El norte de España ofrece numerosos rincones llenos de belleza para poder disfrutar de unas buenas vacaciones o escapadas, siendo uno de los más bonitos un pueblo pesquero que se sitúa en la costa occidental de Cantabria.
Nos referimos a San Vicente de la Barquera, ubicado dentro del entorno del Parque Natural de Oyambre, en el que es uno de esos rincones que no dejan indiferente a todo aquel que lo visita. Tiene un castillo del siglo XIII y playas infinitas que lo convierten en un destino ideal.
Este bonito pueblo, que fue refugio de pescadores en su momento, cuenta con un casco urbano muy bien conservado y conocido como Puebla Vieja, que fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en el año 1987.
La historia de una villa pesquera
San Vicente de la Barquera es la última localidad de la costa cántabra occidental antes de llegar a Asturias y está situada en un enclave privilegiado, en torno a las rías de Rubín y Pombo, y donde destaca especialmente su Puebla Vieja medieval.
Gracias a su ubicación junto a la bahía, distintos historiadores han situado el lugar que ocupa actualmente en la antigua Evencia romana, situado en él el Portus Vereasueca. Siglos antes de los romanos, se cree que habitaron en la zona cántabros orgenomescos.
Fue en el siglo VIII cuando el rey Alfonso I repobló y fortificó la villa, construyendo su característico castillo. En 1210 se produjo un periodo de crecimiento económico, y fue en ese mismo siglo XVIII cuando la villa tomó el nombre actual del mártir aragonés, San Vicente.
Qué ver en San Vicente de la Barquera
En el núcleo de esta bonita población cántabra podemos encontrar diferentes lugares de gran interés, los cuales se adaptan a todos los gustos, desde quienes prefieren empaparse de su lado más histórico y medieval hasta quienes prefieren adentrarse en la naturaleza o relajarse en la playa.
Castillo del Rey
El Castillo del Rey es una fortaleza medieval del siglo XIII.
Uno de los puntos de mayor interés de este pueblo es el castillo del Rey, que cierra la muralla de la antigua villa medieval y que, junto a la iglesia de Santa María de los Ángeles, es el edificio más importante de San Vicente de la Barquera.
Se trata de una imponente fortaleza levantada a principios del siglo XIII, con una elegante torre pentagonal y que actualmente se puede visitar para transportarse siglos atrás y conocer mejor la historia del lugar.
Iglesia de Santa María de los Ángeles
La Iglesia de Santa María de los Ángeles está situada en la parte más alta de la Puebla Vieja. Fue construida y ampliada entre los siglos XIII y XVI, siendo considerado uno de los principales ejemplos del estilo gótico en toda Cantabria.
En su interior podemos encontrar la talla del Cristo crucificado, un retablo barroco y el sepulcro renacentista del inquisidor Antonio del Corro.
Convento de San Luis
El Convento de San Luis está actualmente en ruinas. Es un edificio que data del siglo XV y que fue convento de la orden franciscana, y a pesar de su estado, es recomendable visitar sus ruinas de estilo gótico llenas de vegetación que le confieren una imagen muy bonita.
En este convento estuvo el rey Carlos I y su séquito a su llegada a España en el año 1517, pero con el paso de los años, tras la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX, ha vivido un proceso de abandono que hizo que se deteriorase hasta su estado actual.
Torre del Preboste
La Torre del Preboste es uno de los elementos arquitectónicos más destacados y emblemáticos de San Vicente de la Barquera. Es una torre defensiva y residencial de origen medieval que data del siglo XIII.
Originalmente servía como residencia del preboste, que era el funcionario real encargado de la administración, justicia y recaudación de impuestos en la villa, y con el paso de los siglos tuvo otros usos, incluyendo el de cárcel.
Puente de la Maza
Una de las mejores cosas que se pueden hacer en San Vicente de la Barquera es pasar andando por el Puente de la Maza para llegar a sus bonitas playas. Es un puente de piedra que tiene más de seis siglos de antigüedad y que llegó a tener 32 arcos, aunque actualmente conserva 28.
En su época llegó a ser uno de los puentes más largos de Europa y desde él podemos disfrutar de unas bonitas vistas a la Ría de San Vicente, repleta de barquitas de colores que crean una estampa digna de fotografiar.
Playas de San Vicente de la Barqueta
Si cruzamos el puente, podemos encontrar la playa del Tostadero, un arenal en un entorno muy bonito que cuenta con casi 200 metros de longitud, con arena fina y dorada y con todos los servicios. Además, es perfecta para practicar deportes acuáticos como el surf.
A pocos metros se encuentra la playa del Rosal, que junto a la de Merón, crean un largo arenal de más de 3 kilómetros de longitud en los cuales se puede tomar el sol o darse un buen chapuzón durante el verano, todo ello mientras se tienen unas bonitas vistas a los Picos de Europa.
Más allá de todos estos lugares, no hay que olvidar que, como buen pueblo marinero, puedes disfrutar de una exquisita gastronomía, por lo que es un lugar ideal para comer pescado fresco en alguno de sus numerosos restaurantes.