Festival de Les Arts en una edición anterior.
El Ayuntamiento analiza el informe aportado por el Festival de Les Arts para "velar que se cumpla la normativa del ruido"
A nueve días del evento musical, CACSA tiene que autorizar que cumple con la ordenanza acústica para poder realizarse en su ubicación habitual.
Más información: El Festival de Les Arts presenta la documentación para verificar que se ajusta a la normativa del ruido a diez días del evento
Técnicos del Ayuntamiento de Valencia están revisando la "voluminosa" documentación remitida por la Ciudad de las Artes y las Ciencias sobre la celebración en su entorno del Festival de Les Arts, previsto para los próximos días 5 y 6 de junio.
Así lo aseguró este miércoles el concejal de Urbanismo, Juan Giner, quien aseguró que el Ayuntamiento hizo un requerimiento a CACSA, dependiente de la Generalitat y ente que autoriza el festival, para "recordarle que debe cumplir toda la normativa en materia acústica".
Les Arts es el único macroevento que no ha cambiado de ubicación tras la sentencia que da la razón a los vecinos de la zona en su reclamación por molestias por ruido.
Giner explicó que CACSA "ha remitido una documentación muy voluminosa sobre el cumplimiento de normativa y hay un equipo técnico específico del Ayuntamiento revisándola".
"Cuando tengamos las conclusiones técnicas sobre cumplimiento o no, les podremos informar", añadió.
La promotora del festival presentó a CACSA un informe para no tener que trasladar su festival. La empresa lleva desde marzo -cuando se hizo pública la sentencia judicial- trabajando en soluciones contra el ruido para poder celebrarlo donde siempre, como avanzó EL ESPAÑOL.
Tras una importante inversión en posibles soluciones contra el ruido, la organización presentó la documentación a diez días del evento, y confiando plenamente en que se pueda desarrollar en su ubicación inicial.
Sentencia judicial
El pasado mes de marzo, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 8 de Valencia puso límites estrictos a la celebración de eventos musicales masivos en este espacio debido a la contaminación acústica.
Instó al Ayuntamiento de Valencia y a CACSA a prohibir o reubicar cualquier actividad que supere el ruido que marca la ordenanza.
El juez estima que el ruido de los eventos (en la sentencia analiza el Big Sound, un concierto de Raphael y de la discoteca Umbracle) vulnera derechos fundamentales de los vecinos y condena al Consistorio a indemnizarlos con 3.000 euros a cada uno de los demandantes.
En este contexto, el Ayuntamiento instó a CACSA, que es quien otorga las licencias para los eventos, a cumplir con la sentencia.
Por su parte, CACSA solicitó a los tribunales mantener las actividades musicales en su ubicación original siempre que se garantice que no se supera el ruido permitido y adoptando medidas adicionales.
Ahora tiene que analizar la documentación aportada y tomar una decisión sobre la ubicación del evento musical.