La Cena de los Sentidos. EE

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Ocio GASTRONOMÍA

Javier trae a Valencia la 'cena de los sentidos' sin gluten tras 23 años "haciendo viajar a miles de personas desde su imaginación"

Tras vivir la experiencia, los dueños del restaurante Somni decidieron ofrecerla, en primicia, apta al 100% para celiacos en su local.

Más información: Hiba y Nazir, la pareja sirio-española que abre un nuevo restaurante sin gluten: "Comer bien no es un privilegio"

Valencia
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Hay cosas que ni con palabras se pueden explicar. Como cuando el tiempo se detiene. Con esa metáfora empieza la Cena de los Sentidos, pero así pasa de verdad.

Por un momento, la persona aparca sus preocupaciones diarias para viajar desde su imaginación a lugares tan dispares como surcar las nubes o recorrer un prado, mientras olores y sonidos se perciben de una manera jamás sentida.

El tacto, el olfato, el gusto y el oído se agudizan gracias a un antifaz que cubre los ojos. Y con las sensaciones a flor de piel desde el inicio, una cena que siempre recordarán está a punto de empezar.

Porque 31.000 personas en casi 700 representaciones alrededor del mundo ya han experimentado La Cena de los Sentidos, un proyecto sensogastronómico patentado hace 23 años por Javier Serrano.

El pasado 14 de mayo llegó a Valencia por primera vez con un pase sin gluten de la mano de Hiba Malek y Nazir Hanna.

El restaurante Somni se convirtió por un día en un lugar mágico que transportó a los comensales a una vivencia "única, personal e irrepetible".

Tras ser parte de la experiencia, la pareja sirio-española decidió trasladarla a su local y ofrecer en primicia la primera Cena de los Sentidos sin gluten al 100%.

Porque así es su cocina: apta para cualquier intolerancia a esta proteína vegetal, "sabrosa, diferente y de calidad".

Su premisa fundamental es elaborar recetas sin gluten de cocina siria, pero sin perder la perspectiva del producto local y las peculiaridades de la despensa mediterránea, compuesta por verduras de temporada, pescados frescos, carnes o arroces valencianos.

Javier Serrano junto a Hiba Malek y Nazir Hanna, propietarios de Somni, tras la Cena de los Sentidos.

Javier Serrano junto a Hiba Malek y Nazir Hanna, propietarios de Somni, tras la Cena de los Sentidos.

En esa cita todo está orquestado para que la música en directo, que reúne más de 70 canciones en una playlist, sea capaz de erizar la piel, en un viaje sonoro que transita la felicidad más absoluta, acaricia la tristeza y hasta despierta el miedo.

No todo el mundo sentirá lo mismo. Precisamente, de eso se trata: de dejarse llevar, sumergirse y conectar con uno mismo.

Y quizá ese sea el verdadero secreto con el que Javier recorre el mundo: hacer que la persona termine la experiencia sintiéndose libre, renovada y en calma.

Dejarse llevar

A lo largo de un recorrido de 23 años por España y lugares del mundo como México, Alemania, Marruecos o Bangkok, el proyecto de Javier, que integra un equipo de más de 50 profesionales, ha seducido en grandes campañas para multinacionales y lanzamientos de productos exclusivos, así como en eventos dirigidos a clientes, proveedores VIP y patrocinadores.

Cada evento es diferente y se adapta y personaliza según las necesidades y retos que plantean sus clientes.

"Solo así es posible reinventarse continuamente y ofrecer lo mejor de la creatividad al servicio del objetivo de cada empresa", explican.

Todo comenzó por casualidad, en las cocinas del antiguo restaurante Delmónico de Castellón.

Aunque la idea surge a partir de un taller de los sentidos pensado para niños. Durante dos horas, los pequeños participaban en una gincana educativa con estaciones llenas de colores, aromas y texturas.

Descubrían, por ejemplo, cómo una molécula de manzana viajaba a través del olfato hasta la mente. "Jugaban, aprendían y, sobre todo, sentían", cuenta a este diario Serrano.

La Cena de los Sentidos. EE

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"'¿Y si todo esto lo traslado a una cena?'", pensó Javier. "Quería ofrecer una experiencia gastronómica muy rica y que todo lo demás fuera una montaña rusa de emociones y sensaciones", explica.

"Lo que vino después fue una auténtica tormenta de ideas. Al día siguiente ya tenía un guion hecho. Busqué referencias en internet, pero apenas existía nada parecido, salvo alguna experiencia aislada en Suiza", recuerda.

El 27 de noviembre de 2003 registró el concepto y la imagen y ese mismo día nació la primera Cena de los Sentidos.

Al principio había intermedio, incluso se podía fumar. Pero pronto Javier decidió evolucionar y hacerlo en silencio: "Es difícil de describir, porque no se trata solo de lo que ocurre, sino de lo que cada persona vive por dentro".

"Por eso no es una cena a ciegas. No se trata de adivinar qué se está comiendo. Se trata de viajar a través de la imaginación", recalca.

"Como ese instante en el que el crítico gastronómico de la película Ratatouille pincha la comida que ha cocinado la rata y su mente se traslada justo a un recuerdo de su madre preparando una ratatouille", señala.

Serrano rememora alguna de las palabras como agradecimiento por lo vivido: "'Han hecho más por mí en dos horas que mi psiquiatra en años', 'He estado viviendo dentro de un cofre dorado de cemento y lo acabáis de romper en mil pedazos'".

Incluso antes de nacer. Hubo quien aseguró que, al escuchar la banda sonora durante la experiencia, su bebé -aún en el vientre- reaccionó, se movió, como si también estuviera viviendo ese viaje.