El escultor Julián Calatrava junto a su figura de fallera. EE
Julián Calatrava, el escultor que crea falleras de resina y las vende a 3.000 euros: "Son piezas únicas, edición limitada"
El artista ha producido una edición limitada de 45 piezas que cualquiera puede customizar con el traje de valenciana más emocional.
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Julián Calatrava lleva toda su vida trabajando como escultor. Tiene 48 años, y durante su trayectoria ha realizado piezas de todo tipo, color y tamaño.
Por sus venas corre sangre valenciana, y precisamente de ello surge uno de sus diseños más especiales: la figura personalizada de una fallera. Calatrava explica a EL ESPAÑOL todos los detalles de su idea.
Hecha bajo un proceso manual, con resina y detalles personales que dicta quien encarga la pieza, Calatrava tiene una edición limitada de 45 piezas por 3.000 euros -como mínimo- la pieza.
De todo ello tiene la culpa su hija Clotilde. 'Culpa' en el mejor sentido de la expresión. El propio Calatrava explica cómo la idea surgió de su hija mayor "cuando salió por primera vez en la Ofrenda".
Tras esto, la hija de Calatrava llegó a ser fallera mayor infantil de su falla. "Entonces tenía un traje que le gustaba, y a raíz de eso surgió la idea de personalizar la figura con el tejido concreto", explica.
Así nació esta serie de 45 piezas "numeradas y seriadas" de tamaño estándar que ofrece Calatrava. Más allá de esta exclusividad numérica, las esculturas son piezas únicas "porque son completamente personalizadas".
Se trata de una escultura de una fallera realizada en resina de poliuretano, con medidas aproximadas de 60 x 35 x 30 cm.
En cuanto a los colores, es totalmente personalizable. "Si el traje es blanco, la figura sería blanca y con las flores en el color que digan", explica. Así se diseña un recuerdo único para cada fallera.
Para llegar a este punto, Calatrava lleva toda una vida dedicada al arte. Concretamente, desde adolescente: "Al principio yo era el recurso para regalos de boda y de cumpleaños para muchos amigos y familiares", recuerda.
Antes de profesionalizarse, apunta, tuvo que pasar por "un proceso de formación". Estudió Bellas Artes, y así "se convirtió en profesión".
"Con los años vas probando distintos procesos, materiales, técnicas, formas... y así encuentras el toque que te caracteriza", relata el escultor. Para él, el proceso de encontrar su estilo es "una cuestión de prueba y error".
De esta forma, explica, "por descarte eliminas cosas que no encajan y te quedas con las que te identificas".
Con la idea de la escultura fallera se quedó. De hecho, no es nueva. Calatrava calcula que surgió "hace 12 años", cuando su hija "se inició en el mundo fallero".
Con el paso de los años, esta idea ha ido tomando forma hasta convertirse en la exclusiva pieza que es hoy en día. Por ejemplo, antes eran de un único color y ahora cuentan con los detalles falleros personalizados.
El proceso de elaboración, para Calatrava, es "fácil": "Se parte de un molde con silicona y resinas", explica el escultor.
Este material, apunta, aumenta la "perdurabilidad" de la pieza, sobre todo "a efectos de un posible accidente". Vamos, que son muy resistentes a los golpes y caídas.
Para conseguirlo, el escultor recuerda cómo tuvo que probar distintas resinas "hasta dar con una que es resistente al impacto". "Igual se podría rayar la pintura", reconoce, aunque "la integridad de la pieza se conserva".
A la pregunta de cuánto tiempo se tarda en crear una escultura de estas, Calatrava no puede decir una cantidad exacta: "Depende mucho del detalle, pero aproximadamente entre una y dos semanas".
Hacerse con una de estas esculturas falleras personalizadas no es una tarea complicada. A través de las redes sociales de Calatrava se puede contactar con él "para cualquier consulta". Además, apunta, está "remodelando" su página web.
De esta forma se puede encargar la escultura de una fallera, y también de un fallero. Porque aunque sea más visible la figura femenina, los hombres también pueden tener su recuerdo de años de presidencia, o simplemente de su amor por la fiesta.
Sea de fallero o de fallera, cada escultura exclusiva de Calatrava parte -aproximadamente- de un coste de 3.000 euros. A partir de ahí, el nivel de detalle que quiera el cliente va aumentando el precio. "Cuanto más se le pide a la pieza más se encarece", explica.