Las obras en los bajos del edifico en Benicalap

Las obras en los bajos del edifico en Benicalap EE

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Lucha vecinal contra nuevos bajos turísticos en Benicalap: denuncian el inicio de las obras pese a la judicialización del caso

La comunidad de vecinos lleva dos años litigando contra la conversión de sus bajos en 13 pisos turísticos.

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Valencia
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Nueva lucha vecinal contra la proliferación de pisos turísticos en el barrio valenciano de Benicalap. Los propietarios de un edificio en la calle José Albi han dado la voz de alarma ante el inicio de las obras de adecuación de los bajos comerciales para albergar apartamentos, pese a que el caso está judicializado.

La portavoz de la comunidad, Eva Martínez, denunció este martes a EL ESPAÑOL que los vecinos aprobaron en 2024 por una mayoría de tres quintos no aceptar este tipo de actividades en el edificio, pero la empresa que pretende comercializar los bajos recurrió el acta al entender que hace falta unanimidad.

Sin embargo, estos vecinos afirman que no se han esperado a la resolución judicial, prevista para la primavera de 2027, y ya han comenzado las actuaciones en los bajos.

Por ello, Martínez pidió amparo al Ayuntamiento de Valencia. Afirman que se sienten "indefensos" porque desconocen cuál es la situación administrativa de estos bajos y si tienen licencia de obra.

Según explica, la empresa ha solicitado mediante declaración responsable la conversión de los bajos en viviendas y están haciendo las particiones para convertir el local de unos 500 metros cuadrados en apartamentos.

"Si nuestra acta es válida, como creemos, no sabemos hasta qué punto pueden hacer las viviendas", añade esta vecina, que señala que "les falta mucha información" y que, cuando revisaron el catastro todavía aparecía como un bajo comercial.

El Censo de Alojamientos Turísticos del Ayuntamiento de Valencia recoge este proyecto de 13 viviendas de uso turístico y un total de 26 plazas. Señala que el estado es "en trámite" y que se registró el 25 de noviembre de 2025 con una declaración responsable.

"Estos pisos son incompatibles con la tranquilidad del barrio", lamenta Martínez, que enumera la problemática vinculada a la proliferación de este tipo de alojamientos, como "el aumento de la suciedad, los ruidos o las fiestas".

"El otro día paseando, me encontré con un joven en ropa interior en la puerta de un piso turístico fumando y con la cerveza en la mano a las cuatro de la tarde", relata.

Obras en la calle Carlos Cortina

Obras en la calle Carlos Cortina Compromís

A unos metros de este edificio, en la misma calle, hay otros dos apartamentos turísticos, que están aflorando a gran rapidez por el barrio. Según los datos oficiales, en este distrito hay un total de 201 viviendas turísticas, pero no supera los límites marcados por la nueva ordenanza municipal que impediría la concesión de nuevas licencias.

Precisamente, los vecinos de otro proyecto en la calle Carlos Cortina denunciaron desprotección ante la construcción de un apartahotel de 38 habitaciones. Señalaron que las obras están produciendo desperfectos graves y daños estructurales en el edificio.

El concejal de Urbanismo, Juan Giner, se reunió con representantes de las comunidades de vecinos de las calles Salvador Cerveró, Carles Cortina y Encarna Albarracín, en el barrio de Benicalap, en cuyos bajos se ejecutan las obras para la implantación de un apartahotel. Se comprometió a abrir un canal de comunicación "estable" con el fin de llevar a cabo "el seguimiento de la ejecución de las obras".

Desangelados

Ante esta problemática que cada vez afecta a más barrios de la ciudad, los vecinos están desesperados y se sienten solos frente a las grandes compañías turísticas.

"Todo recae en los vecinos y estamos desangelados frente a los abogados y asesores de estas empresas", denuncia Martínez, que hace hincapié en que el Ayuntamiento "tiene que hacer algo".

En esta línea, este grupo de vecinos reclama que "se proteja la convivencia y el derecho de los residentes a disfrutar de un entorno tranquilo".

Consideran que este fenómeno puede "acabar modificando la identidad de un barrio que, durante años, se ha caracterizado por ser principalmente residencial y tranquilo".

Para ellos, las actas en las que rechazan que sus bajos se conviertan en viviendas "deben ser tenidas en cuenta y ser respetadas, al entender que forman parte de la voluntad de quienes viven en los propios edificios".

Equilibrio

"La reivindicación no pretende cuestionar la actividad turística ni la llegada de visitantes a Valencia", señalan. El objetivo, según explican, es encontrar un equilibrio entre la actividad turística y el derecho de los residentes a mantener unas condiciones normales de convivencia.

Consideran que el debate debe abordarse antes de que la transformación de determinados edificios y locales sea irreversible y reclaman a las administraciones "transparencia, control y una aplicación rigurosa de la normativa, así como que se tenga en cuenta la opinión de quienes residen permanentemente en estos barrios".

Esta comunidad de vecinos de Benicalap considera que todavía se está a tiempo de abordar el problema y evitar que el modelo turístico se extienda de forma descontrolada por los barrios residenciales.