Mónica Oltra.

Mónica Oltra. Rober Solsona / EP

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Mónica Oltra descarta empadronarse en Valencia pese a ser la candidata de Compromís a la Alcaldía

La aspirante a disputarle la vara de mando a María José Catalá seguirá manteniendo su residencia en Camp de Túria, donde vive actualmente.

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Valencia
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La exvicepresidenta de la Generalitat y candidata de Compromís al Ayuntamiento de Valencia, Mónica Oltra, aspira a ser la próxima alcaldesa de la ciudad, pero no tiene previsto convertirse en vecina oficial del municipio.

La aspirante a disputar la vara de mando a María José Catalá descarta, según ha podido saber este diario, empadronarse en Valencia y seguirá manteniendo su residencia en una localidad de la comarca de Camp de Túria, donde vive actualmente.

Una decisión que resulta especialmente llamativa, dado que será la cabeza de lista de Compromís para tratar de recuperar el Ayuntamiento de Valencia. Tradicionalmente, conviene apuntar, los candidatos a alcaldes residen en el municipio en el que se presentan.

En su caso, sin embargo, no será así. Aunque fuentes de su entorno confirman que dispone de un piso en el centro de Valencia, explican que no entra en sus planes trasladarse a él.

No en vano, dicha vivienda está actualmente alquilada y la candidata no tiene intención de echar a sus inquilinos para instalarse allí y así poder afrontar la carrera electoral que le enfrentará a Catalá, Pilar Bernabé (PSPV) y, con toda probabilidad, Vicente Barrera (Vox).

Desde el entorno de la dirigente de Compromís defienden que no es estrictamente necesario modificar su empadronamiento porque su vinculación con Valencia no depende de que figure administrativamente como vecina del municipio. Alegan que en la ciudad ya desarrolla buena parte de su vida personal y profesional.

En este sentido, justifican que trabaja en la capital, está apuntada a una falla de Valencia desde hace 32 años y buena parte de su entorno -amigos y familia- vive en el Cap i Casal.

Aunque nació en Alemania, poco después su familia se trasladó a Paterna y más tarde a Valencia, donde vivió más de 21 años. Al formar una familia, optó por trasladar su residencia a otra localidad del área metropolitana. "Pero conoce Valencia y sus problemas, hace toda su vida aquí", relatan.

La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) permite que cualquier persona se presente a unos comicios locales y sea elegida alcaldesa sin necesidad de vivir ni de estar empadronada en ese municipio concreto.

Para ejercer el derecho al sufragio pasivo (ser candidato), solo exige "tener la condición de elector" y "estar inscrito en el censo electoral de cualquier municipio del territorio español", pero no obligatoriamente en aquel por el que cada uno se presente.

La determinación de la candidata de Compromís provocará, eso sí, que no pueda votarse a sí misma en las elecciones municipales de 2027.

Se produce, además, después de que la coalición la ratificara el pasado mes de julio como candidata. Oltra recibió entonces el respaldo del 96% de la militancia y presentó su candidatura con el objetivo de recuperar para el espacio progresista el gobierno de la capital.

La cuestión del empadronamiento de los candidatos a la Alcaldía de Valencia no es nueva y ha generado polémica especialmente cuando quienes aspiran al cargo proceden de otros municipios. El caso más reciente y significativo es precisamente el de la actual alcaldesa, María José Catalá.

Catalá, nacida en Torrent y alcaldesa de esta localidad entre 2007 y 2012, se presentó por primera vez como candidata del PP a la Alcaldía de Valencia en 2019. Antes de hacerlo, cambió oficialmente su residencia al Cap i Casal: se empadronó en Valencia en diciembre de 2018, apenas unos días antes de que se hiciera oficial su candidatura.

La izquierda cuestionó por ello su vinculación con la ciudad. La socialista Sandra Gómez llegó a reprocharle durante aquella campaña que hubiera tenido que empadronarse pocos días antes para poder votar en las elecciones, y sostuvo que una candidata que procedía de Torrent no vivía ni conocía los problemas de Valencia.

El caso de Oltra plantea ahora el debate en sentido inverso. La candidata no es estrictamente de Valencia, pero sí mantiene una intensa relación con el municipio y aspira a gobernarlo aunque no vaya a cambiar de residencia para concurrir a las elecciones.