Vista de la terraza de una de las viviendas entregadas.

Vista de la terraza de una de las viviendas entregadas. Generalitat

Valencia

Más de 200 familias vulnerables estrenan hogar en la Comunitat Valenciana: así es el plan de vivienda pública

La Generalitat adjudica 224 inmuebles en el último año y refuerza el apoyo social para garantizar que los nuevos residentes logren una integración real.

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La Generalitat Valenciana, mediante la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA), ha adjudicado un total de 224 viviendas de su parque público a familias en situación de vulnerabilidad durante el último año.

La medida anunciada este domingo busca ofrecer una solución habitacional a colectivos con dificultades, distribuyéndose la mayoría de los inmuebles en la provincia de Valencia con 143 adjudicaciones. El reparto deja en cambio a Alicante con 60 viviendas entregadas mientras que en Castellón son un total de 21.

El proceso de asignación ha dado prioridad a colectivos específicos con necesidades urgentes, como destacan desde la Generalitat. Entre los beneficiarios destacan jóvenes, personas mayores de 60 años, familias con menores a su cargo y víctimas de violencia de género.

En esa lista, indican que también se ha dado preferencia a familias monoparentales, familias numerosas y personas con algún tipo de discapacidad. El objetivo principal es garantizar que estos ciudadanos cuenten con un hogar adecuado y seguro.

El secretario autonómico de Vivienda, Sebastián Fernández, ha subrayado que la entrega de llaves representa mucho más que un techo. Para el Consell, este acto supone abrir las puertas a una vida con mayor estabilidad y seguridad para quienes más lo necesitan.

Para asegurar que estas familias se adapten a su nuevo entorno, la Generalitat cuenta con el Servicio de Acompañamiento Social. Este programa, financiado por el Fondo Social Europeo, actúa como guía desde el primer momento de la mudanza.

Los profesionales de este servicio ayudan a los nuevos inquilinos con trámites básicos, como la firma del contrato o el alta de suministros de agua, luz y gas. También gestionan la solicitud de bonos sociales para aliviar las facturas mensuales.

Además, se realiza un seguimiento personalizado para evitar el endeudamiento de los hogares. Para ello, se diseñan planes de pago adaptados y se tramitan bonificaciones en la renta del alquiler según la situación económica de cada familia.

El apoyo no termina en lo económico; también incluye mediación vecinal y ayuda en la organización de las comunidades de propietarios. Esto facilita una convivencia sana y una integración duradera en el entorno vecinal.

En este esfuerzo coordinado, los servicios sociales municipales juegan un papel determinante. Ellos son los encargados de evaluar y elaborar los informes que certifican la situación socioeconómica de las familias solicitantes.

Según Fernández, esta colaboración entre administraciones es la clave para dar respuestas reales a la falta de vivienda. La suma de esfuerzos permite que los recursos lleguen de forma efectiva a quienes realmente los requieren.

Finalmente, la Generalitat asegura que cada vivienda entregada cumple con condiciones óptimas de habitabilidad. Antes de cada adjudicación, se realizan inspecciones y las reparaciones necesarias para garantizar un hogar digno desde el primer día.