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Caminar por una villa medieval ya tiene algo especial, pero hacerlo cuando sus calles se apagan y quedan iluminadas únicamente por miles de velas convierten la experiencia en algo difícil de olvidar.

Durante estos primeros dos sábados de julio, este pequeño pueblo transforma sus plazas, fachadas de piedra y rincones históricos en un escenario que atrae a visitantes de toda España.

Se trata de Pedraza, una de las villas medievales más bonitas de Segovia y una escapada perfecta desde Madrid. Situada sobre un cerro y rodeada por el paisaje de la Sierra Norte de Guadarrama, conserva un casco histórico peatonal, calles empedradas, antiguas casas señoriales, restos de muralla y una de las plazas mayores con más encanto de Castilla y León.

Una plaza con terraza en el pueblo medieval de Pedraza.

Una plaza con terraza en el pueblo medieval de Pedraza. iStock iStock Pedraza.

La mejor forma de descubrir Pedraza es cruzar la Puerta de la Villa, el único acceso que se conserva del antiguo recinto amurallado. A partir de ahí, el pueblo invita a caminar despacio entre fachadas de piedra, escudos nobiliarios, balcones de madera y pequeñas calles que mantienen intacto su aire medieval.

Muy cerca de la entrada se encuentra la antigua Cárcel de la Villa, ubicada en un edificio del siglo XIII. Hoy funciona como museo y permite conocer cómo eran las antiguas mazmorras y las duras condiciones de los presos en época medieval.

La Plaza Mayor y el castillo

El corazón de Pedraza es su Plaza Mayor, considerada una de las más bonitas de España. Su trazado irregular, sus soportales y las casas nobles que la rodean crean una de las imágenes más reconocibles de la villa.

En uno de sus laterales destaca la iglesia de San Juan Bautista, de origen románico y reformada con el paso de los siglos.

Castillo medieval de Pedraza.

Castillo medieval de Pedraza. iStock iStock Pedraza.

Otro de los grandes imprescindibles es el castillo, levantado en el siglo XIII sobre un emplazamiento defensivo privilegiado. Durante siglos perteneció a importantes linajes castellanos y más tarde fue adquirido por el pintor Ignacio Zuloaga, que lo restauró y lo convirtió en residencia y estudio.

Actualmente puede visitarse parte del conjunto, incluido el museo vinculado al artista.

La Noche de las Velas

Uno de los momentos más esperados del año es la conocida Noche de las Velas, una celebración que este año tendrá lugar el sábado 4 de julio y el sábado 11 y con la que un año más la música clásica y el fuego se fusionarán en un entorno único en el mundo.

Durante estas jornadas se apaga la iluminación eléctrica y el pueblo queda iluminado únicamente por miles de velas colocadas en calles, balcones, ventanas y plazas.

La imagen de Pedraza bajo esa luz cálida, con conciertos y un ambiente de silencio casi ceremonial, ha convertido esta cita en una de las más especiales del verano en Castilla y León.

Debido a su popularidad, normalmente es necesario reservar entrada con antelación para controlar el aforo y evitar aglomeraciones.

Naturaleza y miradores alrededor

La visita también puede completarse con alguna ruta por los alrededores. Desde el entorno de Pedraza parten senderos sencillos que permiten disfrutar del paisaje de la Sierra Norte de Guadarrama, entre encinas, sabinas, prados y antiguos caminos ganaderos.

Uno de los puntos más recomendables es el Mirador de las Tongueras, desde donde se obtiene una magnífica panorámica de la villa con el castillo, las iglesias y la muralla recortándose sobre el paisaje.

Una escapada con sabor segoviano

Pedraza también es un destino perfecto para disfrutar de la gastronomía tradicional. En sus restaurantes abundan los platos clásicos de la cocina segoviana, con especial protagonismo para los asados, el cordero lechal, los judiones y los productos de la zona.

Pequeña, peatonal y muy bien conservada, esta villa demuestra que no hace falta recorrer grandes distancias para viajar varios siglos atrás.

Sus calles empedradas, su castillo, su plaza porticada y la magia de sus noches iluminadas por velas la convierten en una de las escapadas medievales más especiales de España.