Vísta Aérea de Ford Amussafes.

Vísta Aérea de Ford Amussafes. EE

Economía

Los ingenieros, sobre el futuro industrial valenciano: "Geely garantiza el automóvil, pero mantener Cofrentes es vital"

Daniel Javaloyas, decano del COIICV, augura que "se perderán empleos de un tipo y se generarán de otro más especializado".

Más información: El capital chino toma las joyas industriales valencianas: Geely entra en Ford Almussafes y Gotion negocia por PowerCo

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Valencia
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La Comunitat Valenciana se encuentra en un momento decisivo para consolidar su futuro industrial, marcado por dos frentes clave que definirán su competitividad en las próximas décadas: la profunda transformación del sector de la automoción en Almussafes y el debate sobre la soberanía energética.

En este escenario de transición, Daniel Javaloyas, decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana (COIICV), analiza para EL ESPAÑOL el impacto de la entrada del gigante chino Geely en la planta valenciana de Ford y la necesidad acuciante de prolongar la vida útil de la central nuclear de Cofrentes tras el aval técnico recibido para la continuidad de la central extremeña de Almaraz.

"La llegada de Geely a la planta de Almussafes garantiza la continuidad del sector del automóvil, pero mantener la central nuclear de Cofrentes es igual de vital", manifiesta.

El anuncio de la alianza para dar entrada al capital chino en Almussafes ha sido recibido con gran optimismo por parte de los ingenieros industriales. Para el decano, "que venga Geely a la comunidad es una magnífica noticia".

La multinacional asiática, que entró en el mundo del automóvil a finales de los años 2000 y hoy participa en marcas tan reconocidas como Volvo o Lotus, representa un salto cualitativo. Según destaca Javaloyas, el paradigma ha cambiado por completo: "Antes los fabricantes chinos copiaban, hoy en día son ellos los que más innovan. Por eso va a ser bueno para nosotros".

Cabe recordar que, esta misma semana, PowerCo reconoció negociaciones con Gotion su entrada como accionista minoritario en la gigafactoría de celdas de baterías de Sagunto. Los fabricantes chinos parecen haber puesto su mirada en Valencia.

A juicio de Javaloyas, la llegada de Geely permitirá a la planta valenciana transformarse en una instalación altamente versátil. "Con la incorporación de Geely lo que vamos a ir es a tener una plataforma industrial compartida, flexible, multienergía. Produciremos coches de combustión interna y eléctricos", explica el representante de los ingenieros.

El vicepresidente de la Generalitat Valenciana, José Díez, en su recepción oficial a Daniel Javaloyas.

El vicepresidente de la Generalitat Valenciana, José Díez, en su recepción oficial a Daniel Javaloyas. EE

Esta flexibilidad, según considera, asegura carga de trabajo y apuntala a todo un sector auxiliar que ha sido determinante para atraer esta inversión, ya que "nuestro tejido de interproveedores da una seguridad magnífica y permite que cualquier reto que se plantee pues tenga una red que asegure que esto se va a poder suministrar perfectamente".

Lejos de ver una amenaza en la alta automatización y robótica que caracteriza a las fábricas chinas de vanguardia, Javaloyas subraya que esta modernización exigirá talento altamente cualificado.

"No quiere decir que se vayan a perder empleos, tal vez se perderán empleos en un tipo de trabajo y se generarán, sin duda alguna, en otro tipo de trabajo más especializado", afirma, recordando que el sistema universitario valenciano produce técnicos que son requeridos en todo el mundo.

Sin embargo, esta ambiciosa reindustrialización tiene un requisito indispensable: la independencia energética. La fabricación de vehículos eléctricos y la modernización de la planta implicarán "una necesidad de electrificación brutal", lo que obliga a tener asegurado el suministro eléctrico para no ahuyentar la inversión.

"Si tú no tienes fuentes de energía segura de cara a inversiones de industrias que vienen a la comunidad, pues estamos en precarios totalmente", advierte el decano.

Es en este punto donde la continuidad de la central nuclear de Cofrentes se vuelve crítica para el tejido industrial valenciano. Tras el reciente informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que avala la prolongación de la central extremeña de Almaraz, los ingenieros industriales reclaman que la planta valenciana siga el mismo camino

Javaloyas cree que lo prudente es esperar a que el Gobierno de España se pronuncie tras la recomendación del CSN sobre Almaraz, cuya fecha de cierre estaba prevista en 2027, y que, a partir de ese momento, llegará el momento de analizar la situación de Cofrentes, cuya autorización expira en 2030. "Aquí lo que es fundamental es que se evalúe bajo criterios técnicos, no bajo criterios ideológicos".

El decano defiende la energía nuclear como un pilar insustituible para evitar problemas de suministro mientras se avanza hacia modelos más verdes. "Es imprescindible, creo yo, con la situación que tenemos actualmente, disponer de estas fuentes de energía para a poco ir haciendo el tránsito hacia la descarbonización, pero esto no se hace en un día ni mucho menos. Necesitamos la seguridad de que no tendremos nuevos apagones", añade.

Vista panorámica de la central nuclear de Cofrentes.

Vista panorámica de la central nuclear de Cofrentes. EE

Frente a quienes abogan por un cierre apresurado, Javaloyas advierte de que apagar una central de la noche a la mañana supone "jugar muy fuerte sin tener exactamente reservas para poder asegurar que no vamos a tener problemas en un futuro".

A su juicio, la nuclear proporciona una estabilidad a la red que "hoy en día no podemos asegurar con las fuentes que tenemos actualmente". Además, destaca que "no se puede prescindir de la energía nuclear que tenemos, el cierre no nos hace ser un país seguro ni para inversiones, ni para apagones, ni para nada de nada".

En definitiva, la Comunitat Valenciana se posiciona como "un punto de interés para los inversores" con gran capacidad industrial y talento, pero el decano insiste en que el éxito de proyectos gigantes como el de Ford-Geely o el de la gigafactoría de Sagunto dependerá de una sola cosa: "garantizar que tenemos una energía estable, que la administración no va a poner trabas, que tenemos el suelo y la infraestructura preparada". Las cartas están sobre la mesa y, para los ingenieros industriales, las decisiones que se tomen en los próximos meses marcarán el pulso de la economía autonómica