Ascensor afectado por la dana de octubre de 2024. EE
Vivienda e Industria se suman al plan de choque de ascensores de la dana: hay 400 por reparar 17 meses después de la tragedia
El plan de choque desarrollado por la Vicepresidencia para la Recuperación estará participado por tres áreas del Gobierno valenciano.
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Alrededor de 400 ascensores que se vieron afectados por la dana del 29 de octubre de 2024 siguen casi un año y medio después sin funcionar. Un dilema al que el Gobierno valenciano quiere poner solución mediante un plan de choque centrado exclusivamente en esta cuestión.
Un programa desarrollado por la Vicepresidencia tercera para la Recuperación que dirige el conseller Vicente Martínez Mus y en el que está previsto que participen dos consellerias principalmente: la Conselleria de Vivienda que dirige Susana Camarero y la de Industria de Marian Cano.
Aunque todavía no está definido sobre el papel qué rol ejercerá finalmente cada departamento -pues según ha podido saber EL ESPAÑOL está ultimando la redacción del decreto que ha de darle forma-, fuentes del Consell aseguran que la intervención de estos dos departamentos será clave para poder llevarlo a cabo.
La decisión de implicar a estas dos carteras no es aleatoria. La Conselleria de Vivienda ya tramitó las subvenciones dirigidas a reparar o sustituir ascensores dañados por la riada hace unos meses. Unas ayudas directas y urgentes que, según los casos, podían llegar hasta los 50.000 euros.
Ahora, se quiere aprovechar aquella experiencia que adquirió este departamento para acelerar los trámites y poder desatascar el problema que persiste todavía hoy: que casi 17 meses después de la catástrofe todavía haya centenares de ascensores por recuperar en la zona cero.
Por lo que respecta a Industria, a ella le corresponde el contacto con el sector profesional. Además, es el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (Ivace), dependiente de la Conselleria, quien realiza las inspecciones reglamentarias de los ascensores.
Es este organismo el que, por un lado, supervisa y controla que cumplen con la normativa vigente e identifica el estado de seguridad de las máquinas mediante la instalación del rótulo de identificación oficial que indica si ha superado la inspección y es apto para el servicio.
Con este telón de fondo, el plan desarrollado por la cartera de Martínez Mus se ejecutará a tres bandas, si bien estos dos departamentos tendrán mayor protagonismo a partir de ahora.
Por lo pronto, desde la Conselleria de Cano reconocen a preguntas de este diario que ha habido reuniones para concretar qué hará su conselleria dentro de este plan. Añaden, eso sí, que aún está en una fase muy inicial.
Coste, personal y dificultad
Según los datos que maneja la Asociación de Empresas de Ascensores de la Comunidad Valenciana (Ascencoval), todavía hay alrededor de 400 fuera de servicio.
De ellos, alrededor de un centenar se encuentran en edificios donde residen personas con movilidad reducida o que tienen algún tipo de discapacidad, por lo que todavía hay muchas personas que llevan cerca de año y medio con serias dificultades para salir de casa.
El plan de choque que comenzó a diseñar la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación busca poner fin de una vez a una de las grandes problemáticas que ocasionaron las inundaciones del 29 de octubre.
El objetivo principal con este programa es poner en marcha un mecanismo que permita agilizar los trabajos; que por una parte contemple más medios para los propietarios y, por otra, más formación para suplir la actual falta de personal.
Es la vía que busca explorar la Generalitat para desencallar la situación, dado que incluso las previsiones con las que trabajaba la patronal -poder finalizar la reparación de los aparatos antes de 2026- no se han cumplido.
La mayoría de las reparaciones que han quedado pendientes son, precisamente, las más complejas de resolver, así como también las más caras, ya que en algunos casos es necesario reemplazar cabinas completas, cambios electrónicos y piezas a medida.
En este sentido, el aspecto económico está siendo clave en algunos edificios. La mayoría de las comunidades de vecinos ya han cobrado del Consorcio de Compensación de Seguros, pero en muchas las indemnizaciones no han cubierto el coste total de los proyectos de reparación.
Esto significa que en cada finca se ha tenido que adoptar la decisión de hacer o no una derrama para poder recuperar el aparato, si bien un gran número de ellas ha optado a las subvenciones que puso en marcha la Conselleria de Vivienda.
Aun así, también hay otras razones que han retrasado la recuperación. A modo de ejemplo, los montajes de las instalaciones son complicados, ya que implican la manipulación de piezas de gran tamaño y solo pueden intervenir como máximo 2 profesionales en cada hueco de ascensor.
Y la situación se agrava aún más por la limitación de técnicos cualificados. La dana multiplicó por siete el volumen de trabajo y, a pesar de que las empresas instaladoras y conservadoras de ascensores reforzaron sus recursos y realizaron un llamamiento a empresas de otras comunidades, sigue faltando personal.
Un dilema que el Consell busca atajar con un plan de choque en el que intervendrán tres departamentos.