El portavoz de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, junto a Isaura Navarro y María Josep Amigó. José Cuéllar / EP

El portavoz de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, junto a Isaura Navarro y María Josep Amigó. José Cuéllar / EP

Economía

Compromís recula y descarta ahora retomar su Ley de Trato Justo para reclamar la financiación autonómica

La coalición reprocha que el PP vaciara de contenido su texto legal, que quedó formado únicamente por un artículo.

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Compromís no tiene previsto recuperar su Ley del Trato Justo, aquella que presentaron en 2024 y que reclamaba la reforma de la financiación autonómica, la regularización de la deuda y un fondo de nivelación transitorio para la Comunitat Valenciana hasta que un cambio del modelo actual se hiciera efectivo.

El PP vació de contenido la norma a base de enmiendas que fueron apoyadas por Vox en febrero del año pasado. A través de estas, suprimieron toda referencia al citado fondo de nivelación y a la condonación de la deuda, que en aquel momento el Gobierno central negociaba con los independentistas.

En total, eliminaron 4 de los 5 artículos de la ley, por lo que Compromís se acabó absteniendo en la votación de la proposición de ley en comisión. El único artículo que quedó vivo hacía referencia exclusivamente a la reforma del modelo de financiación con el criterio de la población de derecho (no ajustada).

Ahora bien, a pesar de ello y de que el texto quedó fuera del periodo de sesiones con la llegada del verano, la intención de la coalición era retomarla y pedir a la Mesa de Les Corts que esta fuera incluida en un pleno entre septiembre y diciembre para posteriormente enviarla al Congreso de los Diputados.

Aquello no pasó y tampoco está previsto ahora que ocurra en el periodo actual, que arrancará el 9 de febrero y finalizará el 3 de julio. Pues, según fuentes de Compromís ya dan por descartado recuperar su propio texto legal. Justifican la decisión en que la norma resultante "nada tiene que ver" con lo que ellos presentaron.

Conviene recordar que la intención de Compromís de hacer llegar la norma a la Cámara Baja fue lo que desencadenó todo el conflicto entre la coalición y el PP, que en un principio era favorable consensuar el texto.

Mientras tanto, la coalición permanece a la espera de que el Gobierno central revele el detalle de la propuesta del nuevo modelo de financiación, ajustado para satisfacer las reclamaciones de ERC para Cataluña.

En concreto, esta propuesta sitúa a Andalucía, Cataluña y la Comunitat Valenciana como las tres comunidades autónomas que más incrementarían sus recursos en 2027 respecto al sistema vigente. Al menos en términos absolutos.

La autonomía valenciana aumentaría sus recursos en 3.669 millones de euros. Sin embargo, todavía se desconoce la "letra pequeña", como en cuánto quedaría la cifra de financiación por habitante con este nuevo sistema y en qué posición del ranking nacional quedaría la Comunitat Valenciana.

Unos datos que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no reveló en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) celebrado este miércoles y que la coalición espera para analizar y valorar el modelo propuesto.

No obstante, insisten en la necesidad de que exista un compromiso respecto a un fondo de nivelación transitorio y la condonación de la deuda que arrastra la autonomía como consecuencia de la infrafinanciación.

De la pinza a la nada

Respecto a la ley que ahora nadie tiene interés en retomar, cabe recordar que en su momento el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, llegó a abordarla con el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, en una reunión entre ambos en el Palau de la Generalitat. Aquello se interpretó como una pinza.

El primero se comprometió a llevar la proposición de ley al Parlamento autonómico para consensuar su contenido entre todos los grupos posibles al tratarse de una reivindicación histórica valenciana.

El PP quería entrar en una estrategia conjunta con Compromís en este asunto. Con ella, además de hacer fuerza sobre una cuestión difícil de colar en la agenda nacional, podía, de paso, desgastar al PSPV al obligarlo a retratarse con exigencias dirigidas al Gobierno central.

Pero la cosa se fue complicando. Primero hubo un informe de la Conselleria de Hacienda que alertó de numerosas deficiencias jurídicas de la ley. Algo que suponía, a juicio de los populares, que existiera un considerable riesgo de que el Congreso directamente rechazara admitirla a trámite.

Es decir, que ni siquiera cumpliera con el filtro previo para que entrara en la Cámara Baja y el texto quedara paralizado en la Mesa (algo altamente probable) aludiendo a cuestiones técnicas.

Pese a ello, el PP votó a favor de la tramitación de la ley por procedimiento de urgencia pidiendo que se corrigieran las deficiencias. Aún así, pospuso todo lo posible su recorrido en Les Corts.

La primera estrategia fue con los plazos de presentación de enmiendas, que los populares estiraron todo lo que pudieron para que se abordaran ya el pasado septiembre. Con ello llevaban todo el debate y votación de cara a finales de 2024.

Entre medias hicieron algún gesto como retirar la enmienda a la totalidad de la ley de Compromís. Pero más tarde todo se volvió a torcer y ya durante el debate en comisión el pasado febrero el PP vació de contenido prácticamente toda la ley.