La tortilla de patata no necesita presentación, pero sí admite debate, a pesar de las estadísticas. Cebolla sí o no, poco hecha o muy cuajada: pocas recetas generan tanta conversación en España.
Ahora, una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) pone cifras a esas preferencias y confirma algo que muchos ya sospechaban: la tortilla de patata es la gran reina de la gastronomía española.
Según el estudio sobre turismo y gastronomía elaborado por el CIS a partir de 6.029 entrevistas realizadas entre el 13 y el 21 de julio, el 62,7% de los españoles considera la tortilla de patata el plato más típico y representativo de la gastronomía nacional.
Un plato de tortilla de patatas.
Se impone así a otros dos grandes iconos de la cocina española: la paella, elegida por el 61,1%, y el jamón ibérico, que alcanza el 42,7%.
Pero si hay un asunto capaz de dividir una mesa española, ese es el de la cebolla. Y aquí parece que la balanza se inclina con claridad: el 71,2% prefiere la tortilla con cebolla, frente a apenas un 22% que la quiere sin ella.
Una diferencia considerable para una cuestión que durante décadas ha alimentado discusiones familiares, barras de bar y encuestas de todo tipo.
Así prefieren los españoles su tortilla
Así prefieren los españoles su tortilla
Y hay otra batalla en la que también parece haber un ganador. El 56,3% se decanta por una tortilla poco hecha, frente al 27,2% que la prefiere muy hecha. Es decir, para la mayoría, el centro jugoso sigue siendo una de las grandes virtudes de este plato, aunque la tortilla cuajada conserve un importante ejército de defensores.
Los datos dibujan, en definitiva, el retrato de una tortilla mayoritariamente con cebolla y de interior poco hecho. Una combinación que, lejos de ser una cuestión menor, forma parte de la manera en que los españoles entienden uno de sus platos más cotidianos y reconocibles.
Mucho más que comer
La encuesta también confirma hasta qué punto la gastronomía ocupa un lugar relevante en la vida social. Para el 88,9% de los encuestados, el placer de la degustación es uno de los aspectos más importantes de la cocina, mientras que el 88,7% destaca las relaciones sociales que genera. La salud también aparece entre los principales valores asociados a la alimentación, señalada por el 85,9%.
En vacaciones salimos a comer fuera con más frecuencia, según los datos del CIS.
Y esa dimensión social se refleja también en los hábitos de restauración. Durante las vacaciones, el 74,9% asegura comer o cenar fuera al menos dos veces por semana. Un 28,1% lo hace entre dos y tres veces semanales, mientras que un 25,5% sale más de tres veces y un 21,3% afirma acudir a restaurantes a diario durante sus periodos de descanso.
Fuera de las vacaciones, la costumbre tampoco desaparece. El 32,2% de los españoles come o cena en restaurantes dos o tres veces al mes, el 31,1% lo hace más de tres veces y un 21,9% sale al menos una vez al mes.
En ese mapa gastronómico cotidiano, la tortilla ocupa un lugar privilegiado precisamente por su capacidad para moverse entre mundos: aparece en la barra de una taberna, en el menú del día, en una comida familiar o como protagonista de una cena improvisada.
Puede ser humilde o convertirse en objeto de culto. Pero, según el CIS, si hay que elegir, los españoles lo tienen bastante claro: con cebolla, poco hecha y, sobre todo, tortilla de patata.
