Benares Madrid ha echado el cierre. El restaurante de la calle Zurbano, durante una década uno de los grandes referentes de la cocina india en la capital y el único establecimiento indio de alta cocina de España y Portugal presente en las guías Michelin y Repsol, atraviesa ahora un punto y aparte. No es, sin embargo, un adiós definitivo. La dirección trabaja ya en un nuevo proyecto con la intención de volver a abrir sus puertas.
Así lo confirma Luis Ojeda, chef ejecutivo de Benares Madrid durante esta última etapa, que explica que el cierre responde a una situación que se había vuelto difícil de sostener desde el punto de vista empresarial. “Operativamente se hizo muy cuesta arriba”, reconoce. A ello se sumó el incremento del alquiler de un local que, según explica, tenía unos costes demasiado elevados para una propuesta como la de Benares.
“Sobre todo para hacer cocina étnica es complejo llenarlo”, señala Ojeda. La dificultad, explica, está también en la recurrencia del cliente. "Cuando el país está así, es muy difícil 'reciclar' al cliente y lo mejor es replantearse la situación", explica. Una combinación que terminó obligando a replantearse el futuro del restaurante.
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El escándalo de Londres
A los problemas derivados del contexto económico y de la estructura de costes se sumó otro factor que golpeó directamente a la marca: el escándalo protagonizado por Vikas Nath, empresario y propietario del Benares de Londres.
En enero de 2024, Nath fue detenido después de que empleados del exclusivo club Annabel’s, en Mayfair, observaran a través de las cámaras de seguridad cómo introducía GBL en la bebida de una mujer mientras ella se había ausentado. En febrero de 2026, Nath fue declarado culpable por un tribunal británico de intentar administrar una sustancia con intención delictiva y de posesión de drogas.
Para Benares Madrid, el episodio tuvo consecuencias directas. “Cien por cien es la razón también por la que lo estamos haciendo”, responde Ojeda al ser preguntado por la influencia del escándalo en la decisión de cerrar. La intención es ahora desvincular la nueva etapa de aquella imagen y recuperar el proyecto con otra identidad: “Hacer un poquito de break up e intentar que ese problema no nos afecte tanto”.
El chef reconoce que la noticia fue especialmente dura para el equipo madrileño. “Fue un balde de agua para todo el equipo”, asegura.
Aunque Benares Madrid y el restaurante londinense pertenecen a la misma empresa, Ojeda insiste en que el establecimiento de la capital española no dependía operativamente de Londres. “Genuinamente no dependemos de ellos, pero sí es la misma empresa”, explica. Ambas sedes trabajan de manera conjunta, pero Madrid mantiene su propia operativa y toma de decisiones.
Una nueva vida para Benares
El cierre llega después de una década de trayectoria en Madrid. Benares abrió en 2015 con la intención de llevar a la capital una interpretación contemporánea de la gastronomía india. El proyecto procedía del restaurante homónimo de Mayfair, fundado en 2003 y convertido en una institución de la alta cocina india en Londres.
La sede madrileña consiguió hacerse un hueco propio gracias a una cocina que combinaba producto español y técnicas indias, con el tandoor y la parrilla de carbón como dos de sus principales herramientas. Platos como el pollo tandoori al estilo del Viejo Delhi, el rape con croqueta de cangrejo, las vieiras con texturas de coliflor o los carabineros con salsa moilee sintetizaban esa apuesta.
Por sus cocinas pasó Atul Kochhar, primer cocinero indio en conseguir una estrella Michelin, y en su última etapa Luis Ojeda asumió el rumbo culinario de un restaurante que buscaba recuperar ambición y personalidad.
Ahora el chef continúa trabajando como asesor de distintos restaurantes en Madrid. Entre ellos está Santoku, donde ejerce como jefe ejecutivo y al que actualmente dedica buena parte de su tiempo, además de otros proyectos gastronómicos.
Pero Benares sigue estando en sus planes. “La idea es volver a Benares y volver a abrir”, afirma. "Esa es la idea de la dirección. Nosotros tenemos un proyecto planteado para volver a abrir”, explica Ojeda.
Mientras tanto, el Benares de Londres continúa abierto pese al impacto del caso Nath y a la complicada situación económica británica. “Benares es una institución allí, así que sigue funcionando”, apunta el chef.
