Zona dana en Catarroja.

Zona dana en Catarroja. Jorge Gil / EP

Comunitat

Las casas nuevas en la zona dana deberán elevarse 80 centímetros y no todas podrán tener garaje subterráneo

La Generalitat presenta la primera actualización del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana.

Más información: La Generalitat reserva 7 M€ en los presupuestos para las primeras expropiaciones del parque inundable de la dana

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Valencia
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La revisión del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (Patricova) realizada por la Generalitat Valenciana tras la dana del 29 de octubre de 2024 incorpora importantes cambios urbanísticos para los municipios afectados por la riada.

Entre otros, la elevación de las viviendas a la altura de sus cotas de inundación en función de la peligrosidad detectada. El estudio recomienda elevar 80 centímetros de altura las nuevas edificaciones, además de fijar la prohibición de los garajes subterráneos en las zonas de mayor riesgo.

Así lo han explicado durante la presentación de los resultados finales de la revisión el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, y uno de los principales autores del estudio, Félix Francés, responsable del Grupo de Investigación de Modelación Hidrológica y Ambiental de la Universitat Politècnica de València (UPV).

El documento se corresponde a la primera fase de la actualización, centrada en la zona afectada por la dana, y posteriormente se extenderá al resto de la Comunitat Valenciana.

Esta primera revisión se publicará este viernes en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) y se iniciará el plazo de información pública por un periodo de 20 días hábiles. En paralelo, se notificará a los municipios afectados y a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Tras estos plazos establecidos, se aprobará el plan.

En total, el Plan incrementa en un 61,2 % el territorio sujeto a peligrosidad: de las 27.162 hectáreas calificadas hasta ahora como inundables, la nueva cartografía fija ahora un total de 43.779 hectáreas.

En concreto, esta primera fase del nuevo Patricova se ha centrado en cuatro ámbitos especialmente afectados por las inundaciones de 2024: el Alto Magro, el Bajo Magro, los barrancos de l'Horta Sud y el Bajo Turia, aguas abajo del embalse de Loriguilla.

Los trabajos de detalle abarcan 51 municipios, mientras que los 85 incluidos en la relación facilitada por la Generalitat han sido objeto de algún tipo de análisis.

Peligrosidad Horta Sud

El nuevo Patricova aumenta significativamente la peligrosidad en l'Horta Sud, que pasa de 7.301 hectáreas en distintos niveles de riesgo a 16.478 hectáreas, un 125,7% más. También se incrementa especialmente la zona inundable del Bajo Turia, que pasa de 7.621 hectáreas a 13.903. En cambio, los incrementos son más ligeros en el Alto y Bajo Magro, de alrededor del 9%.

Así, los nuevos estudios dan mayor importancia a la inundación catastrófica con periodos de retorno elevados de 2.000 años, como la que se produjo en 2024. La mayor parte del incremento de la inundabilidad se corresponde a la peligrosidad 7, la catastrófica, que se introduce por su utilidad en emergencias y en la educación de la ciudadanía, ha explicado el catedrático.

La nueva cartografía contempla escenarios con periodos de retorno de 25, 100, 500 y 2.000 años y establece siete niveles de peligrosidad. En base a estos niveles, se recomiendan una serie de restricciones.

Martínez Mus ha mencionado otro tipo de propuestas como la incorporación de zonas de laminación e infraestructuras verdes, los parques inundables que proyecta la Generalitat, la relocalización de usos vulnerables y la mejora de las condiciones de evacuación y autoprotección.

Por ejemplo, en los criterios para nuevas edificaciones y las reformas integrales, se plantea elevar las viviendas hasta las cotas de inundación con periodo de retorno de 500 años. En tejidos urbanos consolidados, si el calado de las viviendas es de más de 80 cm, se deben elevar hasta el calado; si es menor de 80 cm, se deben elevar al menos a 80 cm y complementar con medidas de autoprotección.

En las zonas sujetas a mayor nivel de peligrosidad (6-7), se recogen directamente prohibiciones para determinadas construcciones. El vicepresidente ha destacado que, en función de los grados de peligrosidad del territorio, también se recomienda evitar construcciones en zonas especialmente vulnerables, trabajar en nuevos encaucamientos y obras de protección del territorio.

Durante la presentación, a la que han asistido medio centenar de alcaldes y representantes de municipios afectados, se ha puesto de manifiesto que de 74 municipios evaluados, solo 12 habían adaptado su Plan General Estructural al riesgo de inundación y en 31 la gestión del riesgo se aborda en fases avanzadas del desarrollo urbanístico, "cuando muchas decisiones territoriales ya están tomadas", ha apuntado Mus.

Los resultados ofrecen a los ayuntamientos una base técnica más precisa para orientar sus decisiones y aportan a la Generalitat nuevos elementos científicos para continuar la revisión normativa. Esta primera fase se ha centrado en los ámbitos donde la dana puso de manifiesto mayores necesidades de actualización, con la previsión de extender progresivamente el trabajo al conjunto de la Comunitat Valenciana.

Respecto a si la revisión del Patricova puede afectar a obras en marcha, Martínez Mus ha indicado que "hay una parte del trabajo que corresponde a la competencia exclusivamente municipal, que tendrá que medir cada ayuntamiento si quiere o no revisar lo que ya tiene como zona urbana".

"Nosotros estaremos siempre al lado de los ayuntamientos, pero tampoco vamos a eliminar esa competencia municipal, porque obviamente corresponde a cada ayuntamiento decidir qué es lo que quiere hacer en su término, siempre con la tutela correspondiente y en la vigilancia que nos toca como administración autonómica", ha añadido.