XV por iniciativa de Enrique Pérez de Guzmán, conocido como Guzmán el Magnífico, II duque de Medina Sidonia.

Situado en la parte alta de la ciudad, sobre una elevación que separa el Barrio Alto del Barrio Bajo, el castillo desempeñó una importante función defensiva. Desde su posición estratégica era posible vigilar el acceso al Guadalquivir, una vía fundamental para las comunicaciones con Sevilla.

Castillo de Santiago en Sanlúcar de Barrameda. iStock

Su arquitectura conserva buena parte del carácter militar de la época. El edificio presenta una planta cuadrangular, un amplio patio de armas y diferentes elementos defensivos que permiten imaginar cómo era la vida dentro de sus murallas.

Entre los espacios más interesantes destacan la Torre del Homenaje y la conocida Puerta de la Sirena. Además, desde algunos puntos del recinto se pueden contemplar magníficas vistas de los tejados de Sanlúcar, la desembocadura del río y el paisaje de Doñana al otro lado del agua.

Palacios e iglesias

A pocos minutos del castillo se encuentra otro de los grandes tesoros arquitectónicos de la ciudad: el Palacio Ducal de Medina Sidonia, un edificio vinculado durante siglos a una de las familias nobiliarias más poderosas de Andalucía.

Sus patios, salones y jardines permiten descubrir una parte fundamental del pasado señorial de Sanlúcar. Muy cerca aparece la iglesia de Nuestra Señora de la O, cuyos orígenes se remontan al siglo XIV. Se trata de uno de los templos más representativos del municipio, especialmente por su combinación de elementos góticos y mudéjares.

El recorrido por esta zona permite descubrir también calles estrechas, fachadas encaladas y antiguos edificios señoriales. Es precisamente en el Barrio Alto donde mejor se percibe la Sanlúcar histórica, aquella que creció alrededor del poder de los duques de Medina Sidonia.

Plazas con encanto y tapas

Al descender hacia el Barrio Bajo, la ciudad cambia de ambiente. Las calles se vuelven más animadas y aparecen algunas de las plazas donde se concentra buena parte de la vida cotidiana de Sanlúcar.

Una de ellas es la plaza de San Roque, un rincón agradable rodeado de fachadas tradicionales y terrazas. Allí se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de los Desamparados, un templo del siglo XVIII que forma parte del patrimonio religioso de la localidad.

Plaza del Cabildo. iStock

A pocos pasos se abre la plaza del Cabildo, probablemente uno de los lugares más conocidos de Sanlúcar de Barrameda. Su fuente central, las palmeras y los numerosos establecimientos de hostelería la convierten en una parada imprescindible durante cualquier visita.

Es también uno de los mejores lugares para descubrir la gastronomía local. En sus alrededores se pueden probar especialidades como las papas aliñás, las tortillitas de camarones, el salpicón de marisco o el pescaíto frito.

Entre los establecimientos más conocidos de la zona se encuentran Casa Balbino, Barbiana y La Gitana, nombres muy ligados a la tradición gastronómica sanluqueña.

Playas y carreras de caballos

El litoral es otro de los grandes atractivos de la ciudad elegida por Carlos Herrera para sus escapadas. Sanlúcar cuenta con amplias playas donde el paisaje cambia según las mareas y la luz del día.

Entre las más conocidas se encuentran Bajo de Guía, La Calzada y Las Piletas, tres espacios muy vinculados a la vida de la localidad y a sus tradiciones marineras.

Precisamente en este tramo de costa se celebran las famosas carreras de caballos de Sanlúcar, una tradición que se remonta al siglo XIX y que cada verano transforma la orilla en un singular escenario deportivo.

Sin embargo, no hace falta coincidir con esta celebración para disfrutar de la zona. Pasear al atardecer, contemplar la desembocadura del Guadalquivir o sentarse frente al mar son algunos de los planes más sencillos y agradables.

La posición de Sanlúcar ofrece además una perspectiva muy particular: al otro lado del río se extienden las marismas y los paisajes de Doñana, creando una panorámica difícil de encontrar en otros municipios de la costa andaluza.