Imagen de archivo de un despedida
Valencia multará con hasta 1.500 € los insultos, las burlas y los comentarios e insinuaciones de carácter sexual
El borrador de la nueva Ordenanza de Convivencia ofrece más herramientas para actuar frente al botellón, al turismo 'low cost' y a las despedidas de soltero.
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El Ayuntamiento de Valencia podría multar hasta con 1.500 euros toda conducta que resulta irrespetuosa contra la dignidad de las personas, como insultos y burlas, pero también los comentarios o insinuaciones de carácter sexual.
Así se desprende del borrador de la nueva ordenanza de convivencia que está elaborando el Consistorio liderado por María José Catalá.
Concretamente, se considerarán graves y, por lo tanto, se sancionarán con multas de 750 a 1.500 euros, "toda conducta que resulte irrespetuosa contra la dignidad de las personas por tratarse de insultos, mofas, burlas o molestias intencionadas, incluso las realizadas como novatadas".
También la realización de "gestos, comentarios, sonidos, insinuaciones o similares" que "contengan connotaciones sexuales que generen malestar en las personas que lo padecen al equiparar como objeto sexual".
Sanciona las que se produzcan en espacios públicos, pero también privados, y "en especial cuando dicha acción sea acompañada de grabación de imágenes o fotografía de la persona que lo sufre".
La intención del área de Seguridad Ciudadana, además, es que cuando las conductas irrespetuosas se dirijan a personas vulnerables o que requieran de especial protección, como personas mayores, niños, niñas y adolescentes y personas con discapacidades sean consideradas como infracciones muy graves, sancionadas con multas de 1.500 a 3.000 euros.
Lucha contra el botellón
El texto recoge también una serie de medidas en contra del botellón. Concretamente, plantea que las concentraciones para consumir bebidas alcohólicas podrán ser objeto de actuación cuando, entre otras circunstancias, obstaculicen el paso de peatones, impidan a otras personas utilizar bancos y otros espacios públicos, alteren el descanso vecinal o afecten a la salubridad, la higiene, el medio ambiente o los bienes e instalaciones públicas y privadas.
“La nueva Ordenanza de Convivencia y Civismo será una de las más restrictivas de España y pretende luchar contra el botellón para garantizar, a su vez, el descanso de los vecinos y salvaguardar el espacio público”, defendió este miércoles el concejal de Seguridad y Movilidad, Jesús Carbonell.
Imagen de archivo de varios jóvenes haciendo botellón en un parque de Valencia
Hasta la fecha solo existía una ley autonómica que ponía el foco en el consumo de bebidas alcohólicas. Exigía la comprobación visual por la policía de que la bebida estuviera en poder del infractor y hasta 3 muestras, su etiquetado y precinto y posterior análisis por laboratorio con carácter previo a la denuncia.
La complejidad del procedimiento complica la sanción de estas conductas. Con la nueva ordenanza no se pone el foco en el carácter de bebida alcohólica, sino en las acciones que acompañan este fenómeno.
"Con esta norma también queremos dotar a la Policía Local de un instrumento jurídico mediante el que los agentes puedan actuar en las calles no solo sancionando comportamientos incívicos, sino que también puedan trabajar de manera preventiva para fomentar la mediación y la convivencia cívica y el buen uso del espacio público, de las calles, plazas y bienes públicos y culturales de València", explicó el edil.
El régimen sancionador clasifica como infracción grave el consumo colectivo de bebidas o comida cuando se altere la pacífica convivencia ciudadana. Además, el anteproyecto contempla como infracción muy grave el consumo en bienes del patrimonio cultural protegidos y sus entornos.
Otras conductas incívicas
La futura Ordenanza de Convivencia y Civismo también recoge otros aspectos. Prohibirá la concentración de grupos de más de 25 turistas por parte de los guías turísticos. En el caso de Ciutat Vella, los grupos serán, como máximo, de 20 personas.
También quedará prohibida la utilización de altavoces o megáfonos por parte de los guías turísticos en las concentraciones de grupos con fines turísticos, debiendo utilizarse sistemas de audio individualizados para evitar el exceso de ruido.
En el caso de las despedidas de soltero en la vía pública, las sanciones pueden alcanzar hasta los 1.500 euros si estas concentraciones alteran la convivencia ciudadana.
Dos turistas pasean por el centro de Valencia
Además, la ordenanza incluye sanciones que llegarán a los 750 euros por usar en la vía pública accesorios que simulen genitales o elementos sexuales.
El borrador regula también la utilización del espacio público para comportamientos sexuales inadecuados y, específicamente, la demanda de servicios sexuales en el espacio público.
Por ello se prohíbe en el espacio público solicitar, aceptar, demandar o negociar servicios sexuales, así como realizar determinadas actuaciones de captación o intermediación relacionadas con dichos servicios.
Asimismo, se contempla la prohibición de determinadas formas de publicidad o promoción de servicios sexuales. Son infracciones muy graves que se sancionarán con multa de 1.500 a 3.000 euros.