Ximo Puig, durante la presentación del proyecto liderado por Power Electronics. EE

Ximo Puig, durante la presentación del proyecto liderado por Power Electronics. EE

Economía POLÍTICA

La empresa que sirvió la coartada a Ximo Puig para atraer a Volkswagen cobró un millón de la Generalitat

Power Electronics confirma que lo recibió, pero subraya que fue por un proyecto de almacenaje de energía solar fotovoltaica.

26 octubre, 2023 02:16
Valencia

Power Electronics, la empresa que sirvió la coartada a Ximo Puig para atraer a Volkswagen, cobró 1 millón de euros de la Generalitat Valenciana. Fue en el presupuesto de 2022, justo tras anunciar en 2021, junto al presidente socialista, una gigafactoría de baterías de 2.000 millones que iba a generar 30.000 empleos.

El CEO de la empresa valenciana, David Salvo, afirmó este martes en unas sorprendentes declaraciones ante los medios de comunicación que aquel proyecto fue en realidad una "estrategia política" para captar posteriores inversiones como la que llegó después del Grupo Volkswagen.

La iniciativa fue anunciada en febrero de 2021, y en 2022 la mercantil recibió la "concesión directa" de un millón de euros por parte del Gobierno autonómico. En concreto, de la Conselleria de Economía sostenible. Así consta en el documento de "detalle de transferencias y subvenciones" al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

[Una empresa afirma que Ximo Puig simuló un proyecto de 30.000 empleos para captar a Volkswagen]

Fuentes de Power Electronics preguntadas al respecto confirmaron a este medio el importe recibido, pero subrayaron que no tuvo nada que ver con el proyecto de la gigafactoría que nunca se construyó.

Respondió al desarrollo de una "planta híbrida piloto" que combina una cubierta de placas fotovoltaicas en sus instalaciones con un sistema de almacenamiento de baterías. Todo con el propósito de autoabastecerse de energía solar.

Fuentes del anterior Gobierno valenciano se pronuncian en la misma línea. Se pagó un millón a Power Electronics, sí, y ocurrió el año siguiente a la presentación de la gigafactoría que no se desarrolló. Pero no fue por este motivo, aseguran, sino por su proyecto de almacenamiento de energía solar fotovoltaica.

La aclaración es pertinente, porque en aquel momento el Gobierno de Ximo Puig anunció que la gigafactoría de Power Electronics -considerada ahora un señuelo por sus propios impulsores- tendría un presupuesto público de 10 millones de euros, de los que uno estaba ya presupuestado para 2022. "Se dijo, pero nunca se asignó al no llegar a desarrollarse la gigafactoría", aseguran.

Ximo Puig, durante la presentación de la gigafactoría que nunca se construyó. EE

Ximo Puig, durante la presentación de la gigafactoría que nunca se construyó. EE

La revelación de David Salvo fue este miércoles el asunto del día de la actualidad de la Comunitat. El propio impulsor desmontaba una iniciativa que fue anunciada a bombo y platillo el 17 de febrero de 2021. Se presentó como "el más ambicioso de Europa" en cuanto a la producción de baterías. 

El objetivo real, sin embargo, habría sido generar un contexto de inversión industrial en electromovilidad para retener la factoría de Ford -que se debatía entre cerrar la planta de Saarlouis en Alemania o la española de Almussafes- y captar nuevas inversiones, como la que terminó llegando de PowerCo (filial de Grupo Volkswagen).

"Ya teníamos un fabricante como Ford, decidiendo entre Saarlouis y Almussafes, y se necesitaba, desde la estrategia del Gobierno y de la Presidencia [de la Generalitat], tener un fabricante de baterías. Nosotros lo que hicimos fue colaborar y montar la alianza, y hacer de tractor hasta que llegó PowerCo", manifestó Salvo.

Lo dijo con llamativa franqueza. "Esto no se podía contar en aquel momento, pero era una estrategia política. Si la Comunidad Valenciana no hubiera estado preparada, teniendo los metros cuadrados que se necesitan, los megavatios que se necesitan de fotovoltaica y renovables -porque no vas a hacer renovables con carbón-, si no hubiera tenido las licitaciones ya avanzadas a nivel de proyecto, sabiendo los recursos que necesitabas a nivel de recursos humanos... Todo eso ya estaba encauzado en nuestro proyecto, hasta que llegó Volkswagen y lo hizo suyo", relató.

El contexto

Conviene remontarse al debate de la época para comprender el lanzamiento del proyecto. En 2020, cuando se canalizó a través de los Fondos Next Generation UE la ayuda europea para superar el impacto económico de la pandemia, el Gobierno de Ximo Puig puso en su mirilla un proyecto muy concreto: atraer a la Comunitat Valenciana "la gigafactoría de baterías del sur de Europa".

Así lo reconoció él mismo en un discurso en Les Corts Valencianes, tras semanas de rumores al respecto. Corría el mes de septiembre de 2020. "Se trata de un macroproyecto industrial de gran impacto liderado por empresas tractoras de la Comunitat Valenciana", avanzó entonces. 

Según dijo este martes David Salvo, la Generalitat Valenciana involucró a Power Electronics porque "necesitaba un proyecto tractor". "Generamos la necesidad de los terrenos", agregó el empresario. Y tal necesidad habría servido a la Generalitat Valenciana para acometer la compleja reordenación urbanística que alumbró Parc Sagunt II, el espacio donde ahora se levanta la gigafactoría de Volkswagen.

"Nosotros ayudamos en lo que pudimos hasta que entró PowerCo", expuso Salvo. "Toda la estrategia estaba encaminada a que hubiera un fabricante de baterías que pudiera establecerse en la Comunitat Valenciana", insistió.

Ximo Puig, durante la presentación de la iniciativa. EE

Ximo Puig, durante la presentación de la iniciativa. EE

Según precisó, los terrenos aprovechados por PowerCo (Grupo Volkswagen) fueron los mismos previstos para desarrollar Element Valencia. "Se vio que corría riesgo la deslocalización de los fabricantes europeos", añadió Salvo.

La versión de los hechos revelada por Salvo describe una maniobra muy controvertida, pues habría consistido en simular una iniciativa de 2.000 millones de inversión y 30.000 empleos que en absoluto estaba garantizada.

No obstante, habría cumplido su objetivo, según el relato del empresario. Porque Ford finalmente escogió Almussafes y no Saarlouis para construir sus futuros coches eléctricos. Y porque después Volkswagen eligió Sagunto frente a alternativas españolas en Cataluña, Aragón o Extremadura.

La propia empresa alemana destacó que optó por Sagunto porque la Generalitat Valenciana contaba con un proyecto muy avanzado, y porque le ofreció una agilidad administrativa superior a la de sus rivales en la carrera por la gigafactoría.

Este miércoles Ximo Puig aseguró que sí "había la posibilidad" de que el proyecto saliera adelante, pero acto y seguido empleó las mismas palabras que David Salvo y ensalzó la "estrategia política" que permitió, en última instancia, la llegada de Volkswagen.