El pueblo valenciano costero que enamora a Miguel Ángel Silvestre. EE

El pueblo valenciano costero que enamora a Miguel Ángel Silvestre. EE

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El pueblo valenciano costero que enamora a Miguel Ángel Silvestre: 7 kilómetros de playa de arena fina y agua cristalina

El municipio consta como uno de los más bonitos y visitados de la provincia de Castellón.

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Valencia
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Miguel Ángel Silvestre es un enamorado de su tierra. Desde bien pequeño Benicàssim, en Castellón, ha sido su lugar de veraneo. Y cada vez que puede, vuelve.

Sus más de siete kilómetros de playas con arena fina y aguas cristalinas son, para él y para muchos, un particular paraíso costero.

Por ello, el reputado actor valenciano se ha convertido en uno de los mejores embajadores de su tierra, y utiliza las redes sociales para animar a sus seguidores a visitarlo.

Se trata de uno de los municipios más bonitos y visitados de Castellón, y Silvestre quiere ponerlo en valor: "Descubrid este paraíso", escribe en redes sociales.

Las rutas de senderismo entre montañas, los paseos por el casco histórico y los instantes de calma frente al mar forman parte de las imágenes que el actor comparte habitualmente en su perfil de Instagram, donde destaca el paisaje del idílico Desierto de las Palmas.

Aunque reside en la capital, mantiene una segunda vivienda en esta localidad: una finca sencilla, rodeada de bosque, en la que apuesta por el autoabastecimiento. Con su propio huerto, el intérprete cultiva una conexión constante con la naturaleza y refuerza su vínculo con las raíces.

El actor reconoce que reencontrarse con el entorno natural es una necesidad personal. Por eso, eligió levantar su segunda residencia en pleno campo, un refugio donde la tranquilidad y la autenticidad se imponen al ritmo urbano.

Pero Benicàssim no es solo naturaleza, que también. Recorrer su casco urbano es un gran plan, ya que se puede visitar, por ejemplo, la Iglesia Parroquial de Santo Tomás de Villanueva.

Callejeando se llega hasta la zona marítima, donde se puede admirar la Torre de San Vicente, del siglo XVI. Se trata de una torre vigía que aún hoy sigue oteando el horizonte sobre el mar.

Allí mismo se puede pasear por la Playa Torre de Sant Vicent, continuar hasta la de L’Almadrava y la de Voramar.

Por el camino se pueden vislumbrar las increíbles villas modernistas, construidas entre los siglos XIX y XX. Incluso existe una ruta señalizada que permite conocer mejor esta sorprendente muestra de arquitectura.

La lista de cosas que hacer en Benicasim continúa, eso sí, con actividades en la naturaleza. La primera de ellas es visitar el Castillo de Montornés, que se ubica en el fantástico Parque Natural del Desert de les Palmes. Los restos de esta fortaleza del siglo X se ubican sobre una elevación con grandes vistas.

En este mismo parque natural, salpicado de crestas de roca, se encuentran los restos de un monasterio carmelita, que construyen un paisaje casi mágico.