Encuentro en Cámara Valencia.

Encuentro en Cámara Valencia. EE

Economía

Heura advierte de que las reglas europeas de envases condicionan la expansión de las empresas valencianas

Cámara Valencia ha reunido a 45 compañías para analizar el impacto del nuevo marco europeo en sus operaciones internacionales.

Más información: Heura, primera empresa de España en implantar el Sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor en Portugal

Leer en Castellano
Valencia
Publicada

El coste ambiental, la facturación, la logística y los plazos de lanzamiento forman ya parte de las decisiones que debe adoptar una empresa valenciana antes de comercializar sus productos en otros países. El Reglamento europeo sobre envases y residuos de envases (PPWR), aplicable desde el pasado 12 de agosto, obliga a determinar las responsabilidades sobre cada envase antes de entrar en un mercado.

Heura, partner del Área Internacional de Cámara Valencia, ha analizado este contexto ante representantes de 45 empresas de la Comunitat Valenciana durante el encuentro ‘Internacionalización y nuevas obligaciones ambientales’, fruto de la colaboración entre ambas entidades y en el que ha participado también Refresco Iberia.

La responsabilidad puede cambiar de un país a otro para un mismo producto. Además del envase que llega al consumidor, el análisis debe incluir las cajas que agrupan las unidades y los palés, film o flejes utilizados para su transporte. Para cada uno hay que identificar al fabricante y a la empresa que asume la responsabilidad ampliada del productor (RAP) en el mercado de destino.

"El riesgo empresarial puede ser mucho más inmediato que una eventual sanción: una referencia que no puede lanzarse en la fecha prevista, un cliente que exige acreditaciones, un sistema de facturación no preparado o costes ambientales que nunca fueron introducidos en el margen", ha explicado José Guaita, socio director de Heura.

En el encuentro se han puesto de manifiesto las cuatro cuestiones que deben resolverse antes de comercializar un producto en otro país: qué envases se ponen en circulación, qué función cumple cada uno, dónde se convertirán previsiblemente en residuo y quién responde de ellos son cuatro preguntas que deben resolverse.

El reparto de responsabilidades cambia según el modelo empresarial en la fabricación para terceros, la marca blanca, la venta mediante distintos distribuidores, el comercio electrónico o las operaciones con varios importadores.

Antes de iniciar los trámites, la empresa debe identificar quién encarga el producto, bajo qué marca se comercializa, quién lo importa, cómo se distribuye y qué envases llegan a cada país.

Refresco Iberia aporta un ejemplo de esta casuística. En una operación reciente en Francia fue necesario revisar la marca, quién encargaba el producto, quién figuraba como importador, qué solicitaba el cliente y qué envases llegaban al mercado antes de establecer el reparto de responsabilidades.

Diez céntimos por envase

Portugal aplica desde el pasado 10 de abril un Sistema de Depósito y Reembolso (SDR) para determinados envases primarios no reutilizables de bebidas de hasta tres litros.

El sistema establece un depósito de 0,10 euros por unidad, que el consumidor recupera tras devolver el envase. Para una empresa valenciana de bebidas, vender una referencia afectada en Portugal exige registrarla previamente, cumplir las especificaciones de marcado y código e incorporar el depósito al precio, la factura y los sistemas de gestión.

El importe se traslada a lo largo de la cadena de distribución, debe figurar por separado en las facturas y aparecer en la información sobre el precio al consumidor. Una exigencia ambiental alcanza así al producto y a su operativa antes de la primera venta.

"Decir que 'vendemos una botella en Portugal' es insuficiente, ya que desde el punto de vista ambiental estamos introduciendo varios envases distintos, con funciones, materiales, circuitos y obligaciones potencialmente diferentes", ha señalado Guaita.

La botella es el envase primario de una operación que puede incluir también una caja de cartón como secundario y un palé, film y flejes para el transporte. Cada elemento requiere su propio análisis y debe incorporarse al coste completo de la operación antes del lanzamiento.

"El objetivo es poder vender de forma previsible, rentable y escalable, con las responsabilidades y los costes identificados antes de entrar en cada mercado", ha concluido Guaita.