Juanfran Pérez Llorca y José María Llanos.

Juanfran Pérez Llorca y José María Llanos. Rober Solsona / EP

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El recorte a patronal y sindicatos, principal escollo entre PP y Vox en el debate de los nuevos presupuestos

El partido de Abascal quiere reducir en un 20% las ayudas durante el trámite parlamentario, pero Llorca reivindica el papel de estas organizaciones.

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El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ya avanzó este jueves cuál será uno de los grandes puntos de fricción entre el PP y Vox en la negociación de las enmiendas a los Presupuestos de la Generalitat para 2026: el recorte a la patronal y a los sindicatos que pretende llevar a cabo el partido de Santiago Abascal.

El portavoz parlamentario de José María Llanos avanzó en junio la intención de su grupo de recortar en un 20% las subvenciones destinadas a la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), así como a las organizaciones sindicales mayoritarias, UGT y CCOO.

Un tijeretazo que se sumaría al que ya ejecutaron durante la negociación de las cuentas de 2025, en las que las ayudas a la patronal valenciana se vieron reducidas en 125.000 euros, mientras a los sindicatos en 230.000 euros a cada uno.

La intención ahora es ahondar todavía más en el recorte pactado el año pasado con el expresident Carlos Mazón para que, en total, se aminore en un 50% la aportación que realiza la Generalitat Valenciana a estos entes en aras de la participación institucional.

Sin embargo, el jefe del Consell ya advirtió esta semana que no es una medida que comparta. Preguntado por las modificaciones anunciadas por Vox, Llorca admitió que Les Corts afrontan ahora "un proceso de negociación en el que pueden pasar muchas cosas" y que algunas de las propuestas de su socio parlamentario no saldrán adelante.

"Algunas de las enmiendas de Vox desde el PP no las vamos a aceptar", aseguró el jefe del Ejecutivo valenciano, quien también reconoció que previsiblemente habrá iniciativas impulsadas por los populares que tampoco contarán con el respaldo del partido de Abascal.

El dirigente popular no quiso concretar cuáles serían las enmiendas rechazadas, pero sí dejó entrever su oposición a algunas de las principales reivindicaciones planteadas por el grupo parlamentario dirigido por Llanos.

Entre ellas, además del nuevo recorte a la Academia Valenciana de la Llengua (AVL), se encontraría precisamente la reducción de las subvenciones concedidas a la patronal que preside Vicente Lafuente, y los sindicatos que encabezan Tino Calero y Ana García Alcolea.

La enmienda, en realidad, será una transaccional. Pues no se encuentra entre las parciales que el grupo ya ha registrado en el parlamento autonómico y que en las próximas semanas pasarán a debatirse en comisión.

Y aunque todavía la cuantía no se ha puesto sobre ningún papel, el jefe del Consell reivindicó en el desayuno de Fórum Europa expresamente el papel de estas organizaciones dentro del diálogo social valenciano y aseguró que intentaría mantenerse en "esa posición" durante las negociaciones de los presupuestos.

Un mensaje que aleja, al menos por el momento, la posibilidad de que pudiera prosperar la propuesta de Vox.

La postura del president cobra una relevancia especial por el momento en el que se produce, apenas unos días después de la suspensión temporal de la huelga educativa indefinida, un conflicto que se prolongó durante cinco semanas y que tensionó tanto a los docentes, como también a las familias y al propio Consell.

Las organizaciones sindicales insistieron al anunciar el fin del paro como una mera "suspensión" al no lograr avances en la negociación con la Conselleria de Educación, pero dejaron la puerta abierta a reactivarlo en cualquier momento. En concreto, en septiembre con el inicio del curso escolar.

En este contexto, la negativa de Pérez Llorca a avalar nuevos recortes a las subvenciones de sindicatos y patronal refleja también la voluntad del jefe del Consell de evitar un mayor deterioro de las relaciones con unos interlocutores cuya colaboración considera estratégica.

Recorte a la AVL

La tensión no se limita, en cualquier caso, a las subvenciones de patronal y sindicatos. Vox también ha puesto el foco sobre la Acadèmia Valenciana de la Llengua, para la que plantea un recorte de 972.000 euros.

En concreto, propone reducir la partida de gastos de personal en 870.000 euros, la de gastos diversos en 20.000 euros, la de trabajos de otras empresas y profesionales otros 20.000 euros, la de fomento del valenciano en medios de comunicación en 50.000 euros y la de los premios Carme Miquel en 12.000 euros.

La formación pretende destinar ese dinero al Consell Jurídic Consultiu para financiar la implantación de una herramienta de inteligencia artificial. Una iniciativa que tampoco parece que convenza al president, quien se declaró "defensor" de la AVL y defendió que la institución normativa disponga del "presupuesto que merece para estudiar nuestra lengua".

Tras recordar que cuando tomó posesión ya afirmó que no iba a "aceptar más recortes", sí que quiso hacer hincapié en que cuando se han liquidado los contratos del pasado ejercicio, "la AVL ha devuelto a la Generalitat 600.000 euros que no ha gastado".

Con todo, las próximas semanas serán decisivas para comprobar hasta dónde están dispuestos a ceder tanto PP como Vox.

Rebaja de impuestos

En cualquier caso, lo que parece que sí podría salir adelante son las rebajas de impuestos planteadas por el grupo de Llanos que buscan reducir la carga tributaria a las rentasaltas a través del Impuesto de Patrimonio y del IRPF.

Por lo que respecta a la primera, Vox plantea elevar hasta los 2 millones de euros de base liquidable el umbral exento del tributo.

Hasta ahora este tributo lo pagan aquellos contribuyentes que tienen un millón de euros excluida la vivienda habitual y otros activos. Un margen que ya fue ampliado el año pasado, cuando PP y Vox duplicaron los 500.000 euros fijados por el Gobierno del Botánico, y en el que ahora podrían acercar posturas para llegar a un entente.

A esta enmienda se añade una enmienda para reformar el tipo aplicable a las rentas que superen los 100.000 euros, a los que la rebaja planteada por el Ejecutivo de Pérez Llorca no les había modificado el tramo.

La escala autonómica anterior planteaba para las rentas de entre 100.000 y 150.000 euros un tipo del 27,5%; para aquellas entre 150.001 y hasta 200.000 un 28,5%; mientras los que percibieran más 200.001 euros se les aplicaría un tipo del 29,5%.

Sin embargo, Vox propone ahora bajar un 0,15% para estas rentas en el presente ejercicio.

La medida se aplicaría, en todo caso, a la base liquidable general con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. Por lo que que afectaría ya a la declaración que se realice el año que viene y que se presentará en plenas elecciones si no se adelantan.

La rebaja, no obstante, no queda ahí. El partido de Abascal quiere que también se haga una rebaja adicional en 2027. Es decir, que la enmienda la plantea en dos tramos. A los tipos que se acordasen para estas rentas, proponen que se les aplique un 10% adicional de cara al ejercicio siguiente.

De salir adelante las dos propuestas, Patrimonio e IRPF, estas serían las grandes medidas fiscales de final de legislatura.