Publicada

España conserva numerosos castillos capaces de sorprender por su pasado, aunque pocos resultan tan impresionantes como el que se levanta en pleno corazón de El Bierzo.

Imponente, enigmático y vinculado a una de las órdenes más famosas de la Edad Media, esta construcción se ha convertido en una visita imprescindible para quienes buscan una escapada entre historia y leyendas.

Se trata del Castillo de Ponferrada, conocido popularmente como el castillo de los templarios, una enorme fortaleza que domina la ciudad y figura entre los monumentos más visitados de la comarca.

Historia del castillo

Los orígenes del castillo se sitúan en el siglo XII, cuando este territorio quedó en manos de la Orden del Temple.

A su llegada, los templarios encontraron una pequeña fortificación en un lugar que ya había estado habitado anteriormente, desde tiempos prerromanos hasta época romana.

Castillo de Ponferrada.

Castillo de Ponferrada.

Desde entonces, el recinto fue ampliándose hasta convertirse en una imponente construcción defensiva. Entre sus funciones estaba proteger a los peregrinos que avanzaban por el Camino de Santiago, una de las grandes rutas medievales.

Con el paso del tiempo, la fortaleza siguió creciendo y adaptándose a las nuevas necesidades militares incorporando diferentes estructuras entre los siglos XII y XVI.

El resultado es el impresionante conjunto que ha llegado hasta nuestros días, donde conviven elementos de distintas épocas. Sus muros han presenciado guerras y transformaciones que lo convirtieron en uno de los grandes enclaves vinculados a los templarios.

Cómo visitar el castillo de Ponferrada

Entrar en el Castillo de Ponferrada permite recorrer una de las grandes fortalezas medievales del norte de España. Su amplio recinto conserva murallas, torres y espacios interiores que ayudan a imaginar cómo funcionaba una construcción de estas características.

Tras atravesar la entrada principal, diferentes caminos permiten desplazarse entre las distintas partes del complejo. Es posible caminar sobre algunos tramos de muralla, subir a sus torres y entrar en dependencias rehabilitadas.

Vistas desde el castillo templario de Ponferrada.

Vistas desde el castillo templario de Ponferrada.

Entre los puntos más interesantes aparece la torre de Moclín, desde donde se contemplan bonitas vistas de Ponferrada y del entorno del río Sil. Las salas interiores completan el recorrido por la antigua fortaleza.

Dentro del castillo se encuentra también Templum Libri, una exposición dedicada al mundo de los libros medievales que reúne reproducciones de algunas obras destacadas de diferentes momentos de la historia.

Para conocer el recinto sin prisas es recomendable reservar alrededor de una hora y media, ya que sus dimensiones y la cantidad de espacios abiertos al público permiten realizar una visita bastante completa.

Pasear por el casco antiguo

La escapada puede continuar más allá de las murallas. A pocos minutos del castillo se encuentra la Torre del Reloj, levantada sobre una de las antiguas puertas de acceso al recinto amurallado y convertida hoy en uno de los símbolos de Ponferrada.

Desde este punto, merece la pena continuar caminando por las calles empedradas del casco histórico. Plazas, edificios antiguos y fachadas adornadas con escudos prolongan esa atmósfera histórica que comienza dentro del castillo.

Feria medieval en Ponferrada.

Feria medieval en Ponferrada.

La plaza del Ayuntamiento es uno de los espacios con mayor ambiente del centro, presidida por el edificio consistorial y situada en un punto perfecto para continuar descubriendo la ciudad a pie.

Otra parada imprescindible es la basílica de la Virgen de la Encina, situada muy cerca del castillo. Este templo renacentista destaca por su elevada torre y por la importancia que tiene la Virgen de la Encina en la tradición berciana.

La gastronomía berciana

Después de recorrer Ponferrada, la gastronomía ofrece otra forma de conocer El Bierzo. Su receta más característica es el botillo, una contundente elaboración tradicional que suele acompañarse con patatas y verduras.

También tienen un lugar destacado los pimientos asados de la comarca y sus vinos, especialmente aquellos elaborados con uva mencía, una de las variedades más representativas de esta zona leonesa.

Además, numerosos bares del centro mantienen la costumbre de acompañar las bebidas con alguna tapa, convirtiendo el paseo por el casco antiguo en una buena oportunidad para terminar la escapada descubriendo los sabores de El Bierzo.