Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia Kike Taberner

Cultura

Llimerá, Palau de la Música: "Tras tocar en Viena, el siguiente paso de la Orquesta de Valencia es una gira por Asia"

"Hemos querido recuperar el origen del Palau por el que pasaron los grandes artistas, convirtiéndolo en una muestra de excelencia musical con el pilar básico de la Orquesta de Valencia".

"Hoy en día la música contemporánea tiene una difícil llegada por falta de educación musical. Quien consume y hace música, no hace el mal".

"El público está muy asentado. Tenemos más de 1.100 abonados, más que antes del cierre".

Valencia
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Vicente Llimerá es director del Palau de la Música de Valencia desde 2023. Ha dedicado su vida a la música.

Recibió su formación musical en la Banda Primitiva de Llíria y en el Conservatorio Superior de Música de Valencia. Es catedrático de oboe del Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia, instrumento con el que ha recorrido el mundo.

Recibe a EL ESPAÑOL en su despacho, donde sigue a través de una televisión el ensayo en directo de los músicos en la Sala Iturbi. Hace un balance positivo de sus tres años al frente de la institución musical, con el objetivo de consolidar el Palau, después de tres años cerrado por obras.

Bajo su batuta directiva, el auditorio ha firmado hitos como la actuación de la Orquesta de Valencia en la mítica sala dorada del Musikverein de Viena. Ahora ultima la programación de la próxima temporada y una más que probable gira por Asia.

La Orquestra de Valencia debutó este mes en la mítica sala dorada del Musikverein en Viena, donde se hace el concierto de año nuevo, marcando un hito internacional. ¿Qué supuso para ustedes?

Poder estar en uno de los escenarios más importantes a nivel mundial, donde actúan las formaciones orquestales más destacadas que hay en Europa y en todo el mundo.

Estar al lado de esas orquestas, tener el éxito que tuvimos y, sobre todo, ver que somos capaces de estar al más alto nivel artístico le ha dado a la orquesta un punto muy grande de confianza en sí misma.

Saben que pueden tocar al más alto nivel y se ha creado una sensación de hermandad entre ellos que, desde el primer momento que pisaron la sala, era plausible. Se veía perfectamente en sus caras.

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia Kike Taberner

¿Cómo fue ese momento?

Para mí es especial porque he hecho varias giras con la orquesta como músico, como solista de oboe o de oboe de amor, pero era la primera gira que hacía como director del Palau y también de la orquesta, pero sin tocar, por lo que a una parte de mí le hubiese gustado estar en el escenario.

Realmente parece la Capilla Sixtina de la música. Nada más entrar todo el mundo mira hacia arriba; tiene un artesonado fantástico, muy bien cuidado, pero también se ve el paso del tiempo con las hendiduras en la madera del escenario causadas por las picas de los violonchelos.

Desde un primer momento todos estaban emocionados, pero cuando empezaron a sonar de manera individual y vieron que esa sala dorada del Musikverein tiene una acústica muy especial, los cautivó. Cada instrumento tiene su propia reverberación y suena de una manera muy especial.

Ha sido un viaje y una experiencia muy bonita. Estamos satisfechos de haber logrado un resultado artístico al más alto nivel.

¿Este concierto en Viena marca un antes y un después?

Creo que sí. En cierto modo, es el hito más importante de la Orquesta de Valencia en su historia. Llegar a un auditorio donde estábamos anunciados junto a la Filarmónica de Viena y al director Simon Rattle es muy impactante.

Además estábamos dentro de la programación de Jeunesses Musicales, uno de los programadores más importantes allí, al lado de la Sinfónica de Viena, la de la ORF y el Giardino Armonico. Estar como orquesta invitada no es solo un concierto más, es una embajada musical desde Valencia.

"Tocar en Viena supuso poder estar en uno de los escenarios más importantes a nivel mundial. Estamos satisfechos"

De hecho, abrimos el programa con Vicente Martín y Soler, un compositor que en la época de Mozart fue muy famoso, aunque luego cayera un poco en desuso y Mozart tuviera todo el protagonismo. Queríamos comenzar el concierto con una obra que significase esa unión entre Valencia y Viena, dos ciudades musicales por excelencia.

Nosotros estamos orgullosos de la música aquí en Valencia; tenemos el proyecto de Valencia Music City del Ayuntamiento, donde la música no solo es música, sino que genera un aspecto social y económico transversal en el que están implicados muchos agentes importantes. En la ciudad de Valencia hay 33 sociedades musicales. La música forma parte de nuestro ADN.

¿Después de conquistar Viena hay planes para llevar a la Orquesta de Valencia a otras grandes ciudades? ¿Cuál es el siguiente paso?

Estamos ultimando una gira por Asia. Hasta que no esté cerrada puede salir o no, estas cosas son así, pero las conversaciones y los programas están muy avanzados.

Si va bien, el año que viene podremos estar en muy buenas condiciones en auditorios importantes asiáticos, principalmente en Japón. Tampoco descartamos ir a Alemania a los grandes auditorios; estamos en ello, pero todo va poco a poco y con mucho trabajo detrás.

También han realizado grabaciones con el prestigioso sello alemán Accentus. ¿Por qué es tan importante?

Conozco bien la orquesta porque he formado parte de ella desde los 17 o 18 años. Sé que en los años 90 e incluso antes, la orquesta grabó para sellos como Sony, pero esa relación con sellos internacionales se perdió por problemas administrativos.

Hoy en día estamos en condiciones de volver a hacer grabaciones audiovisuales y sonoras con cualquier sello. Por suerte, un sello como Accentus ha venido a nosotros; les ha gustado la sala y la orquesta.

Estamos encantados porque nos han abierto las puertas de grandes cadenas como Mezzo o Arte, y hemos hecho producciones que se han retransmitido en la ORF o en la NHK.

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia Kike Taberner

Todas estas transmisiones ayudan muchísimo a que nos conozcan internacionalmente y propician que hayamos ido a Viena o podamos ir a Japón.

Es muy importante tener detrás a un sello que ha grabado con la Filarmónica de Berlín, la de Viena o los directores Claudio Abbado o Herbert Blomstedt.

Este año haremos una producción muy importante para el Día Europeo de la Música en el canal Arte junto a orquestas como la de París. Recientemente hemos grabado un vinilo (LP) con el Concierto de Aranjuez y el Bolero de Ravel.

En formato CD hemos grabado Daphnis et Chloé de Ravel, la Sinfonía n.º 3 con órgano de Camille Saint-Saëns, que tocamos la semana pasada en el aniversario del Palau, y la Pavana de Fauré.

Este fin de semana el Palau acoge el Certamen Provincial de Bandas de la Diputación. ¿Qué supone la organización de una cita tan importante para todas las bandas de la provincia?

Todas las bandas tienen al Palau como la catedral de la música. Recientemente hemos celebrado los aniversarios de dos bandas de la ciudad: el 40 aniversario de Poblados Marítimos y el centenario de la banda del Cabañal.

Cuando llegan aquí y hacen la prueba acústica se crecen al darse cuenta de lo bien que suena el Palau y de lo bien que pueden sonar ellos. La acústica de aquí les acoge de una manera que supone un hito significativo dentro de su historia musical.

Desde que reabrimos, enseguida quisieron volver al Palau de la Música, ya que las sociedades musicales lo solicitan y antes se había tenido que hacer en otros auditorios como Les Arts. Este año la participación ha sido un éxito tan grande que se han quedado muchas fuera, pero tendrán prioridad el próximo año.

Todavía no se ha presentado la programación para la próxima temporada. ¿Nos puede avanzar algo?

Es la temporada del 40 aniversario, que va a ser una temporada excepcional. En breve presentaremos conciertos extraordinarios muy importantes con la primera visita de agrupaciones destacadas, el regreso de otras de primera línea que hace tiempo que no venían, y un ciclo específico de grandes pianistas, que será fuera del abono normal.

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia Kike Taberner

Hemos querido recuperar el origen del Palau por el que pasaron los grandes artistas, convirtiéndolo en una muestra de excelencia musical con el pilar básico de la Orquesta de Valencia.

El Palau no tendría sentido sin su orquesta, que se construyó en primer lugar para que tuviese una sede sinfónica adecuada donde mostrar su trabajo.

Ahora afrontan una etapa de consolidación tras la reapertura del Palau de la Música tras cuatro años de cierre. ¿Cómo ha sido la respuesta del público valenciano?

Al principio éramos precavidos y teníamos cierta expectación, ya que éramos conscientes de que veníamos de un cierre.

Hicimos mucho trabajo y nunca me cansaré de agradecer a la prensa su ayuda para invitar de nuevo al público a venir. Hicimos pruebas acústicas para asegurarnos de que todo funcionaba y la apertura controlada ya fue un éxito.

A pesar del impás provocado por la desgraciada dana, que nos obligó a cancelar muchos conciertos por indicaciones de emergencias, el público está muy asentado y así lo indican las cifras. Estamos teniendo una asistencia enorme con una actividad diaria terrible que no descansa ni los lunes. Estamos muy satisfechos.

¿Cuántos abonados hay?

Estamos por encima de los 1.100 abonados, superando la cifra previa al cierre.

La Sala Iturbi es famosa por su acústica. ¿Cómo se ha cuidado este aspecto durante todas las obras y renovaciones técnicas para que siga siendo un referente mundial?

Se ha intentado dejar la sala tal cual está, sin modificar nada. Incluso las butacas son las mismas; encontramos al mismo material, el mismo proveedor que seguía en activo con el material original y pudimos cambiar el tapizado de las 1.796 localidades para mantener la acústica con todos sus elementos.

La sala cuenta con unos paneles que se pueden abrir y cerrar para controlar la reverberación en los ensayos, reduciéndola cuando no hay público y compensándose durante los conciertos al cerrarlos.

"Todas las bandas tienen al Palau como la catedral de la música. La acústica les acoge de una manera que supone un hito dentro de su historia"

La orquesta trabaja con unos medios que son muy difíciles de tener en muchas salas, y eso lo agradecen todas las orquestas que vienen.

La semana pasada tuvimos un concierto con el pianista Mao Fujita, que volverá a actuar con nosotros el 20 de junio en la colaboración que haremos para el canal Arte.

Curiosamente, él actuó en el Musikverein de Viena justo un día antes de venir al Palau. Hablando con él, nos confesó que, a pesar de lo impresionados que estábamos nosotros por haber tocado en Viena, él consideraba que la sala del Palau es más brillante y que se sintió muy a gusto tocando aquí.

Realmente tienen que venir los artistas internacionales para que seamos conscientes de que esta sala posee una acústica muy especial y que tocan aquí con una alegría y una seguridad que no tienen en otros sitios.

Pese a la reforma integral, este verano volvió a haber desperfectos y goteras en algunas zonas y el Palau está en una segunda fase de mejoras. ¿Cómo van esas obras?

Tuvimos unos desprendimientos durante unas tareas de mantenimiento. Eso provocó movimientos en los elementos de la sala, así que tuvimos que reforzarla entera y ahora realizamos inspecciones periódicas milimétricas con los institutos adecuados de control de la madera.

Nuestra intención es mantener la seguridad por encima de todo y mantener la actividad del Palau, que ha sido posible gracias a repararla desde arriba con técnicas muy sofisticadas.

La ingeniería hoy en día ha avanzado mucho y eso nos ha permitido no cerrar. Solo un mes para hacer la inspección y la reparación que fue en septiembre.

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia Kike Taberner

Ahora mismo hay un cartel en la fachada principal de que están en obras.

Hay obras en la entrada de personal, porque había inundaciones cuando llovía, pero también hay otras actuaciones pendientes.

Cuando llegué solicité una memoria técnica. El Palau consta de dos edificios: el de 1987 y la parte anexa de 2002. En esta última están las salas de ensayo, de coros, de estudio y la zona administrativa. Ahí teníamos graves problemas de filtraciones e inundaciones que llegaban hasta el archivo.

Logramos separar esta actuación del global de la obra, que empezó en octubre. Hemos hecho una modificación y estamos pendientes de la segunda y última, esperamos que terminen antes del verano.

Ha sido un esfuerzo muy grande con un presupuesto contenido que nos soluciona el problema de las inundaciones. El primer año me tocó cerrar tres veces y sacar agua yo mismo.

El contrato del director de la orquesta, Alexander Liebreich, está previsto que finalice este temporada. ¿En qué punto se encuentra la negociación?

La renovación está muy avanzada y ya la hemos negociado con él y sus agentes. Será una renovación por cuatro años.

Todos los directores tienen sus carreras. Alexander y la Orquesta de Valencia han ido creciendo de la mano. Él cogió una etapa mala con el Palau cerrado, pero ahora está muy a gusto con la orquesta y la orquesta con él.

Prioriza a la Orquesta de Valencia en sus proyectos más importantes; tanto Viena como Accentus han venido de su mano y después nosotros hemos tramitado los aspectos técnicos. Estamos muy contentos con el trabajo que realiza.

"Alexander Liebreich y la Orquesta de Valencia han ido creciendo de la mano. Él cogió una etapa mala con el Palau cerrado, pero ahora está muy a gusto."

Cuando le eligieron para el cargo, afirmó que sus tres objetivos eran: reflotar el Palau, atraer al público y recuperar el prestigio. ¿Qué balance haces a día de hoy?

Estamos en ello con un alto índice de cumplimiento. La prueba está en que el público asiste y la orquesta tiene un nivel muy bueno.

A nivel de personal, hemos conseguido que todos los músicos pertenezcan íntegramente al Palau; cuando llegué, había 14 músicos funcionarios del Ayuntamiento con los que había conflictos administrativos para las grabaciones. Hace poco presentamos al trompeta solista, que era el último que faltaba por integrar oficialmente en nuestra nómina.

Esto es una muestra de lo que dijo la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, de que iba a apoyar al Palau y a la Orquesta.

Todos creemos que el Palau de la Música es el contenedor musical más importante de la ciudad. Todo el público ve al Palau como algo suyo.

Tener hoy en día en Valencia dos grandes contenedores culturales como Les Arts y el Palau sitúa a Valencia en el más alto nivel europeo.

Hace poco en Viena nos encontramos con un solista que cantó aquí en la Pasión según San Mateo con Pygmalion y Raphaël Pichon y mientras nosotros alabábamos el Musikverein, él nos decía maravillado que la Sala Iturbi era de las mejores de Europa y que echaba de menos cantar en una sala así.

En cuanto a la programación, he visto un concierto próximamente de la Habitación Roja con la orquesta.

Quería esa colaboración desde el principio. Son muchas las grandes orquestas que colaboran con grandes artistas del pop. Aquí tuvimos un éxito tremendo hace unas temporadas con Víctor Manuel.

La Habitación Roja es una formación de prestigio con muchos fans, totalmente integrada en el tejido musical valenciano, y que también está de aniversario. Bajo la dirección y las adaptaciones de Dani Abad, estoy seguro de que será algo muy bonito que intentaremos registrar o retransmitir.

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia

Vicente Llimerá, director del Palau de la Música de Valencia Kike Taberner

¿Este tipo de conciertos ayuda a acercar el Palau y la música clásica a un público más joven?

Sí, es una de las ideas. Permite que los fans del grupo descubran cómo suena una orquesta sinfónica y se acerquen al Palau. Siempre hay un porcentaje de gente que viene y se queda.

Programamos ciclos muy eclécticos que atraen a públicos distintos, y muchas veces les escucho decir lo bonita que es la sala y no solo en español. El miércoles, en una ópera barroca, los cantantes internacionales decían maravillados la enorme acústica que tiene el espacio.

El público joven es un objetivo importante, por lo que colaboramos con la Generalitat en actos como las entregas de premios educativos, siempre incluyendo componentes musicales para inculcarles el gusanillo por el espacio y la música.

En este sentido, Rosalía explora la música clásica en su último disco Lux.

A mí me encanta. En Navidad compartí un fragmento suyo grabando con la London Symphony. Rosalía es una artista al más alto nivel internacional y con una formación musical tremenda del ESMUC.

Puede hacer cualquier propuesta, desde lo más íntimo y flamenco hasta un registro sinfónico y operístico. Artistas como ella o Lang Lang llegan al público de otra manera y llenan los aforos.

Le he pedido a la IA que hiciera una pregunta para usted y allá va: ¿si pudiera invitar a cualquier músico de la historia, vivo o muerto, a tocar en la Sala Iturbi, ¿con quién se quedaría?

Es muy difícil para mí, pero para mí Mozart y Bach son lo máximo. Escucho su música constantemente. También me encantan Wagner, Mahler, Bruckner, Stravinsky o contemporáneos como Ligeti.

Hoy en día la música contemporánea tiene una difícil llegada por falta de educación musical. Para mí la educación es fundamental; hay que educar en valores y no llevarlo todo a lo populista. La gente con cultura sabe apreciarla y recrearse con ella, y quien consume y hace música, no hace el mal.