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En España hay más de 10.000 castillos y fortificaciones inventariados por la Asociación Española de Amigos de los Castillos, pero no todos ellos se encuentran en un buen estado de conservación, con casos en los que apenas quedan unos pocos vestigios de lo que fueron siglos atrás.

Entre ellos está el que para muchos es el castillo mejor conservado de España, que data del siglo XV y está en Segovia. Esta fortaleza, que es ideal para una escapada de fin de semana, tiene unas características que la hacen única.

Uno de ellos es su arquitectura única y la ubicación, puesto que, a diferencia de lo que es habitual en estas estructuras defensivas, en este caso se sitúa en una amplia llanura, sin ríos o montañas alrededor con las que protegerse. Además, tiene un foso que se puede visitar.

Estamos hablando del Castillo de Coca, una impresionante fortaleza situada en la localidad homónima, en la provincia de Segovia. Construida en el siglo XV, es considerada uno de los mejores ejemplos de la arquitectura gótico-mudéjar en España.

Una construcción para demostrar poder

El Castillo de Coca fue construido gracias a la familia nobiliaria Fonseca, que mantenía lazos muy cercanos a la Corona y que quería tener a su disposición una residencia fortificada que fuera acorde a su estatus.

Ante su petición, el arzobispo de Sevilla, Don Alonso de Fonseca, con el apoyo del rey Juan II de Castilla, decidió dar la orden de su construcción. A pesar de que posee una apariencia militar, contando con cuatro líneas defensivas y un foso para protegerse frente a posibles invasiones, su finalidad nunca fue defensiva.

De esta forma, la fortaleza no fue levantada con la finalidad de protegerse frente a posibles asedios, sino que lo que buscaba era realmente demostrar el poder de la familia y que todo el mundo fuera consciente de ello.

Los artesanos mudéjares se encargaron de la construcción de este castillo que ha tenido distintos usos a lo largo del tiempo. Más allá de servir como residencia señorial, fue usada como prisión, escuela e incluso como centro de formación especializada, que es su uso actual.

El haber sido utilizado de forma constante con el paso del tiempo ha permitido que el Castillo de Coca siga conservándose de una forma excepcional.

Visita al Castillo de Coca

El Castillo de Coca llama la atención a simple vista, especialmente si se compara con otros castillos medievales. En este caso se encuentra construido de forma íntegra en ladrillo, que se aprecia tanto en muros como en almenas, torres, etcétera.

Es por ello por lo que su textura y color llaman la atención desde lejos, siendo una forma de construir que es muy característica del lugar, donde se deja clara la tradición mudéjar, con la que se aportaba un extra de personalidad y carácter.

El castillo de Coca es una fortificación de la localidad de Coca.

El castillo de Coca es una fortificación de la localidad de Coca. E.E.

La visita al castillo comienza cruzando un puente con el que se supera el foso seco que lo rodea y que da acceso al patio de armas, un espacio amplio que ejerce como distribuidor para el resto de las estancias interiores de la fortaleza. Se puede disfrutar de una visita guiada por 3 euros.

A lo largo de una hora de visita, es posible conocer en profundidad la historia del castillo, de manera que se puede saber cómo fue su construcción y otros detalles curiosos, como los pequeños pasadizos secretos que alberga en su interior y las figuras geométricas formadas por los ladrillos.

Durante la visita se pasa por el patio, por sus salas interiores decoradas con pinturas murales y otros elementos, y concluye con la subida a la Torre del Homenaje, que es su elemento más reconocible.

Merece mucho la pena subir a ella, ya que desde lo más alto se tienen unas espectaculares panorámicas del entorno que rodea al castillo.

Otros lugares de interés en Coca

Más allá de su castillo, Coca tiene mucho que ofrecer a los visitantes, ya que posee otros edificios y elementos de gran interés que merece la pena visitar, entre ellos la Iglesia de Santa María la Mayor, donde reposan los restos de la familia Fonseca, siendo una muestra del esplendor histórico de la villa.

Muy cerca de ella nos encontramos con la torre de San Nicolás, que conserva un bonito mirador desde el que se contempla la ribera del río Eresma, así como los pinares que rodean la localidad, dando lugar en su conjunto a una panorámica realmente espectacular y de gran belleza patrimonial y natural.

Es necesario destacar también la Puerta de la Villa, del siglo XII, que fue uno de los accesos del recinto amurallado y junto a la que se encuentran los verracos prerromanos, que son uno de los elementos más destacados y reconocibles de los pueblos celtíberos, de la tribu de los vetones.

Se trata de esculturas zoomorfas realizadas en granito y que representan la protección del ganado. En Coca se conservan tres: uno dentro del recinto del castillo y los otros dos junto a esta puerta.

Situada enfrente de la Puerta de la Villa está la cruz de Setién, que data del siglo XVII y fue tallada por orden del hidalgo Antonio de Setién, que fue un vecino ilustre y gran benefactor de la villa de Coca a finales del siglo XVI y principios del XVII.

Finalmente, hablar de la Domus Romana, el punto más lejano del recorrido por Coca y que fue probablemente la residencia de un magistrado romano. Están al norte del cauce del río Eresma y datan del siglo I-II d.C.