Voluntarios limpian una nave de Beniparrell ubicada junto a la empresa de catering Tamar. Cedida

Voluntarios limpian una nave de Beniparrell ubicada junto a la empresa de catering Tamar. Cedida

Reconstruir Valencia

La empresa de la mujer de Garamendi fue arrasada por la dana: metro y medio de agua y semanas sin ayuda pública

La firma de catering Tamar Las Arenas, de la que es presidenta María Acha, tiene una sede en Beniparrell que sufrió la inundación de la cuenca del Poyo.

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Valencia
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La empresa de catering Tamar Las Arenas SA, de la que es presidenta María Acha Satrústegui -mujer del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi-, fue arrasada por la dana en Beniparrell, Valencia. "Entró metro y medio de agua", recuerdan año y medio después sus vecinos del polígono industrial.

Fue el presidente de la patronal valenciana CEV, Vicente Lafuente, quien contó el pasado lunes que el líder de organización estatal había "sufrido directamente la dana". "Es una cosa que no sabe la gente", reveló en el Nueva Economía Fórum tras ser presentado por el propio Garamendi.

Este miércoles se cumple año y medio desde la tragedia del 29 de octubre de 2024 y, desde entonces, Garamendi no había revelado en público esta circunstancia. Preguntadas al respecto por EL ESPAÑOL-Invertia, fuentes de la CEOE se mantienen en esta posición. "Es un asunto estrictamente personal", responden.

No obstante, según ha podido contrastar este periódico, el impacto de la dana en la familia de Garamendi al que se refirió Lafuente es el que sufrió la empresa de restauración y catering de su mujer en el Polígono Industrial de Beniparrell, ubicada en el Camí Vereda.

Se trata de una empresa con sede social en Vizcaya, según consta en el Registro Mercantil, pero que opera también en Madrid y Valencia. Tiene tres "cocinas centrales". En el registro, la mencionada sociedad anónima consta con una media de 336 empleados en el último ejercicio, si bien en su web habla de "2.000 profesionales a su servicio".

Se autodescribe como "una empresa especializada en servicios de restauración y catering para colectividades, con más de 35 años de experiencia aportando propuestas flexibles y cercanas que ofrecen una alimentación variada, sana, equilibrada y actual".

Tiene 170 clientes y sirve 30.000 comidas diarias en España. Campofrío, Danone, Nestlé, Puleva, Panrico o Coca-Cola son algunos de sus proveedores.

Vista de la sede de Tamar en Beniparrell. Google Maps

Vista de la sede de Tamar en Beniparrell. Google Maps

"Desarrolla soluciones a medida en la gestión integral de comedores para empresas, centros educativos, Administraciones, residencias de mayores y hospitales. En los últimos años ha seguido innovando con una línea profesional para hoteles, restaurantes y empresas que carecen de instalaciones adecuadas para producir sus propios productos", describe.

La población de Beniparrell sufrió la violencia del desbordamiento de la cuenca del Poyo pese a no ser ribereña del barranco. La ingente cantidad de agua sobre la estrecha rambla que no había sido encauzada ni desviada atravesó toda la localidad de Catarroja hacia el sur hasta inundar también su vecina localidad.

Aunque no constan víctimas mortales en este municipio, los estragos del agua fueron letales para los bienes inmuebles. "Se llevó a todas las empresas por delante. Hubo metro y medio de agua. Y al no ser un núcleo de población ni la zona más letal, tardó semanas en llegar la ayuda pública para limpiar la zona", relata una empresa que linda puerta con puerta con Tamar.

"Fueron los trabajadores quienes acudieron a limpiar y a sacar esto adelante, si no llega a ser por ellos, nadie en esta calle habría salido adelante", agrega.

"Escenario de guerra"

"Fue un escenario de guerra", manifiesta a EL ESPAÑOL Daniel Benedito, vocal de la Asociación Empresarial de Beniparrell y director general de la productora de muebles de diseño Viccarbe, cuya sede también está próxima a Tamar. Su relato es el mismo.

"Fueron los empleados los que limpiaron para salvar su medio de vida. Todo se llenó de una capa de varios centímetros de barro. La UME no limpió la zona hasta pasadas varias semanas. Sufrimos un desamparo escandaloso por parte de todas las instituciones", lamenta.

El directivo explica que, aunque tarde, el grueso de las empresas a las que representa su asociación ya ha cobrado del Consorcio de Compensación de Seguros -dependiente del Gobierno de España- por los daños que causó el agua.