Los mercadillos ambulantes siguen formando parte de la vida de numerosos pueblos de España. Más allá de las compras, estas citas se convierten en un punto de encuentro entre vecinos, comerciantes y visitantes.
En Galicia, esta tradición continúa especialmente viva. Una de las ferias que todavía conserva buena parte de su esencia es la que se celebra cada dos domingos en Meira, en la provincia de Lugo.
Ropa, complementos, productos de alimentación y artesanía se reparten por sus calles durante la mañana. A ellos se suma uno de los grandes protagonistas gastronómicos de estas jornadas: el pulpo á feira.
La cita tiene carácter quincenal y se organiza en domingos alternos, reuniendo a vecinos de Meira y de otros municipios de la comarca en torno a una tradición con varios siglos de historia.
Una feria con privilegio real
La Feira de Meira es una de las ferias tradicionales que todavía se mantienen en esta zona de Galicia. Sus raíces están vinculadas a los antiguos mercados organizados por los monjes del monasterio de la localidad.
La tradición ferial es anterior al siglo XVIII, aunque fue en 1707 cuando se confirmó el privilegio real de la feria. Desde entonces, esta cita comercial ha ido adaptándose a los tiempos sin desaparecer.
Durante las mañanas de feria, las plazas y calles del centro se llenan de puestos ambulantes con ropa, calzado, complementos, artesanía, productos de la huerta y diferentes alimentos.
Aunque el ganado formó parte durante años de este mercado, esta actividad desapareció con el tiempo. Lo que sí permanece es la presencia de las tradicionales pulpeiras, uno de sus grandes reclamos.
El pulpo á feira se convierte así en una parada casi obligatoria. A su alrededor también se pueden encontrar panes, quesos, dulces y otros productos gallegos, además de completar la visita en los bares del centro.
El mercado se celebra cada quince días, en domingos alternos, en horario de mañana, entre las 9:30 y las 14:00 horas. Una opción que permite recorrer los puestos y terminar la jornada tomando algo en los alrededores de la Praza Maior.
Qué ver en Meira
La feria puede ser también una buena excusa para conocer Meira y su entorno. Este municipio lucense combina patrimonio histórico con algunos de los paisajes naturales más singulares del interior de Galicia.
La Serra de Meira, el nacimiento del río Miño o los espacios incluidos en la Reserva de la Biosfera Terras do Miño permiten completar la visita con diferentes rutas y excursiones.
Santa María de Meira
Uno de los principales monumentos de la localidad es Santa María de Meira, perteneciente al antiguo monasterio cisterciense del municipio.
El templo fue construido entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, se consagró en 1258 y fue declarado Monumento Nacional en 1931.
El Monasterio de Santa María de Meira, antiguo complejo cisterciense medieval en Lugo.
Está levantado con sillería de granito y cubierto de pizarra. Presenta planta de cruz latina, tres naves en el brazo mayor, una en el crucero y cinco capillas en la cabecera.
Entre sus elementos más característicos sobresalen también el gran rosetón de la fachada y su portada románica, mientras que del antiguo conjunto monástico todavía se conservan algunos restos.
Pedregal de Irimia
Otro de los grandes atractivos del municipio es el Pedregal de Irimia, en la Serra de Meira, considerado actualmente el nacimiento del río Miño.
El paisaje sorprende por su aspecto: un enorme río de piedras de unos 700 metros de longitud que desciende por la ladera de la montaña.
Su origen está relacionado con una antigua morrena glaciar. Bajo las rocas discurren las primeras aguas del Miño, que avanzan de forma subterránea hasta reaparecer más adelante junto a otras fuentes.
El enclave está rodeado, además, de numerosas leyendas populares que durante generaciones han intentado explicar la particular acumulación de grandes piedras.
Muy cerca se encuentra el área recreativa Porto da Pena, rodeada de vegetación y situada en el camino entre Meira y el Pedregal de Irimia.
Terras do Miño
Parte del municipio se integra en la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, declarada por la UNESCO en 2002 y una de las mayores reservas de este tipo de España.
El espacio protegido ocupa más de 363.000 hectáreas de la provincia de Lugo y abarca la cuenca alta del Miño y diferentes áreas montañosas.
Terras do Miño, Reserva de la Biosfera declarada por la UNESCO en 2002.
Dentro de sus límites aparecen paisajes muy diferentes, desde las zonas húmedas de Terra Chá hasta espacios de montaña como la Serra do Xistral.
Bosques de ribera, robledales, lagunas, turberas y numerosos cursos de agua forman parte de un territorio especialmente interesante para quienes quieran completar la visita con naturaleza y senderismo.
Mazo de Ferreiravella
Otra excursión interesante desde Meira conduce hasta Riotorto, un municipio estrechamente ligado durante siglos al trabajo artesanal del hierro.
Su tradición se puede descubrir a través de la Ruta do Ferro, que recorre antiguas herrerías, mazos y muelas relacionados con este oficio.
Uno de los espacios más destacados es el Mazo da Fraga de Ferreiravella, un antiguo mazo hidráulico restaurado que permite conocer cómo trabajaban tradicionalmente los herreros.
En estas instalaciones se fabricaban especialmente hoces y otras herramientas de corte. El conjunto está actualmente restaurado, integrado en un área recreativa y puede visitarse con reserva previa.
De esta forma, la Feira de Meira puede convertirse en el punto de partida para una jornada que combina compras, gastronomía, patrimonio y naturaleza en el interior de la provincia de Lugo.
