Entre impresionantes montañas, aguas de color turquesa y un paisaje prácticamente salvaje aparece una formación rocosa sorprendente que hoy te invitamos a conocer y que muchos comparan en España con uno de los monumentos más famosos del mundo.
Este rincón se encuentra escondido en el Pirineo aragonés y en él, la naturaleza ha creado una gigantesca pared de piedra que parece levantarse en mitad de la nada. Todo ello, en un entorno que mezcla acantilados, antiguos caminos, un embalse y un pueblo abandonado que te hará retroceder en el tiempo.
Esta vez queremos acercarte a uno de los paisajes más espectaculares de la comarca de La Ribagorza y concretamente a la conocida como Muralla China de Finestres. Esta es una impresionante formación geológica situada junto al embalse de Canelles y considerada uno de los rincones más sorprendentes de Aragón y de España.
Muro de roca de Finestres.
En este caso, la Muralla China de Finestres no es una construcción hecha por el hombre, sino una espectacular alineación natural de paredes verticales de roca caliza. Sin embargo, su aspecto recuerda inevitablemente a la gigantesca Muralla China, de ahí que se haya popularizado por ese nombre en los últimos años.
Cuenta con una disposición casi vertical de capas de roca y la erosión sufrida durante miles de años han creado una formación única que se ha convertido también en uno de los lugares de mayor interés geológico del Pirineo aragonés.
Todo ello aparece además junto a las aguas cristalinas del embalse de Canelles, uno de los más impresionantes de toda la cuenca del Ebro.
Antiguo pueblo abandonado de Finestres
Para llegar hasta este lugar es necesario alcanzar primero el antiguo pueblo de Finestres, hoy completamente despoblado.
Actualmente solo quedan algunas ruinas cubiertas por vegetación, antiguas viviendas de piedra y pequeños caminos que atraviesan este entorno aislado entre montañas
El acceso más habitual se realiza desde Estopiñán del Castillo a través de una larga pista forestal que puede recorrerse andando, en bicicleta o en vehículo todoterreno.
Aunque el trayecto requiere cierta paciencia, el paisaje convierte la excursión en una experiencia espectacular, especialmente durante primavera.
Las mejores vistas de la muralla
Una vez en Finestres, el camino continúa hacia dos pequeñas ermitas situadas sobre la montaña y desde donde se obtienen las vistas más impresionantes de la muralla natural.
La ermita de San Marcos es uno de los mejores miradores del recorrido. Desde allí puede contemplarse perfectamente la enorme pared rocosa elevándose sobre el embalse.
La otra ermita, todavía más sorprendente, parece prácticamente integrada en la propia roca y forma parte de una de las imágenes más espectaculares de toda la ruta.
Paisaje de Congost de Montrebei.
Aunque la excursión a pie es la forma más conocida de descubrir este lugar, también existe la posibilidad de recorrer la zona desde el agua.
Muchas empresas de turismo activo organizan rutas en kayak o paseos en barco por el embalse de Canelles, permitiendo atravesar las enormes paredes de roca desde una perspectiva completamente diferente.
Una experiencia que además suele combinarse con la visita al cercano Congost de Mont-rebei, otro de los paisajes más espectaculares entre Aragón y Cataluña.