El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en su escaño para la votación de la ley.

El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en su escaño para la votación de la ley. Eduardo Manzana / EP

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El PP y Vox cierran el curso político en el Parlamento valenciano con una exhibición de su total sintonía

Ambas formaciones aprueban la Ley de Medidas Fiscales, que incluye solo parte de las reclamaciones de María José Catalá para el acceso a la Policía Local.

Más información: El PP y Vox crean un acceso por turno libre a comisario de la Policía Local para municipios de más de 500.000 habitantes

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Valencia
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Entre deseos de felices vacaciones y aplausos de la bancada de la derecha, les Corts Valencianes han finalizado este viernes el actual periodo de sesiones con una total sintonía entre el PP y Vox. Ambas formaciones han aprobado la ley de Medidas Fiscales, o conocida como Ley de Acompañamiento a los Presupuestos porque es la que suele salir siempre adelante con ellos.

Lo han hecho sin sobresaltos, como ocurrió con la luz verde a las cuentas, lo que le permite al presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, afianzar la recta final de legislatura y contraponerla a la de Pedro Sánchez.

Sin embargo, sí ha habido alguna negociación relevante de última hora, como la enmienda relativa al acceso a la Policía Local de Valencia. Un texto que ha sido la gran reclamación de la alcaldesa de la ciudad, María José Catalá, pero que se ha quedado a medio camino de lo que en realidad se pretendía.

Mientras dentro del hemiciclo todo era paz y amor, fuera algunas caras denotaban que no todos estaban contentos. Desde luego Catalá no lo parecía mucho.

En cualquier caso, PP y Vox mantienen su particular idilio en la Comunitat desde hace tiempo pese a los tiras y afloja que pueda haber en privado. Que los hay. Los socios, aunque no lo sean de Gobierno, son muy socios y puede que lo sigan siendo hasta el final de la legislatura pese a la proximidad de elecciones autonómicas.

De hecho, aunque podría parecer lógico que el siguiente periodo de sesiones fuera el de evidenciar cierto distanciamiento, es probable que todavía lleguen a acuerdos en algunas leyes que quedan pendientes.

El lío con la Policía Local de Valencia

Más allá de todo lo pactado, hay algún asunto que sí se ha arrastrado hasta última hora sin que todo el mundo haya acabado satisfecho. Y es el del acceso a la Policía Local de Valencia.

La alcaldesa de la ciudad, María José Catalá, había pedido a su partido que incluyera una enmienda para establecer el acceso por turno libre a todas las categorías (comisarios, intendentes, inspectores y oficiales).

Según fuentes populares, lo hizo debido a que era una reclamación de los principales sindicatos y porque la intención era que los policías locales de la ciudad pudieran promocionar.

La primera enmienda del PP que se trató de negociar con Vox solo incluía a los comisarios. El pasado lunes este partido la tumbó. Fue el único texto en el que votó en contra junto a la izquierda. Los principales sindicatos policiales también se dirigieron a Vox en su momento por este asunto.

María José Catalá y Juanfran Pérez Llorca, hablan durante la sesión de este viernes.

María José Catalá y Juanfran Pérez Llorca, hablan durante la sesión de este viernes. Eduardo Manzana / EP

A última hora de este jueves, se presentó una nueva enmienda en la que incorporaban, además de a los comisarios, a los oficiales. El PP y Vox la consiguieron pactar in extremis y es la que este viernes ha sido aprobada.

Pero el texto no recoge todas las categorías y deja fuera a intendentes e inspectores. Y eso es lo que no parece que ha agradado mucho a Catalá.

La alcaldesa de Valencia ha tenido algún aparte con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en los pasillos del hemiciclo. Tras la votación de la Ley de Acompañamiento tampoco se le ha visto un gran entusiasmo a la hora de aplaudir.

El grupo popular aplaude tras la aprobación de la Ley de Acompañamiento mientras Catalá mira su móvil.

El grupo popular aplaude tras la aprobación de la Ley de Acompañamiento mientras Catalá mira su móvil. José Cuéllar / Corts

Prioridad nacional

La de Medidas Fiscales que ha obtenido luz verde este viernes ha llegado, como no podía ser de otra manera, con críticas de la izquierda por determinadas enmiendas. Sobre todo aquellas relacionadas con la llamada 'prioridad nacional' -los españoles primero en el acceso a ayudas públicas- forzadas por Vox y en las que el PP ha hecho importantes cesiones.

Aunque este concepto en realidad es inaplicable en la práctica porque habría que cambiar la Ley de Extranjería a nivel nacional, en la redacción dada por la derecha a las reformas legales autonómicas consiste en premiar a aquellas personas empadronadas en cualquier municipio.

En este caso, los cambios afectan a la Ley de Vivienda, la de Servicios Sociales y a la Renta Valenciana de Inclusión (RVI). En todas ellas cambian los criterios para ser beneficiario de prestaciones o ayudas públicas.

Entre los puntos de baremación a tener en cuenta incluyen la acreditación del "arraigo real y prolongado, basado en el empadronamiento del solicitante en la Comunitat Valenciana y España".

Entre las cuestiones que han salido igualmente adelante se encuentra la eliminación de los menús especiales en los centros educativos salvo en caso de enfermedad. "Adiós a los menús halal", proclamó Vox el lunes.

También la prohibición del burka en espacios públicos. Esto incluye centros sanitarios y educativos, transporte público, espectáculos o actividades recreativas. La prohibición se extiende igualmente a los empleados públicos.

Reforma fiscal

La Ley de Acompañamiento recoge, asimismo, la reforma fiscal pactada por PP y Vox con la rebaja del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del impuesto de Patrimonio.

La del IRPF afecta a prácticamente todos los contribuyentes (unos 2,7 millones) e incluye a aquellos de rentas altas -de 100.000 euros en adelante-, si bien la mayor incidencia es en las rentas medias (de entre 32.000 y 72.000 euros).

De hecho, el PP quiso tocar los tipos hasta las rentas de 72.000 euros -lo cual, por efecto arrastre, beneficiaba automáticamente a las rentas superiores, pero Vox pidió que también se beneficiaran con baja de tipos específica a las de a partir de 100.000 euros.

A ello se añade que los populares cedieron a la petición de Vox de elevar de uno a dos millones de euros el mínimo exento del Impuesto de Patrimonio. Lo que significa que aquellos que tributen por este impuesto lo harán a partir de esos dos millones de euros de patrimonio.