Imagen de una operación antidroga en el Puerto de Valencia.

Imagen de una operación antidroga en el Puerto de Valencia. Agencia Tributaria

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"Puerta por el aire. Llama a Óscar": el mensaje de un narcoestibador mientras la Policía entraba en su domicilio

Un informe sostiene que el detenido quiso contactar con el líder sindical para que le gestionara una excedencia a raíz de su detención.

Más información: Uno de los líderes de la trama del Puerto usaba un coche vinculado a un conocido narco que se fugó a Dubái

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Valencia
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Uno de los últimos informes presentados por la Policía Nacional al juzgado que investiga la trama 'Spider' de narcotráfico a gran escala en el Puerto de Valencia destaca un particular episodio relacionado con un miembro de la presunta organización criminal.

Se trata de Daniel S., estibador y encargado de realizar gestiones particulares de los supuestos líderes de la red. El 22 de septiembre de 2025, cuando se estaban produciendo las 81 detenciones en la mayor operación contra el narcotráfico en la Comunitat Valenciana, él se encontraba en su domicilio.

En el momento exacto en el que la unidad de asalto de la Policía estaba forzando la puerta de su casa para asegurar la vivienda y practicar la correspondiente entrada y registro que llevaría a su arresto, Daniel S. mandó un mensaje por teléfono: "Puerta por el aire. Llama a Óscar por favor".

Eran las 06:10 de la mañana y la comunicación, a través de la aplicación Zangi, iba dirigida a otro líder de la organización, Ramón B. La Policía cree que con Óscar se refería a Óscar Martínez, representante de Coordinadora en el Puerto de Valencia -sindicato mayoritario de la estiba- y considerado el cabecilla de la red de corrupción por la colocación irregular de estibadores.

El mensaje, aun siendo tan escueto, "arroja mucha información", señala la Policía en su informe. Era, dice, "un momento muy delicado", pues "con mucha probabilidad Daniel estuviese durmiendo y, al oír los golpes en la puerta, sin ningún género de duda, supiera que era la Policía la que estaba intentando entrar". "Reacciona rápido y lo primero que hizo fue decírselo a Ramón B. para que estuviese al corriente", comentan los agentes.

"Muy destacable", prosigue el informe, es que le pide que llame a Óscar (Martínez). Considera la Policía que el objetivo es que le gestione la excedencia y así evitar el absentismo laboral.

Esta práctica, totalmente irregular, no es desconocida, recuerdan los agentes. El histórico auto de más de 1.600 folios del juez encargado de la causa, Vicente Ríos, ya mencionó una actuación similar por parte del líder sindicalista con el hermano de Ramón B.

En un mismo contexto en el que también fue detenido e ingresó en prisión por otro procedimiento de narcotráfico, Óscar Martínez firmó su excedencia con fecha de dos días antes del arresto para que pudiera regresar posteriormente con normalidad una vez saliera de la cárcel. Motivo por el que la Policía interpreta que Daniel S. le pide ayuda para que haga lo mismo con él.

Para los agentes, también es "curioso" que cuando Daniel S. se despierta por los golpes en la puerta "no piense en una detención normal que con un máximo de 72 horas se salde y pueda volver a su vida normal y faltar al trabajo un máximo de tres días".

"Al pensar directamente en tramitar la excedencia, es lógico concluir que contaba con faltar más días al trabajo, por lo que se imaginaba una temporada en prisión como alguien que sabe que ha cometido algún ilícito penal", indica el informe.

Rol en la organización

La investigación sitúa a Daniel S. como miembro de la organización criminal tras ser introducido en el empleo portuario por ésta. Las indagaciones apuntan a que tenía una deuda por una operación infructuosa que impidió unas ganancias de alrededor de 300.000 euros para los cabecillas de la red.

En pago a esa deuda, la Policía cree que se dedicaba a realizar ciertas labores para los líderes de la trama que "rayaban el servilismo". Lo mencionan, así, como "chico de los recados" para todo tipo de gestiones varias, tales como billetes de avión o compras en general.

Una de sus funciones más importantes, sostienen, era la de "ayudar, directa o indirectamente, a nutrir a los miembros de la organización de vehículos de alta gama". Para ello usaba a terceras personas, las cuales se encargarían de conseguirlos, muchas veces del extranjero, mediante pagos en efectivo en gran medida. Él actuaría como una especie de testaferro.